Más valencianohablantes completan el examen: la participación en las pruebas A2 y B1 de la JQCV sube casi 18 puntos en un año

La tasa de participación en las pruebas de valenciano A2 y B1 pasa del 53% en 2025 al 70,8% en 2026, con 943 personas presentadas.

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Proves de JQCV
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Matricularse en un examen de idioma y luego no presentarse es, lamentablemente, un patrón habitual en muchas convocatorias de certificación lingüística. Por eso llaman la atención los últimos datos de la Junta Qualificadora de Coneixements de Valencià (JQCV): la participación en las pruebas para los certificados A2 y B1 de valenciano ha subido casi 18 puntos porcentuales en un solo año, pasando del 53,27% de 2025 al 70,80% de 2026. Una tendencia que, más allá del número, sugiere un cambio real en la actitud de quienes se apuntan a estas pruebas.

De 888 a 943 personas presentadas: los números del cambio

En la convocatoria de 2026, 943 personas se presentaron a los exámenes de los niveles A2 y B1 de un total de 1.332 matriculadas. El contraste con el año anterior es notable: en 2025 fueron 888 las que se examinaron, pero sobre una base de 1.667 inscritas, lo que dejaba la participación en apenas el 53,27%. Dicho de otro modo, el año pasado casi la mitad de quienes pagaron la matrícula no llegaron a sentarse en el aula el día del examen.

El desglose por niveles confirma la mejora en ambos casos. En el nivel A2, la participación ha pasado del 52,90% —310 presentados de 586 matriculados en 2025— al 66,59% de este año, con 295 presentados de 443 matriculados. Un incremento de 13,69 puntos. El nivel B1, sin embargo, es donde el avance resulta más llamativo: de 578 presentados sobre 1.081 matriculados en 2025 —un 53,47%— se ha pasado a 648 presentados sobre 889 matriculados en 2026, con una participación del 72,89%. Una subida de 19,42 puntos en apenas doce meses.

Más de la mitad aprueba el A2; el B1, más exigente

Presentarse es un primer paso, pero aprobar es lo que realmente importa. En 2026, han resultado aptas 486 personas en el conjunto de los niveles A2 y B1: 206 en A2 y 280 en B1. La tasa de aprobados sobre presentados se sitúa en el 69,83% para el A2, mientras que el B1 muestra una tasa bastante más ajustada, del 43,21%. No es sorprendente: el nivel B1, equivalente al umbral intermedio del Marco Europeo Común de Referencia para las Lenguas, exige comprender las ideas principales de informaciones claras sobre temas cotidianos y ser capaz de producir un discurso sencillo y coherente sobre asuntos familiares o de interés personal , una competencia que requiere un trabajo sostenido.

Los resultados provisionales han sido publicados en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV). Los aspirantes pueden consultar su calificación —apto o no apto— a través de la web de la JQCV y de la sede electrónica de la Generalitat. Quienes no estén conformes disponen de cinco días hábiles desde el día siguiente a la publicación de la resolución en el DOGV para solicitar la revisión o vista de la prueba, antes de poder presentar una reclamación formal.

Una novedad que ha marcado la diferencia: los exámenes llegan a las EPA

Detrás de este repunte en la participación puede haber un factor organizativo de peso. Por primera vez, la Generalitat ha celebrado las pruebas de los niveles A2 y B1 en las instalaciones de las Escoles Públiques d'Adults (EPA), coincidiendo con el final del curso en estos centros. La idea es clara: acercar la certificación oficial a quienes ya están estudiando valenciano en esos espacios, reduciendo la distancia —física y psicológica— entre el aula de formación y la sala de examen.

Las pruebas de los niveles A2 y B1 se realizaron en las Escoles Públiques d'Adults (EPA), mientras que las de los niveles B2, C1 y C2 se mantuvieron en los centros habituales. La red de Educación de Personas Adultas ha actuado así como palanca de proximidad, especialmente relevante en los niveles iniciales de acreditación. En total, los exámenes se celebraron en 24 localidades de la Comunitat Valenciana: Alicante, Alcoy, Alzira, Benidorm, Buñol, Burriana, Castellón de la Plana, Dénia, Elda, Elche, Gandia, Llíria, Ontinyent, Orihuela, Paterna, Sagunto, Segorbe, Sueca, Torrent, Valencia, la Vall d'Uixó, Villena, Vinaròs y Xàtiva.

El mensaje de la Generalitat: la lengua como herramienta, no como obstáculo

"El incremento de la participación es un indicador muy positivo, porque evidencia que las personas que se matriculan tienen cada vez más interés en completar el proceso de acreditación y en obtener una certificación oficial de valenciano." - Vicent Satorres, director general de Política Lingüística de la Generalitat Valenciana

Satorres también ha subrayado que la Junta Qualificadora mantiene el compromiso de ofrecer un procedimiento de evaluación riguroso, transparente y adaptado al Marco Europeo Común de Referencia para las Lenguas, con unos certificados oficiales que acreditan un determinado nivel de conocimiento de la lengua siguiendo los contenidos del Marco europeo, que se ha convertido en el estándar en la acreditación de conocimientos de lenguas en la Unión Europea.

Los datos de 2026 apuntan a que la estrategia de descentralización y acercamiento territorial empieza a dar sus frutos. Cuando las pruebas se celebran donde la gente ya estudia, la barrera entre la formación y la certificación se estrecha. Si la tendencia se consolida en próximas convocatorias —y si los niveles superiores siguen el mismo camino—, el valenciano certificado podría dejar de ser una asignatura pendiente para convertirse, como aspira la propia Generalitat, en una herramienta cotidiana para la ciudadanía en el ámbito formativo, laboral y social.