Retener el talento no es cuestión de ruegos ni de discursos patrióticos. Es, ante todo, una cuestión de oportunidades. Con esa premisa como hilo conductor, el secretario autonómico de Empleo y director general de Labora, Antonio Galvañ, abrió la inauguración de las XXIV Jornadas de los Servicios Universitarios de Empleo, celebradas en la Universidad de Alicante, reivindicando el papel estratégico de las universidades en un mercado laboral que cambia más rápido de lo que cualquier plan de estudios puede anticipar.
El encuentro, de referencia nacional, reunió a más de un centenar de profesionales de universidades españolas, empresas, administraciones públicas y entidades sociales para reflexionar sobre los retos actuales de la empleabilidad y la gestión del talento universitario. Organizado bajo el lema «La gestión del talento universitario: empleo y liderazgo», el foro constituye uno de los principales espacios de encuentro de las universidades españolas en materia de orientación profesional, inserción laboral y desarrollo de competencias.
Más allá del aula: la universidad como agente de empleabilidad
Durante décadas, la universidad fue vista, sobre todo, como el lugar donde se adquiría el título. Hoy, esa visión ha quedado desfasada. Galvañ fue directo al respecto: las universidades son hoy "mucho más que espacios de formación superior", porque asumen funciones que antes quedaban fuera de sus muros: la orientación profesional, el emprendimiento, la innovación y la conexión con el tejido empresarial.
El secretario autonómico subrayó que los desafíos actuales del mercado laboral exigen una colaboración cada vez más estrecha entre universidades, empresas y administraciones públicas. La transición del aula al empleo, argumentó, no puede dejarse al azar ni a la iniciativa individual de cada estudiante. Requiere acompañamiento, estructura y una estrategia compartida.
"Retener talento no consiste en pedir a las personas que se queden, sino en ofrecerles oportunidades para que hacerlo sea una decisión natural" - Antonio Galvañ, secretario autonómico de Empleo y director general de Labora
Inteligencia artificial, digitalización y el perfil profesional del futuro
La transformación tecnológica no es una amenaza lejana ni una promesa abstracta: ya está reconfigurando los perfiles que buscan las empresas. Galvañ lo reconoció sin rodeos durante su intervención, señalando que la inteligencia artificial y la digitalización están modificando profundamente las necesidades del mercado laboral. Y si el problema cambia, la respuesta también debe hacerlo.
Por eso, Labora no solo apuesta por la formación técnica, sino también por las llamadas habilidades transversales: la capacidad de adaptación, el aprendizaje permanente, la resiliencia ante la incertidumbre. Competencias que, curiosamente, las universidades llevan tiempo trabajando sin siempre haber sabido ponerles nombre.
Entre las iniciativas más llamativas que impulsa el organismo destaca la incorporación de simuladores de entrevistas mediante inteligencia artificial, una herramienta que permite a las personas que buscan empleo entrenar sus competencias profesionales en un entorno controlado, antes de enfrentarse a un proceso de selección real. Una especie de campo de entrenamiento digital para el mercado laboral.
El vicerrector de Estudiantes y Empleo de la Universidad de Alicante, Raúl Ruiz Callado, puso también en valor la labor que desarrollan los servicios universitarios de empleo como herramienta fundamental para acompañar al estudiantado y a las personas egresadas en su transición al mercado laboral.
Un plan de 200 millones para alinear formación y empleo real
Las palabras tienen más peso cuando van respaldadas por cifras concretas. En este caso, la Generalitat Valenciana lo hace con un Plan de Formación dotado con cerca de 200 millones de euros, con el que se prevé formar a más de 58.000 personas en ámbitos vinculados a sectores estratégicos y con creciente demanda de profesionales cualificados. El objetivo es claro: que la formación no responda únicamente a la lógica académica, sino también a las necesidades reales de las empresas.
Galvañ insistió en que alinear la oferta formativa con los perfiles que demanda el mercado es una de las prioridades de Labora. No se trata de formar por formar, sino de dotar a las personas de las competencias que efectivamente les abren puertas. Una distinción que parece obvia pero que, en la práctica, ha tardado mucho en aterrizarse en políticas concretas.
Las jornadas también abordaron el impacto de la inteligencia artificial, el liderazgo y la colaboración entre universidad y empresa en el futuro del empleo universitario, poniendo de manifiesto que el debate sobre la empleabilidad ya no puede limitarse a los despachos de los servicios de orientación. Es una conversación que incumbe a toda la sociedad. Porque cuando un joven titulado decide marcharse a buscar oportunidades fuera de la Comunitat Valenciana, no es solo una pérdida individual: es una señal de que el ecosistema aún tiene deberes pendientes. Y reconocerlo, como hizo Galvañ en Alicante, es el primer paso para cambiar el relato.

