La Comunitat Valenciana afronta uno de los episodios de calor más peligrosos del verano de 2026. La Conselleria de Emergencias e Interior ha declarado el nivel 3 de preemergencia del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) en todo el territorio valenciano desde este miércoles 19 hasta el viernes 21 de agosto, el escalón más elevado antes de que se declare una emergencia activa. La medida llega después de que la ola de calor ya dejara registros históricos de sensación térmica en puntos como Sumacárcer, con noches tórridas y fenómenos extremos en Alicante , y coincide con un Mediterráneo que este verano de 2026 ha alcanzado temperaturas excepcionalmente elevadas, manteniéndose varios grados por encima de los valores habituales. Un mar más caliente, más energía en la atmósfera, más riesgo. El escenario no podía ser más delicado.
Rojos y naranjas: el mapa de alertas que tiñe la comunidad
El Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) de la Generalitat ha activado el aviso de nivel rojo por altas temperaturas en las zonas más expuestas: el litoral norte y litoral sur de Valencia, así como el litoral norte de Alicante. El interior norte e interior sur de Valencia, junto con el interior y litoral sur de Alicante, han quedado en nivel naranja. Son franjas que, sobre el mapa, dibujan prácticamente toda la fachada mediterránea encendida.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha sido aún más concreta y más inquietante: tres avisos rojos por peligro extraordinario, activos entre las 13.00 y las 20.59 horas del miércoles, con temperaturas máximas que podrían alcanzar los 42ºC en el litoral norte de Alicante, los 43ºC en el litoral norte de Valencia y los 44ºC en el litoral sur de Valencia. Cuarenta y cuatro grados junto al mar. Una cifra que, hace no tantos años, habría parecido exagerada para el levante español, pero que el cambio climático ha convertido en una posibilidad real. De hecho, Valencia ya batió un récord de calor al alcanzar los 46,8ºC, marca registrada en el aeropuerto de la ciudad según la propia AEMET.
Aunque el foco principal del episodio se concentra en las provincias de València y Alicante durante el miércoles, el CCE no descarta que el calor extremo se extienda al sur de Castellón y que el episodio se prolongue hasta las últimas horas de la tarde del jueves 20 de agosto.
Qué cambia a partir de ahora: las restricciones
El secretario autonómico de Emergencias e Interior, Fernando Lasheras, ha explicado que la declaración del nivel 3 de preemergencia ha sido adoptada mediante una resolución conjunta de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias y la Secretaría Autonómica de Medio Ambiente y Territorio. La norma tiene consecuencias inmediatas y tangibles para quien pensara pasar estos días en el monte, en la sierra o en cualquier entorno forestal.
"Su entrada en vigor conlleva una serie de restricciones de obligado cumplimiento" - Fernando Lasheras, secretario autonómico de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
Entre las prohibiciones que establece la resolución, destaca la del tránsito de personas por senderos y campo a través en terrenos forestales. Quedan también suspendidas las obras y trabajos en esas zonas o en sus inmediaciones, así como el uso festivo-recreativo del fuego en terrenos forestales y en la llamada zona de influencia forestal, que se extiende hasta 500 metros del límite del bosque. Dicho de otro modo: una barbacoa en el jardín de una casa de campo podría estar dentro de la zona prohibida si la vivienda se encuentra a menos de medio kilómetro del monte.
Las restricciones adicionales van un paso más allá. Está vetada la circulación por pistas y caminos forestales con cualquier tipo de vehículo, bicicleta o a pie dentro de una lista de parques naturales especialmente protegidos durante estos días:
- Sierra d'Espadà
- Sierra Calderona
- Chera-Sot de Chera
- Puebla de San Miguel
- Turia
- Hoces del Cabriel
- Zona forestal del Parque Natural de la Albufera
- Marjal de Pego-Oliva
- Penyal d'Ifac
- Sierra de Mariola
- Font Roja
- El Montgó
- Serra Gelada
Solo quedan exceptuados de esta prohibición los vehículos destinados a tareas de gestión, abastecimiento, mantenimiento, vigilancia o acceso a residencias y explotaciones agrarias enclavadas dentro de los propios parques. Las pruebas deportivas que discurran por terreno forestal quedan igualmente canceladas, y las ya autorizadas para esas fechas se suspenden. Las áreas recreativas, zonas de acampada y campamentos gestionados por la Generalitat, así como albergues, campings y campamentos ubicados en terrenos forestales, no podrán organizar actividades deportivas o recreativas fuera de sus propias instalaciones.
Vuelos de vigilancia y protocolos municipales
La respuesta operativa no se limita a las prohibiciones. Lasheras ha anunciado que se han programado vuelos diarios de vigilancia que recorrerán preventivamente las zonas afectadas por las alertas, en previsión de posibles incendios forestales, tal y como establece el PEIF cuando se activa en nivel 2 o 3 de preemergencia. Estos vuelos estarán supeditados a que las condiciones meteorológicas lo permitan y a las necesidades de los servicios de extinción, que ya están en alerta máxima.
En paralelo, la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias ha remitido una nota informativa a los municipios y organismos con competencias en emergencias para que mantengan un seguimiento permanente de los avisos del CCE y activen con antelación sus protocolos de actuación. La recomendación es clara: no esperar a que el termómetro marque el máximo para empezar a actuar, especialmente en lo que se refiere a los colectivos más vulnerables, como personas mayores, niños o enfermos crónicos.
Para cualquier incidencia relevante, los municipios deben informar al CCE a través de los canales habituales o mediante el teléfono de emergencias 1·1·2 Comunitat Valenciana. La ciudadanía puede seguir los avisos y recomendaciones actualizados a través de la cuenta oficial @GVA112 y de la aplicación móvil GVA 112 Avisos, disponible en Google Play y App Store. En un verano en el que un mar más cálido aporta más humedad y energía a la atmósfera, lo que puede favorecer episodios de calor intenso y fenómenos meteorológicos más extremos , la prevención no es una opción sino la única respuesta razonable.


