Más de 220 efectivos trabajan toda la noche para frenar el incendio de Soneja: el humo obliga a desalojar a los vecinos de Azuébar

El president Pérez Llorca visita el mando avanzado y confía en que la mejora meteorológica ayude a contener el fuego esta noche.

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La noche se convierte en el gran aliado o en el mayor enemigo. Mientras los últimos rayos de sol se apagan sobre el Alto Palancia, más de 220 efectivos terrestres continúan batallando contra el incendio forestal de Soneja sin posibilidad de descanso, en una emergencia que ha sacudido este domingo a la provincia de Castellón y ha forzado el desalojo de una localidad vecina entera.

Una jornada de máxima tensión

El fuego se declaró a primera hora de la tarde en el término municipal de Soneja, en la comarca del Alto Palancia. Lo que inicialmente comenzó como un incendio de vegetación ganó fuerza al alcanzar masa boscosa, escalando rápidamente a la categoría de incendio forestal. La rápida propagación de las llamas llevó a la Generalitat Valenciana a activar la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), un nivel reservado para aquellos incendios que pueden llegar a poner en riesgo a la población o a bienes no forestales.

Una inmensa y densa columna de humo se elevó sobre Soneja, visible desde kilómetros de distancia. La preocupación fue máxima en localidades vecinas como Segorbe, donde los vecinos observaron con inquietud cómo el penacho de humo no dejaba de crecer. No era un aviso menor: el fuego había tomado protagonismo con toda su crudeza.

Pérez Llorca, en el epicentro de la emergencia

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, no esperó a los informes de despacho. Se desplazó en persona al Puesto de Mando Avanzado (PMA) para seguir de primera mano cómo se desarrollaban las labores de extinción. Desde allí, a última hora de la tarde, ofreció un balance de la situación y marcó el horizonte para las próximas horas.

"Los medios terrestres van a trabajar durante toda la noche en las labores de extinción, y confío en que la mejoría de las condiciones meteorológicas facilite la labor de los equipos" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

La apuesta del Consell es clara: mantener el fuego dentro del perímetro hasta que amanezca. El incremento de humedad ambiental previsto y la ausencia de rachas fuertes de viento son las dos variables en las que los equipos cifran sus esperanzas esta noche. En los incendios forestales, el viento es el factor que más rápido convierte una situación controlable en un desastre.

Un despliegue de recursos sin precedentes recientes

Las cifras del operativo hablan por sí solas. A última hora de la tarde, más de 220 efectivos terrestres trabajaban simultáneamente en el perímetro del incendio. Durante el día, hasta 18 medios aéreos participaron en las tareas de extinción, entre ellos el helicóptero de coordinación de la Generalitat y medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Con la llegada de la oscuridad, las aeronaves han tenido que retirarse, pero volverán a incorporarse con las primeras luces del día.

El operativo también contó con un agente medioambiental, una Unidad de Prevención de Incendios Forestales, personal técnico, coordinadores y un camión nodriza con capacidad para transportar 35.000 litros de agua , un recurso fundamental para mantener el suministro en una zona de difícil acceso. Además, se cerró el puerto de Sagunto para la carga de agua de los medios aéreos movilizados, una medida excepcional que refleja la magnitud de la emergencia.

Azuébar, una noche lejos de casa

El humo no distingue entre monte y pueblo. Su avance sobre la vecina localidad de Azuébar obligó a las autoridades a decretar el desalojo de todos sus habitantes. En total, 55 vecinos pasarán la noche en el Seminario de Segorbe, habilitado como refugio de emergencia. El resto ha optado por buscar cobijo en casa de familiares o amigos. Una situación que, aunque temporal, ilustra con toda su dureza el impacto real de estos fuegos sobre la vida cotidiana de quienes viven en el entorno forestal.

La Serra d'Espadà, en el foco

La declaración de la Situación 2 no implica necesariamente daños sobre viviendas o núcleos urbanos, pero sí refleja que el incendio presenta características que pueden derivar en una emergencia de mayor gravedad. Este nivel del Plan Especial se activa cuando existe la posibilidad de que el fuego afecte gravemente a personas, infraestructuras o bienes distintos de la propia masa forestal. En este caso, el Parque Natural de la Serra d'Espadà —uno de los espacios naturales protegidos más relevantes del interior valenciano— ha quedado rozando el perímetro del siniestro, aunque Pérez Llorca indicó que la afectación al parque ha sido mínima por el momento.

La coincidencia de dos frentes activos obliga a repartir recursos y mantener un dispositivo de vigilancia permanente en una época del año especialmente delicada por las altas temperaturas y el elevado riesgo de incendios. En paralelo al de Soneja, otro incendio forestal permanecía activo en el término municipal de Castellfort, también en la provincia de Castellón. Una jornada que ha puesto a prueba la coordinación de todos los cuerpos implicados: Generalitat, Diputación y Estado, a través de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El president tiene previsto presidir mañana a las 9 de la mañana la reunión de coordinación del Puesto de Mando Avanzado, donde se evaluará cómo ha respondido el fuego a la ofensiva nocturna y se definirá la estrategia para las horas siguientes. La noche, con todas sus incógnitas, ya ha comenzado.