Pocas lecciones ha dejado la DANA del 29 de octubre de 2024 tan claras como esta: la prevención no puede improvisarse en el momento en que el agua ya está subiendo. Valencia se vio afectada ese día por una de las DANAS más intensas de los últimos años y se cobró 230 vidas, dejando un mapa de huellas sobre el que es obligado trabajar. Ahora, casi un año después de aquella tragedia, la Generalitat Valenciana da un paso concreto: llevar la cultura de la autoprotección directamente a las aulas.
La Conselleria de Emergencias e Interior y la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades han presentado un conjunto de materiales didácticos sobre protección civil destinados a todos los centros docentes no universitarios de la Comunitat Valenciana. El objetivo es que el profesorado pueda utilizarlos ya durante el próximo curso escolar. No se trata de un proyecto piloto ni de una prueba de concepto: es el primer paso de un plan que, a partir del curso 2026-2027, será de obligado cumplimiento.
Pictogramas, guías y calendarios: así se enseña a sobrevivir
Los materiales han sido elaborados por la Dirección General de Innovación en Emergencias y están pensados para tres franjas de edad: de 3 a 6 años, de 7 a 12 años, y de 13 años en adelante. Para cada grupo, se han diseñado infografías específicas que priorizan el uso de pictogramas y mensajes visuales claros. Un niño de cuatro años no procesa igual una emergencia que uno de diez, y el material lo tiene en cuenta.
El profesorado, por su parte, contará con una guía técnica de apoyo y consulta rápida que incluye un decálogo de autoprotección y liderazgo docente, un kit de emergencia de aula, actividades complementarias mínimas y un calendario anual con propuestas de acciones distribuidas a lo largo del curso. La idea es que la prevención no sea un tema puntual que se da un día de febrero y se olvida, sino que forme parte del ritmo habitual del aula.
Todo el material está disponible en valenciano y en castellano, y ha sido desarrollado con criterios de accesibilidad, inclusión y claridad visual. Los contenidos correspondientes a la franja de 13 años en adelante aún están en elaboración y estarán disponibles en septiembre.
Las emergencias que más preocupan en la Comunitat Valenciana
El diseño no es genérico. Los materiales se centran en las situaciones de emergencia más relevantes para el territorio valenciano: lluvias fuertes y tormentas, inundaciones, incendios forestales, olas de frío o de calor, terremotos, riesgos tecnológicos y riesgos frecuentes en el hogar o en el uso de productos pirotécnicos. Una lista que, leída tras la DANA, resulta todo menos arbitraria.
En las inundaciones de Valencia de 2024, la preparación ciudadana, incluyendo la educación comunitaria y la formación, brilló por su ausencia. Las campañas educativas dirigidas a todos los grupos de edad son fundamentales, y las escuelas pueden integrar eficazmente la preparación ante emergencias en sus planes de estudio. Ese diagnóstico, compartido por investigadores de todo el mundo, es exactamente el hueco que estos materiales pretenden llenar.
Un programa que pasa de voluntario a obligatorio
Los contenidos están enmarcados en el Plan de Formación ante Emergencias de Protección Civil, que arrancó de forma voluntaria durante el curso 2025-2026. A partir del curso 2026-2027, su aplicación será obligatoria en todos los centros educativos. La entrega formal de los materiales se ha producido en el contexto del programa PECAC —Prevención frente a las Emergencias y Compromiso Activo Colectivo—, durante una reunión de trabajo entre representantes de ambas consellerias.
"La educación en prevención y autoprotección es también una herramienta para formar ciudadanos más responsables, autónomos y preparados para afrontar situaciones de riesgo." - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana
"La prevención empieza en el aula y es fundamental para construir una sociedad más segura y preparada." - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
La apuesta no es menor. Es imprescindible avanzar hacia un modelo que priorice la cooperación interinstitucional, la inversión en infraestructuras resilientes y la educación para la prevención y la adaptación. La Comunitat Valenciana, que conoce de primera mano lo que cuesta no estar preparado, intenta ahora que la próxima generación no tenga que aprenderlo de la misma manera.


