Pérez Llorca pide cordura a los docentes en huelga y advierte del riesgo para la PAU mientras defiende 400 millones en infraestructuras educativas

El president valenciano apela al diálogo con los docentes en huelga, alerta sobre el peligro para la PAU del 2 al 4 de junio y presenta un presupuesto con 400 M€ para educación.

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Pérez Llorca
Pérez Llorca

La huelga indefinida del profesorado de la enseñanza pública no universitaria de la Comunitat Valenciana lleva ya más de dos semanas tensando la convivencia educativa, y el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha lanzado un llamamiento directo a los docentes para que el conflicto no acabe arrastrandose hasta las aulas de selectividad. Con las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) programadas para los días 2, 3 y 4 de junio, el jefe del Consell ha pedido que el sentido común prevalezca y ha advertido de que la actitud del profesorado no puede "hipotecar el futuro" de miles de estudiantes valencianos que se juegan su acceso a la universidad.

Diálogo sí, pero con condiciones

Pérez Llorca realizó estas declaraciones durante un foro organizado por la Universidad Cardenal Herrera CEU y Prensa Ibérica, donde apostó por "más diálogo, entendimiento y sesiones para poder llegar a un acuerdo con los docentes". El president aseguró que el Consell está dispuesto a seguir adaptando su propuesta sindical, pero lanzó un reproche claro a la otra parte negociadora: mientras la administración cede, "de la otra parte no hay ningún tipo de cambio ni cesión".

La huelga arrancó el pasado 11 de mayo y, según las últimas informaciones, miles de docentes llevan ya más de trece jornadas de movilizaciones, en un conflicto cuyo final todavía parece lejano dado que el acuerdo definitivo no se prevé próximo. Los principales sindicatos, STEPV, CCOO y UGT, insisten en que no rubricarán ningún acuerdo definitivo si no cuenta con el visto bueno de los maestros y profesores valencianos. En paralelo a las mesas de negociación, unos 25.000 docentes recorrieron el centro de València en la que ya constituye la cuarta manifestación multitudinaria desde el inicio de la huelga.

"Gobernar es pactar y dialogar" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

Presupuestos con más dinero para las aulas... y para los sueldos

Más allá de la urgencia de la PAU, Pérez Llorca intentó situar el conflicto en un marco más amplio: el de unos nuevos Presupuestos de la Generalitat que, según defendió, representan un "cambio importante" para la educación valenciana. Las cifras que puso sobre la mesa no son menores. Alrededor de 400 millones de euros irán destinados a infraestructuras educativas en un solo ejercicio, incluyendo, por primera vez, una partida específica para la climatización de los centros escolares, una demanda histórica del profesorado que año tras año convierte muchas aulas en hornos durante los meses de septiembre y junio.

A eso se suma una subida salarial de 200 euros mensuales para los docentes, una de las principales reivindicaciones de la huelga, aunque CSIF y ANPE ya se descolgaron de la unanimidad sindical y aceptaron la propuesta de subida salarial de 200 euros en tres tramos planteada por la Conselleria de Educación. Las cuentas también contemplarán más de 1.000 millones de euros para las universidades. El president recordó que los presupuestos seguirán la tramitación parlamentaria ordinaria y podrán ser objeto de enmiendas en las Cortes Valencianes.

Sanidad, vivienda y financiación: el balance de seis meses

El foro sirvió también de escaparate para que Pérez Llorca hiciera balance de sus casi seis primeros meses al frente de la Generalitat. En sanidad, el president destacó avances en la Atención Primaria, la reducción de listas de espera quirúrgicas de prioridad 1 y una nueva Estrategia contra el cáncer con la que aseguró que "el diagnóstico va a ser mucho más rápido". Eso sí, no renunció a defender la colaboración público-privada como herramienta para mejorar el sistema.

En materia de financiación autonómica, fue contundente: "No voy a aceptar nunca un sistema de financiación que deje a la Comunitat Valenciana por debajo de la media estatal". Ante la imposibilidad de una reforma del modelo antes de que termine la legislatura, abogó por un Fondo de Nivelación Transitorio y recordó que el propio ministro de Hacienda defendía esta solución cuando formaba parte del Gobierno valenciano.

En vivienda, el president presumió de resultados: 4.800 inmuebles de protección pública puestos en marcha en la legislatura actual, una cifra que supera las 6.000 viviendas si se suma la promoción privada activada. También destacó la figura de los Proyectos Habitacionales Locales (PHL), señalando que la Comunitat Valenciana "ha sido pionera" en activarlos para que los ayuntamientos construyan vivienda de protección pública. Con cierta audacia, propuso que "el Gobierno de España" tomase nota del modelo valenciano, al considerar que las políticas de vivienda del Ejecutivo central "no han dado resultado".

Turismo y movilidad: ni tasa turística ni límites a los pisos vacacionales

Pérez Llorca también se pronunció sobre el turismo, uno de los pilares económicos de la Comunitat, con una posición clara: no a la tasa turística, un impuesto al que calificó de "inasumible" e incluso "inquisitorio". Tampoco apoyó limitar los pisos turísticos: "Limitarlas es un error", dijo, aunque sí valoró la labor de la Conselleria de Turismo, que ha logrado dar de baja más de 18.000 viviendas turísticas que no tenían la documentación en regla. Un dato que revela la magnitud de la economía informal que existía en ese sector.

Con todo, el gran termómetro político de las próximas semanas no estará en los despachos donde se debaten presupuestos ni en las comisiones sobre financiación autonómica. Estará en los institutos y en los tribunales de corrección de la PAU. El conflicto educativo entra en una semana especialmente sensible por la cercanía de las pruebas, previstas para los días 2, 3 y 4 de junio, y miles de jóvenes valencianos observan con inquietud cómo su futuro académico queda atrapado en medio de una negociación que, por ahora, no encuentra la salida.