Ovejas y cabras como cortafuegos naturales. Esa es, en esencia, la apuesta que la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana quiere convertir en política de territorio con la ayuda de los ayuntamientos. El conseller Miguel Barrachina se reunió con la presidenta de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Paqui Bartual, para poner en marcha el programa 'Municipios comprometidos con la Ganadería Extensiva', una iniciativa que busca implicar a las entidades locales en el desarrollo de la Estrategia Valenciana para el Fomento de la Ganadería Extensiva (GANEX) 2026-2030.
La idea no es nueva, pero sí su escala. La ganadería extensiva se encuentra "en franco retroceso" en el ámbito valenciano, lastrada por la dureza de la profesión y la escasa rentabilidad. Su ausencia ha disparado la continuidad vegetal horizontal y vertical, comprometiendo la diversidad de los entornos y reduciendo los espacios con vegetación herbácea esenciales para esta actividad. Traducido al lenguaje del día a día: menos rebaños en los montes significa más matorral acumulado y, con él, más riesgo de que un incendio se propague sin freno.
Una red de municipios como nuevo escudo verde
El programa plantea la adhesión voluntaria de los ayuntamientos mediante el compromiso en al menos tres de las seis áreas prioritarias definidas por la estrategia GANEX. No se trata de firmar un papel y olvidarlo: cada municipio deberá acreditar actuaciones concretas sobre el terreno. Entre las líneas de trabajo previstas destacan la identificación de superficies donde el pastoreo contribuya al control de la vegetación, la recuperación de fuentes, abrevaderos y balsas que garanticen el acceso al agua para el ganado, y la apertura de pastos y terrenos públicos a los ganaderos locales.
La convocatoria reconoce el doble papel del pastoreo extensivo: reducir la biomasa combustible en el monte mediterráneo y mantener la actividad ganadera en el medio rural. Ese equilibrio es exactamente lo que persigue el nuevo programa: que cuidar el monte y sostener una economía rural viable no sean objetivos contradictorios, sino la misma cosa.
"La ganadería extensiva desempeña un papel fundamental en la conservación de nuestros montes y en la prevención de incendios forestales, ya que el pastoreo permite controlar la vegetación, reducir la acumulación de combustible vegetal y mantener el territorio en mejores condiciones" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
El relevo generacional, la otra gran urgencia
Más allá de los incendios, el programa pone el foco en una preocupación estructural que planea sobre todo el sector: el relevo generacional es la mayor amenaza para la ganadería extensiva, por encima de la sequía o la burocracia. Para hacerle frente, la iniciativa incluye medidas específicas: la identificación de explotaciones e instalaciones disponibles para nuevos ganaderos, el estudio de soluciones de sacrificio de proximidad y la promoción de la ganadería extensiva y sus productos en ferias y actividades locales. ¿Puede un ayuntamiento pequeño cambiar las perspectivas laborales de un joven rural? La apuesta del conseller dice que sí, siempre que el municipio se convierta en un agente activo y no en un mero espectador.
"Queremos que los ayuntamientos sean protagonistas de esta estrategia, porque son quienes mejor conocen las necesidades de su territorio y pueden contribuir a facilitar la actividad de nuestros ganaderos" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
Incentivos que van más allá del reconocimiento simbólico
Para que la adhesión al programa no quede en una declaración de buenas intenciones, Barrachina planteó durante el encuentro con Bartual la posibilidad de que la acreditación como municipio comprometido con la ganadería extensiva pueda traducirse en puntuación adicional en determinadas convocatorias de ayudas de la Conselleria, como las destinadas a caminos rurales o ferias locales. Un incentivo tangible, aunque condicionado a las correspondientes adaptaciones normativas.
La Generalitat Valenciana ya ha destinado 500.000 euros a apoyar la ganadería extensiva como herramienta de prevención de incendios forestales, una inversión que respalda las labores de pastoreo de 70 explotaciones ganaderas en zonas consideradas estratégicas para la gestión forestal. Con ese aumento, la Generalitat elevó de 200.000 a 500.000 euros el presupuesto de esta línea de ayudas, alcanzando así su mayor volumen de financiación de la última década. El nuevo programa vendría a ampliar esa lógica, sumando a los municipios como eslabón clave de la cadena.
"Vamos a trabajar de manera conjunta entre ambas instituciones para que los municipios se puedan adherir a esta estrategia, porque se trata de fomentar y poner en valor el papel ambiental, económico y social que tiene la ganadería extensiva sobre el territorio" - Paqui Bartual, presidenta de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP)
Una hoja de ruta que aún debe tomar forma
La colaboración entre la Conselleria y la FVMP servirá para coordinar las actuaciones de la Generalitat y los ayuntamientos, y para establecer una hoja de ruta de implantación progresiva. Los detalles concretos, incluidos los mecanismos de puntuación adicional en las convocatorias de ayudas, quedan pendientes de las adaptaciones normativas necesarias. Es decir, la voluntad política existe, pero el recorrido administrativo acaba de comenzar.
Lo que está en juego va más allá de la gestión forestal. La Generalitat considera que el pastoreo extensivo constituye una herramienta complementaria para reducir la acumulación de vegetación en áreas estratégicas, al tiempo que contribuye a mantener la actividad ganadera y económica en los entornos rurales de la Comunitat Valenciana. Apostar por los rebaños en los montes valencianos es, en el fondo, apostar por que esos pueblos sigan teniendo futuro.

