Más de 71.000 personas trabajan hoy en la sanidad pública valenciana. Es un número que cuesta visualizar, pero basta con pensar que equivale aproximadamente a la población de una ciudad como Requena o Ontinyent: toda una ciudad dedicada, en su conjunto, a cuidar la salud de los ciudadanos de la Comunitat. Y ese colectivo no ha dejado de crecer. En solo tres años, la plantilla del sistema valenciano de salud ha pasado de 64.581 a 71.437 profesionales, lo que representa un aumento del 10,6% y consolida el mayor volumen de personal de la historia reciente del sistema sanitario autonómico.
Un crecimiento que va más allá de los números
El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha hecho públicos estos datos subrayando su dimensión política y asistencial. En términos netos, la sanidad pública valenciana incorporó 6.856 profesionales más entre diciembre de 2022 y el cierre de 2025. Esa cifra total se desglosa en dos grandes vías: por un lado, la creación de más de 3.600 nuevas plazas estructurales; por otro, la integración de 3.213 profesionales subrogados procedentes de los departamentos de salud de Dénia y Manises, dos territorios que hasta hace poco operaban bajo un modelo de gestión privada concesionada.
"Un crecimiento histórico que pone de manifiesto el interés del ejecutivo por mejorar y cuidar la salud de los ciudadanos de la Comunitat Valenciana" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
No es solo retórica institucional. Detrás de cada plaza hay una necesidad real: centros sanitarios que abren sus puertas, servicios asistenciales que se ponen en marcha, listas de espera que se intentan reducir. La apertura de nuevas infraestructuras y la ampliación de la cartera de servicios han exigido dotar de personal a entornos que antes, sencillamente, no existían o no funcionaban a pleno rendimiento.
Dénia y Manises: el fin de una era de gestión privada
Uno de los capítulos más significativos de este proceso tiene protagonistas geográficos concretos. Los departamentos de salud de Dénia y Manises funcionaron durante años bajo el modelo de concesión administrativa, es decir, gestionados por empresas privadas bajo contrato con la Generalitat. Cuando esas concesiones llegaron a su fin, la Conselleria de Sanidad asumió la gestión directa de ambos territorios. Y esa transición tuvo un impacto inmediato en la plantilla pública.
Para adaptar los equipos y garantizar la calidad asistencial en estos departamentos, se crearon 731 nuevos puestos de trabajo: 300 en el departamento de Dénia y 431 en el de Manises. Estas plazas, contabilizadas dentro del crecimiento global de más de 3.600 nuevas posiciones, no son una mera formalidad administrativa: representan el paso de trabajadores que antes prestaban servicio bajo condiciones laborales del ámbito privado a integrarse en la estructura de la función pública sanitaria.
Más de mil facultativos especializados entre las nuevas incorporaciones
La composición de esas nuevas plazas también merece atención. De las más de 3.600 creadas, más de 1.000 corresponden a facultativos de distintas especialidades médicas, un dato que refleja una apuesta deliberada por reforzar la capacidad diagnóstica y terapéutica del sistema, no solo su estructura de soporte. En un contexto en el que la escasez de médicos especialistas es un problema reconocido a nivel nacional e incluso europeo, este esfuerzo de captación cobra especial relevancia.
El conjunto del incremento se distribuye entre diversas categorías profesionales, desde medicina y enfermería hasta perfiles técnicos y administrativos, lo que apunta a una estrategia integral y no a una simple acumulación de efectivos en los eslabones más visibles de la cadena asistencial. La sanidad, como cualquier sistema complejo, necesita tanto de quien opera en el quirófano como de quien gestiona, coordina y sostiene su funcionamiento cotidiano. Que la Comunitat Valenciana haya sumado casi 7.000 profesionales en un período de apenas tres años es, cuando menos, un dato que invita a seguir la evolución de un sistema sanitario que, sobre el papel, nunca había tenido tantas manos trabajando por él.


