Agosto en València huele a tatami. Cada verano, cuando el resto de deportes de alto nivel baja el ritmo, la ciudad del Turia se convierte en el epicentro mundial del judo. Este mes, más de 2.600 judocas procedentes de 58 países han elegido Valencia para entrenar, competir y preparar la nueva temporada, en lo que ya es la quinta edición del Valencia Judo Training, uno de los campos de entrenamiento de esta disciplina más importantes del planeta.
No es casualidad ni resultado de un golpe de suerte. Detrás de este fenómeno hay cinco años de trabajo constante por parte de Valencia Judo Center, el tejido institucional de la Comunitat Valenciana y una ciudad que, sin pretenderlo, ha encontrado en el judo una de sus señas de identidad deportiva internacionales más reconocibles.
Dos campus, más de 2.600 atletas y 58 países en un mismo pabellón
El Pabellón Polideportivo de la Universitat Politècnica de València (UPV) acoge en agosto dos bloques bien diferenciados. El primero, el Valencia Judo Training New Generations, celebrado del 8 al 12 de agosto, está dirigido a las categorías inferiores, con especial atención a los judocas sub-18. Más de 1.000 jóvenes atletas pasaron por sus instalaciones durante esos cinco días. El segundo bloque, el Valencia Judo International Training, se celebra del 17 al 22 de agosto y está reservado a la categoría absoluta: cerca de 1.600 deportistas de élite procedentes de todo el mundo se dan cita en la UPV para afrontar la pretemporada en las mejores condiciones posibles.
El campus despliega 2.200 metros cuadrados de tatami , una superficie que da buena idea de la escala de un evento que ha multiplicado su tamaño edición tras edición. Cada vez es más común que equipos nacionales elijan Valencia para concentrar a sus deportistas. Selecciones de los cinco continentes han hecho de este campus un punto obligatorio en su planificación de temporada.
De Fran Garrigós a Rafaela Silva: los medallistas olímpicos que pisan el tatami valenciano
Si hay algo que distingue al Valencia Judo Training de otros campos de entrenamiento es la calidad de sus participantes. Medallistas olímpicos como el español Fran Garrigós —campeón del mundo y bronce en París 2024—, el uzbeko Davlat Bobonov —bronce en Tokio 2020—, la italiana Odette Giuffrida, la brasileña Rafaela Silva —oro en Río 2016 y bronce en París 2024— o la japonesa Haruka Funakubo —bronce en París 2024—, entre otros, han estado presentes en esta edición.
Con motivo de la Supercopa, esta edición contó además con la participación de varios deportistas internacionales que aprovecharon su concentración en el campus para medirse a competidores de distintas nacionalidades. Una dimensión competitiva que añade valor al evento y lo sitúa en una categoría diferente a la de un simple campo de preparación física.
El nivel de los participantes no es un detalle menor: es precisamente la razón por la que más selecciones quieren venir, y por la que quienes ya vienen no se plantean ir a otro sitio. Un círculo virtuoso que, en solo cinco años, ha transformado un proyecto valenciano en una referencia mundial.
La Generalitat apuesta por el turismo deportivo como palanca económica
La visita del director general de Deporte de la Generalitat Valenciana, Luis Cervera, al pabellón de la UPV durante el desarrollo del campus no fue un mero gesto protocolario. Refleja una apuesta institucional por los grandes eventos deportivos internacionales como herramienta de proyección exterior y generación de actividad económica.
"La calidad de los participantes, la presencia habitual de medallistas olímpicos, campeones mundiales y referentes continentales, junto con las condiciones que ofrece la ciudad de València, han contribuido a posicionar el campus entre los mejores del mundo" - Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
Cervera también subrayó el valor del evento para "fomentar el turismo deportivo y generar oportunidades para el desarrollo del deporte base y de alto nivel". Una doble lectura —élite y base— que no es frecuente en este tipo de citas internacionales, y que sitúa al Valencia Judo Training en una posición singular dentro del ecosistema deportivo global.
Cinco ediciones para escribir una historia de éxito
En esta quinta edición, el campus se ha consolidado como uno de los mejores lugares para entrenar judo a nivel mundial. Lo que empezó siendo una iniciativa de Valencia Judo Center con vocación internacional ha crecido hasta convertirse en un fenómeno que atrae a miles de deportistas cada verano, justo en el momento del año en que el judo mundial necesita un punto de encuentro antes de que arranque la nueva temporada de competición.
Medallistas mundiales, olímpicos y continentales quieren disfrutar de la ciudad del judo, gracias a su clima, su gastronomía, sus playas y, por supuesto, la calidad de los deportistas que participan en el campo de entrenamiento. Esa combinación —rendimiento deportivo y calidad de vida— es difícil de replicar, y Valencia lo sabe. El reto ahora es mantener el nivel de exigencia que ha hecho de este campus algo único, y seguir creciendo sin perder la esencia que lo convierte, agosto tras agosto, en el lugar donde el judo mundial se toma el pulso a sí mismo.

