Más de 1.200 viviendas protegidas y sin parkings subterráneos: así será el nuevo barrio que La Torre levanta sobre las cicatrices de la dana

La Generalitat y el Ayuntamiento de València firman el plan para construir 1.206 viviendas de protección pública en La Torre, pedanía devastada por la riada de octubre de 2024.

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El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá
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Casi dos años después de que el agua lo arrasara todo, La Torre empieza a ver dibujado su futuro sobre el papel. La Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València han firmado el protocolo del Plan Especial Urbanístico de Reconstrucción (PEUR) de esta pedanía del sur de la ciudad, uno de los enclaves que más duramente castigó la dana del 29 de octubre de 2024. El acuerdo prevé la construcción de 1.206 nuevas viviendas de protección pública, junto a casi 7.000 metros cuadrados de equipamientos públicos que transformarán de raíz una zona que todavía convive con las heridas de la catástrofe.

El protocolo ha sido rubricado por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la alcaldesa de València, María José Catalá. De las 1.206 viviendas proyectadas, 981 se destinarán a la venta y otras 225 al alquiler asequible, una fórmula que busca dar respuesta simultánea a dos urgencias: la reconstrucción de la pedanía y el acceso a la vivienda en un área metropolitana donde encontrar un hogar a precio razonable se ha convertido en uno de los mayores desafíos sociales del momento.

Una pedanía que aprendió la lección del barro

El agua y el barro se acumularon en las paredes de los edificios hasta casi dos metros de altura, y la furia del agua arrastró coches, destrozó comercios, sumergió viviendas y dejó un rastro de muebles y enseres cubiertos de barro. En un garaje, la policía encontró sin vida a nueve personas, ocho de ellas en el mismo sótano de un edificio residencial, entre las que se encontraba un agente de la Policía Local y tres miembros de una misma familia. La memoria de aquella noche explica, en buena medida, las decisiones de diseño que marcarán las nuevas construcciones.

Las viviendas del PEUR se elevarán respecto al nivel del suelo para hacerlas más resilientes ante futuras inundaciones y, significativamente, no contarán con parkings subterráneos. No es un capricho arquitectónico: es la conclusión directa de una tragedia en la que los sótanos se convirtieron en trampas mortales. El plan también incorpora criterios de seguridad más estrictos y contempla el desarrollo de entornos urbanos más preparados ante futuras emergencias, con nuevos espacios dotacionales y zonas verdes.

"No se trata sólo de construir viviendas, sino de planificar bien el futuro de toda la Comunitat Valenciana" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

Una herramienta legal pensada para ir más rápido

El instrumento que hace posible todo esto tiene nombre propio: la Ley 2/2025 de Medidas Urbanísticas Urgentes de la Generalitat. Esta norma creó la figura de los Planes Especiales de Reconstrucción precisamente para evitar los tiempos muertos que impone la tramitación urbanística ordinaria. En palabras del propio president, este mecanismo legal "permite acortar plazos y ser mucho más ágiles que un plan general u otra normativa, permitiendo empezar a hacer realidad la demanda de vivienda de los ciudadanos".

El PEUR de La Torre no es el primero en ponerse en marcha. El protocolo se suma a los ya firmados con otros municipios golpeados por la dana, como Torrent y Xirivella, configurando un mapa de reconstrucción planificada que la Generalitat extiende por el área metropolitana.

El reproche al Gobierno central: 1.700 millones transferidos, apenas el 5% ejecutado

La firma del acuerdo sirvió también de tribuna para que Pérez Llorca lanzara una crítica directa al Ejecutivo de Pedro Sánchez. El president alertó de que, de los más de 1.700 millones transferidos por el Gobierno de España a los ayuntamientos para financiar la reconstrucción, apenas se ha ejecutado en torno al 5%. El cuello de botella, según el jefe del Consell, está en la burocracia: la Ley de Contratos y la Ley de Bases de Régimen Local impiden a los consistorios licitar con la agilidad que exige la emergencia.

"Si hubiésemos tenido un cambio normativo en España que permitiese a los ayuntamientos poder empezar a realizar esas obras por las cuales han recibido el dinero del Gobierno de España, posiblemente hoy estaríamos en otra fase de reconstrucción" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

En contraste, Pérez Llorca destacó que el 90% de las obras civiles competencia de la Generalitat ya están terminadas y que el 100% de las iniciativas incluidas en el Plan 'Endavant' —el plan propio de recuperación del Consell— están en marcha.

El Plan Vive y una familia que vuelve a empezar

La reconstrucción de La Torre se enmarca también en el contexto más amplio del Plan Vive, el programa de la Generalitat para impulsar vivienda de protección pública en colaboración con los ayuntamientos de la Comunitat Valenciana. Pérez Llorca defendió su efectividad señalando que cada mes nuevos municipios se adhieren a la iniciativa porque "los primeros que se sumaron ya tienen las viviendas en marcha".

El president avanzó, además, que la nueva ley del suelo autonómica contribuirá a acelerar aún más los plazos en materia de vivienda, un problema que, en su opinión, "no se quiso atender durante años". La reflexión tiene un fondo político evidente, pero también un correlato humano concreto: una de las familias afectadas por el derrumbe de un edificio en Benetússer —otra de las localidades golpeadas por la dana— se mudará próximamente a La Torre, a una de las viviendas cedidas por la Generalitat. Un pequeño detalle que resume, quizás mejor que cualquier cifra, lo que está en juego cuando se habla de reconstrucción: la posibilidad de que alguien vuelva a llamar hogar a un lugar.