Lo que en junio de 2023 eran poco menos de 192.000 tarjetas es hoy, tres años después, una comunidad de más de 430.000 jóvenes valencianos que disfrutan del Carnet Jove. El crecimiento es tan llamativo que casi parece una paradoja: en un momento en que las políticas públicas suelen avanzar despacio, esta iniciativa del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ) ha logrado sumar más de 238.000 nuevos usuarios en un plazo que, en el calendario de la administración, se antoja brevísimo.
De tarjeta de descuentos a pasaporte juvenil
Conviene recordar qué es exactamente el Carnet Jove para entender por qué su expansión importa. Se trata de una tarjeta que permite a los jóvenes de entre 14 y 30 años disfrutar de múltiples descuentos y beneficios, no solo en la Comunitat Valenciana, sino también en el resto de España y en más de 40 países europeos. Cultura, transporte, deporte, alojamiento, ocio... los beneficiarios pueden acceder a descuentos en diversos sectores: reducción de tarifas en transporte, descuentos en museos, promociones en actividades educativas y tarifas especiales en recreación, entre otras muchas.
Pero hay algo que lo distingue de otros programas similares: es completamente gratuito. Sin cuota, sin letra pequeña. Basta con tener entre 14 y 30 años y solicitarlo a través de la web del IVAJ o acudir a una de las entidades financieras colaboradoras: Cajamar, la Asociación Valenciana de Cooperativas de Crédito (AVCC) o Caixa Ontinyent. El Carnet Jove forma parte de la European Youth Card Association (EYCA), garantizando la reciprocidad de beneficios en todos los países adheridos, lo que en la práctica significa que una tarjeta tramitada en València puede abrir puertas en Berlín, Lisboa o Varsovia.
"El Carnet Jove es una de las herramientas para que los jóvenes puedan disfrutar de las ventajas que conlleva, todas ellas impulsadas por parte de la Generalitat." - Vicente Ripoll, director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ)
Más ventajas, no solo más usuarios
El director general del IVAJ, Vicente Ripoll, ha querido matizar que el éxito de la iniciativa no se mide únicamente en cifras de registro. Y tiene razón: crecer en número de usuarios sin ampliar lo que se ofrece sería una victoria a medias. Por eso, el crecimiento de la base de titulares ha venido acompañado de una ampliación paralela de la red de entidades colaboradoras y de los beneficios disponibles.
El ejemplo más reciente es el convenio firmado con la Red Española de Albergues Juveniles (REAJ). El carné de alberguista permite alojarse en más de 4.200 albergues situados en países de todo el mundo, y la REAJ forma parte de la Federación Internacional de Albergues Juveniles. Gracias a este acuerdo, el Carnet Jove adquiere la misma validez y amplitud de beneficios que el carnet de alberguista, lo que abre la puerta a descuentos y servicios en albergues tanto dentro de España como en el extranjero. Para un joven que planea un viaje con presupuesto ajustado, eso puede marcar la diferencia entre ir o no ir.
"No sólo ha crecido el número de carnets, también lo han hecho las ventajas, descuentos y oportunidades que ofrecemos a los jóvenes, gracias al trabajo realizado para ampliar la red de entidades colaboradoras y los beneficios disponibles." - Vicente Ripoll, director general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ)
Un presupuesto que respalda las palabras
Las políticas de juventud suelen quedarse en declaraciones de intenciones. En este caso, hay números que las respaldan. El presupuesto del IVAJ para 2026 asciende a 36 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 30% respecto al ejercicio anterior. Es una señal de que la apuesta institucional va más allá del discurso: más recursos significa más programas, más servicios y, previsiblemente, más jóvenes alcanzados por iniciativas como el Carnet Jove.
La Comunitat Valenciana cuenta con un total de 1.693 entidades adheridas a la red del Carnet Jove: 708 de Alicante, 210 de Castellón, 756 de Valencia y 19 de fuera de la Comunitat Valenciana. Una red que, en teoría, seguirá creciendo al ritmo que lo hace su base de usuarios. Pasar de 191.712 a más de 430.000 titulares en tres años no es un accidente estadístico: es el reflejo de una demanda real entre la juventud valenciana por acceder a servicios y oportunidades que, sin esta tarjeta, tendrían un coste económico mayor. La pregunta ahora es si el ritmo de crecimiento se mantendrá, y si los recursos prometidos serán suficientes para que la experiencia de esos 430.000 jóvenes esté a la altura de las expectativas.


