Treinta y cinco años. Ese es el tiempo que España llevaba esperando volver a lo más alto del podio en el Campeonato del Mundo de Gimnasia Rítmica por conjuntos. La espera terminó en Frankfurt, y dos valencianas estuvieron en el centro de ese momento histórico: Marina Cortelles, de 19 años y natural de Silla, y Lucía Muñoz, de 18 años y nacida en València. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, las ha recibido en audiencia para trasladarles su felicitación personal por un logro que ya forma parte de los libros de la historia del deporte español.
Un oro que llegó después de 35 años de espera
El 42º Campeonato del Mundo de Gimnasia Rítmica, celebrado en Frankfurt el pasado mes de agosto, fue el escenario de una gesta que pocos esperaban ver tan pronto. El conjunto sénior español cerró el concurso general con 57,450 puntos, suficientes para subir a lo más alto del podio por delante de Japón y Brasil. Japón se colgó la plata con 56,700 puntos y Brasil completó el podio con 55,500. Una diferencia que, sobre el tapiz, se mide en décimas pero que, en términos históricos, vale décadas.
El título de Frankfurt tiene una dimensión histórica: España no ganaba el concurso general de conjuntos de un Campeonato del Mundo desde 1991. El conseguido ahora es el segundo oro mundial de la historia española en esta competición. Para entender la magnitud del hito, basta con imaginar que la mayoría de las propias gimnastas que lo han logrado no habían nacido cuando España conquistó el primero.
El conjunto español está formado por Inés Bergua, Salma Solaun, Andrea Fernández, Marina Cortelles, Andrea Corral y Lucía Muñoz. La capitana, Inés Bergua, y Salma Solaun, ambas olímpicas en París 2024, aportan su experiencia a un equipo que combina continuidad y juventud. Al frente del conjunto están Alejandra Quereda y Ana María Pelaz, que han acompañado al grupo durante todo el proceso de preparación y competición.
Pérez Llorca: "Un orgullo para toda la Comunitat Valenciana"
El president de la Generalitat no tardó en recibir a las dos deportistas valencianas en una audiencia que fue tanto un acto institucional como un reconocimiento afectivo. Para Pérez Llorca, la conquista del título mundial no es solo un éxito deportivo, sino una señal inequívoca del estado de forma de la cantera valenciana y del ecosistema que la sostiene.
"El éxito del equipo español confirma el excelente momento de la gimnasia rítmica y el talento de la cantera valenciana" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
"El logro alcanzado por Marina Cortelles y Lucía Muñoz vuelve a poner de manifiesto la calidad del talento deportivo valenciano y la importancia del trabajo que desarrollan clubes, entrenadores, federaciones y familias" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Hay algo en estas palabras que va más allá del protocolo. Pérez Llorca situó el mérito no solo en las gimnastas, sino en toda la red invisible que las sostiene: los entrenadores que madrugaron con ellas, los clubes que invirtieron en su formación, las familias que pusieron su vida al servicio de un sueño. El oro de Frankfurt, en ese sentido, es también un triunfo colectivo.
Una generación que mira ya hacia los Juegos
Para Cortelles y Muñoz, Frankfurt no es el punto de llegada, sino un escalón más en una progresión meteórica. Para ambas supone un nuevo salto en una trayectoria internacional que ya las llevó al podio mundial en 2025, cuando consiguieron dos medallas de bronce en Río de Janeiro. Además, el equipo conquistó tres medallas de oro en todos los eventos de grupo en los Campeonatos de Europa de 2026 celebrados en Varna.
Este triunfo sitúa nuevamente a la gimnasia rítmica como la primera disciplina del deporte español en certificar su clasificación para una cita olímpica, emulando lo conseguido en el camino hacia París 2024, cuando sellaron la plaza con el bronce del Mundial de Sofía 2022. La plaza conseguida corresponde al conjunto español, y la composición definitiva del equipo que acudirá a los Juegos se decidirá más adelante.
Lo que está fuera de toda duda es que Marina Cortelles y Lucía Muñoz ya forman parte de esa lista corta de deportistas valencianos que han cargado el nombre de su tierra en los escenarios más grandes del deporte mundial. Tienen 18 y 19 años, un oro mundial en el palmarés y, si la historia sirve de guía, todavía mucho que contar sobre el tapiz.

