Más de 1.600 alumnos gitanos se gradúan en el programa Sarsalé de la Generalitat Valenciana, que amplía su alcance con 9,1 millones de euros para combatir el abandono escolar

El programa Sarsalé crece hasta 42 proyectos en 23 municipios para mejorar el éxito educativo del alumnado gitano en la Comunitat Valenciana.

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La brecha educativa entre el alumnado gitano y el resto de estudiantes españoles sigue siendo una de las más profundas del sistema: la tasa de fracaso escolar entre los jóvenes gitanos alcanza el 62,8%, frente al 4% de la población general, según datos de la Fundación Secretariado Gitano. Dos de cada tres no llegan a terminar la ESO. Frente a ese abismo, la Generalitat Valenciana ha respondido ampliando con fuerza su programa Sarsalé, un servicio de acompañamiento educativo especializado que acaba de celebrar la graduación de su primera promoción en la provincia de Valencia.

Un programa que crece en alcance y presupuesto

El acto de entrega de diplomas reunió a alumnos, familias, profesionales del programa y representantes institucionales en un evento que sirvió tanto para reconocer los logros individuales como para presentar el nuevo modelo ampliado del servicio. La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, presidió el acto y desgranó las cifras del nuevo Sarsalé: 203 profesionales docentes y educativos que atienden a más de 1.600 alumnos y alumnas a través de 42 proyectos repartidos por 23 municipios de la Comunitat Valenciana, con una dotación presupuestaria de 9,1 millones de euros.

"Se han optimizado los recursos disponibles para beneficiar y ofrecer oportunidades a muchos más estudiantes" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

El programa no es nuevo, pero sí lo es su escala. El Sarsalé —cuyo nombre evoca raíces en la lengua romaní— combina refuerzo educativo, ocio formativo y acompañamiento social, una fórmula que sus impulsores defienden como modelo integral. La ampliación se enmarca dentro del Plan Estratégico para la inclusión, el respeto y la visibilización del Pueblo Gitano 2025-2030 en la Comunitat Valenciana, un plan que establece el horizonte de actuación de esta legislatura.

Más que notas: reducir el abandono y construir futuro

¿Por qué se van los alumnos gitanos antes de acabar los estudios? Las causas son múltiples y conocidas: la falta de referentes, el desfase curricular acumulado por repeticiones de curso, la escasa tradición familiar en el acceso a la educación reglada y, en muchos casos, la necesidad de incorporarse tempranamente al mercado laboral. El Sarsalé intenta intervenir precisamente en esos puntos de fuga. Su objetivo declarado es reducir las tasas de abandono educativo temprano, garantizar el acceso y la permanencia escolar del alumnado vulnerable, y reforzar la cohesión social mediante el reconocimiento de la diversidad cultural.

El programa contempla también el acompañamiento individualizado no solo del alumno, sino de toda su familia. Es un detalle relevante: el fracaso escolar del alumnado gitano no se resuelve solo dentro del aula. La colaboración con el tercer sector amplía además la capacidad de intervención social más allá de lo que puede ofrecer la administración por sí sola.

"El objetivo de este Consell es claro: más formación, más oportunidades y mayor inclusión" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

La universidad como aliada

El acto de graduación contó también con la presencia de la secretaria autonómica de Igualdad y Diversidad, Asunción Quinzá, y del director general de Diversidad, Stephane Soriano. Uno de los gestos simbólicos más significativos fue la participación de la Universitat Politècnica de València (UPV), representada por su vicerrectora de Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad, Salomé Cuesta. La implicación de una institución universitaria en un acto de graduación de alumnado de educación básica y secundaria no es casual: persigue precisamente hacer visible para los jóvenes que el camino hacia la universidad no es ajeno a ellos. Camarero agradeció expresamente a la UPV y a las entidades colaboradoras su papel en "favorecer el éxito educativo, la continuidad formativa y la plena inclusión social" de los participantes.

Programas como Sarsalé y Sarsalé Plus —la versión de mayor intensidad de la intervención— son, en este contexto, una apuesta clara contra una estadística que resulta difícil de ignorar. Cuando el 40% del alumnado gitano abandona los estudios al cumplir los 16 años, cada diploma entregado en una ceremonia como la de Valencia no es solo un reconocimiento individual: es también una pequeña grieta en una brecha que lleva décadas sin cerrarse.