Las familias de las víctimas de la dana comienzan a recibir los 80.000 euros prometidos por la Generalitat: ya se han abonado más de 7 millones

La Generalitat ha pagado 7,1 millones a familias de fallecidos en la dana, parte de los 17,28 millones aprobados para 469 subvenciones.

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Nueve meses después de que la dana del 29 de octubre de 2024 arrasara decenas de municipios valencianos y se cobrara la vida de 237 personas, la Generalitat Valenciana ha dado un primer paso económico hacia las familias que perdieron a sus seres queridos: ha abonado 7.119.999 euros en concepto de ayudas directas a familiares de víctimas mortales. No es el dinero que devuelve lo que se perdió —eso es imposible—, pero sí el inicio de un compromiso que el Consell formalizó por decreto apenas cuatro meses después de la tragedia.

469 subvenciones para una herida que no cierra

La Generalitat ha aprobado un total de 469 subvenciones dirigidas a familiares de fallecidos, con un importe global de 17,28 millones de euros. Los pagos realizados esta semana representan la primera tanda de esa cantidad y se han producido apenas una semana después de que la administración autonómica terminara de gestionar todos los expedientes presentados. En las próximas semanas continuarán los abonos restantes, cuyos expedientes se encuentran ya en fase de gestión económica.

Las subvenciones se corresponden con un total de 216 víctimas mortales cuyos familiares han presentado solicitud. En el resto de casos, ningún posible beneficiario ha reclamado la ayuda. Una cifra que, lejos de ser un dato administrativo menor, refleja la complejidad de algunas situaciones familiares que rodean a cualquier catástrofe de esta magnitud.

80.000 euros por víctima, con un orden de preferencia claro

El marco legal que sustenta estas ayudas es el Decreto 23/2026, de 20 de febrero, del Consell, que fija una cantidad de 80.000 euros por cada víctima mortal. Esa cifra no se entrega a una sola persona de forma automática: se distribuye entre los beneficiarios que acrediten su derecho conforme a un orden de prelación establecido en la norma.

Los primeros en la lista son el cónyuge no separado legalmente o la persona que mantuviera una relación análoga de afectividad —es decir, la pareja de hecho—. A continuación, los hijos de la persona fallecida, incluidos los hijos del cónyuge o pareja que convivieran con la víctima. Solo en ausencia de todos ellos entran en juego padres, abuelos o hermanos. Un esquema que busca dar prioridad al núcleo familiar más cercano, aunque en la práctica puede generar situaciones de reparto complejas cuando hay múltiples beneficiarios.

Ayudas compatibles con seguros y otras indemnizaciones

Una de las características que distingue a estas subvenciones es su carácter acumulable. Se trata de ayudas directas compatibles con otras subvenciones o indemnizaciones procedentes de administraciones públicas, entidades privadas o compañías aseguradoras. Además, están exentas de tributación en el IRPF, lo que significa que los beneficiarios recibirán íntegra la cantidad concedida sin que Hacienda aplique ninguna retención.

"Estas ayudas no pueden reparar una pérdida tan devastadora como la de un ser querido, pero sí representan un respaldo económico destinado a aliviar las dificultades que muchas familias han tenido que afrontar tras lo sucedido y a favorecer su seguridad y estabilidad financiera" - Raúl Mérida, Comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Mérida subrayó que el compromiso del Consell era agilizar al máximo la tramitación de estas subvenciones, presentadas como una de las líneas de apoyo previstas para atender a los damnificados. En términos administrativos, el plazo entre la catástrofe y el primer pago efectivo —menos de nueve meses— puede parecer largo desde la perspectiva de quien espera. Sin embargo, en el contexto de la gestión pública de grandes emergencias, donde los procesos de verificación de beneficiarios y cuantías pueden prolongarse durante años, la tramitación refleja una voluntad de celeridad.

El siguiente paso: los heridos con secuelas permanentes

El trabajo de la administración valenciana no concluye con estas ayudas a familias de fallecidos. Desde la Dirección General de Víctimas y Afectados se continúa trabajando en la gestión de los expedientes correspondientes a personas que sufrieron una incapacidad permanente absoluta como consecuencia directa de la dana del 29 de octubre de 2024. Son víctimas que sobrevivieron, pero cuya vida quedó radicalmente transformada, y que aún aguardan su reconocimiento económico.

La dana de Valencia ha sido una de las catástrofes naturales más devastadoras registradas en España en décadas. El funeral de Estado celebrado el 29 de octubre de 2025 en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, presidido por los reyes y con presencia del presidente del Gobierno, reunió a los familiares de las 237 víctimas mortales en el primer aniversario de la tragedia. Más allá del duelo institucional, el reto ahora es que el apoyo económico llegue de manera efectiva y completa a cada familia que lo necesita. Porque la reconstrucción de un territorio puede medirse en cifras y plazos, pero la de las personas que lo habitaban es una tarea mucho más larga y silenciosa.