La mitad de los jóvenes valencianos ya ha probado el vapeo: Sanidad lanza su estrategia antitabaco más ambiciosa hasta 2030

La Conselleria de Sanidad presenta la estrategia EPiAT-CV 2026-2030 para frenar el tabaquismo y el auge del vapeo entre menores, responsable de más de 6.300 muertes en la Comunitat en 2022.

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Reunión de Sanidad
Reunión de Sanidad

El tabaco mata menos que hace treinta años en la Comunitat Valenciana. Pero los números no invitan a la celebración: más de 6.300 personas murieron en 2022 por causas relacionadas con el tabaquismo en la región, y una nueva amenaza ha tomado el relevo entre los más jóvenes. Los cigarrillos electrónicos, los vapers y otros dispositivos con nicotina están conquistando institutos y grupos de amigos con una rapidez que preocupa a los expertos sanitarios. El Día Mundial Sin Tabaco 2026 ha sido la ocasión elegida por la Conselleria de Sanidad para poner sobre la mesa su respuesta más ambiciosa hasta la fecha.

Más de la mitad de los adolescentes valencianos ha probado el cigarrillo electrónico

El dato es difícil de ignorar: en la Comunitat Valenciana, más de la mitad de los estudiantes de entre 14 y 18 años afirma haber utilizado cigarrillos electrónicos alguna vez. No es una tendencia exclusiva del territorio valenciano. Según la encuesta ESTUDES 2025, aproximadamente la mitad de los adolescentes españoles ha probado cigarrillos electrónicos alguna vez, superando en cinco puntos la media europea. La comparación con Europa pone en perspectiva la dimensión del problema: España es uno de los países con más dificultades en cuanto al tabaquismo entre los jóvenes.

¿Por qué calan tanto estos dispositivos entre los menores? La respuesta, en parte, está en su diseño. Entre los adolescentes de 14 a 18 años, el 79,2% identifica los sabores atractivos como un elemento clave que favorece el consumo, el 64,5% menciona la moda y el 57,9% la presión social. Una combinación que, según los especialistas, no es casual: la industria lleva años trabajando para que estos productos resulten irresistibles para un público que aún no ha desarrollado una adicción.

"Aunque hemos avanzado mucho en las últimas décadas, todavía queda trabajo por hacer, especialmente entre la población más joven, donde los nuevos productos relacionados con el tabaco están ganando presencia." - Begoña Comendador, directora general de Salud Pública de la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana

La preocupación va más allá del vapeo en sí mismo. Los cigarrillos electrónicos actúan como una "puerta de entrada" hacia el consumo de tabaco convencional , según advierten los especialistas en oncología pulmonar. El consumo dual —la utilización simultánea de cigarrillos convencionales y dispositivos electrónicos— continúa muy presente entre la población joven, lo que refuerza la preocupación de que los vapeadores no son una herramienta de abandono del tabaco.

Una buena noticia en el horizonte: el tabaquismo adulto cae a mínimos históricos

Para entender el camino recorrido, conviene mirar atrás. En 1991, el 35,4% de la población valenciana mayor de 14 años se declaraba fumadora habitual. Hoy ese porcentaje se ha reducido al 17,6%, según los últimos datos de la Encuesta de Salud de la Comunitat Valenciana. Es decir, en tres décadas la proporción de fumadores se ha prácticamente reducido a la mitad. Una evolución que, sin embargo, no puede ocultar que casi uno de cada cinco valencianos adultos sigue encendiendo un cigarrillo cada día.

"El tabaquismo sigue siendo una de las principales causas evitables de enfermedad y muerte y requiere una respuesta firme, sostenida y colectiva." - Carlos Momparler, director general de Atención Primaria de la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana

Momparler también subrayó el papel estratégico de los médicos y enfermeros de cabecera en esta batalla: cada consulta en un centro de salud es, en potencia, una oportunidad para que alguien dé el primer paso hacia el abandono del tabaco. Una perspectiva que sitúa a la Atención Primaria no solo como puerta de entrada al sistema sanitario, sino como primer frente de la lucha contra la adicción.

La EPiAT-CV 2026-2030: una hoja de ruta para los próximos cinco años

El eje central de la jornada fue la presentación de la actualización de la Estrategia de Prevención y Atención al Tabaquismo de la Comunitat Valenciana (EPiAT-CV) 2026-2030, elaborada conjuntamente por la Dirección General de Salud Pública y la Dirección General de Atención Primaria. El documento no es solo un catálogo de buenas intenciones: contempla medidas concretas para reducir las desigualdades sociales vinculadas al tabaquismo, reforzar la formación de profesionales sanitarios y adaptar las campañas de sensibilización a la nueva realidad de los productos con nicotina.

También se abordó el anteproyecto de modificación de la Ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, un marco legal que ya tiene más de veinte años y que necesita ponerse al día ante la proliferación de dispositivos que sus redactores ni siquiera podían imaginar. La actualización normativa se plantea como complemento indispensable a la estrategia sanitaria: de poco sirve educar si la ley no acompaña.

Playas sin humo, aulas virtuales y redes internacionales

Más allá de los documentos estratégicos, la Conselleria de Sanidad mantiene en marcha iniciativas que tocan la vida cotidiana de los valencianos. El programa educativo Clases sin Humo, el Aula Virtual de Prevención del Tabaquismo o la Red de Playas sin Humo —con 45 municipios adheridos y más de 160 espacios libres de humo repartidos por las tres provincias— son ejemplos de una apuesta que combina la educación en el aula con la transformación de los espacios públicos.

La jornada también sirvió para compartir experiencias de centros de salud, hospitales, ayuntamientos, farmacias y entidades sociales, y para avanzar en la incorporación de nuevos departamentos de salud a la Global Network for Tobacco Free Healthcare Services, una red internacional que promueve políticas sanitarias libres de tabaco. Porque la lucha contra el tabaquismo, en 2026, ya no se libra solo en los despachos ni en las consultas: se libra también en las playas, en los institutos y, cada vez más, frente a la pantalla de un móvil donde un influencer echa una bocanada de vapor de colores.