Pedir cita, recibir un diagnóstico, ser derivado a un especialista, seguir un tratamiento crónico... Cada uno de esos pasos implica un proceso administrativo y clínico que, en demasiadas ocasiones, todavía depende de circuitos manuales, formularios en papel o sistemas que no se comunican entre sí. La Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana acaba de publicar la licitación de un contrato de 3,4 millones de euros para diseñar, desarrollar y parametrizar nuevos procesos digitales sobre su plataforma tecnológica corporativa, con el objetivo de automatizar el recorrido completo de la atención sanitaria.
Del trámite digital al proceso inteligente
La distinción puede parecer sutil, pero es clave. No se trata solo de escanear documentos o habilitar formularios en línea —eso ya se hace—, sino de avanzar hacia un modelo en el que el propio sistema controle de forma inteligente y automática todo el flujo asistencial: desde que un paciente entra en contacto con el sistema hasta que recibe el alta o el seguimiento correspondiente. Es el salto de la digitalización de trámites a la gestión avanzada por procesos.
Esta licitación se enmarca directamente en la Estrategia de Salud Digital de la Comunitat Valenciana, una hoja de ruta que contempla una inversión total de 235 millones de euros hasta 2027 para fortalecer el sistema sanitario valenciano a través de nuevas tecnologías, reducir las listas de espera, agilizar diagnósticos y mejorar la atención sanitaria. El contrato ahora licitado es, por tanto, una pieza más de ese puzle mayor.
La estrategia está diseñada para dar respuesta a los retos del sistema como la evolución demográfica, la cronicidad, la dispersión geográfica, las elevadas expectativas de los pacientes o la falta de profesionales sanitarios. No es un contexto menor: las proyecciones apuntan a un aumento poblacional del 13,2% hasta 2037, lo que equivale a 675.000 personas más en 15 años, una presión que el sistema sanitario deberá absorber con los mismos o incluso menos recursos humanos.
Una plataforma ya operativa como base del cambio
La infraestructura tecnológica sobre la que se construirán los nuevos procesos ya está implantada en la Conselleria. La plataforma corporativa permite diseñar, automatizar y monitorizar procesos clínicos y administrativos de manera rápida y flexible, lo que reduce los tiempos de desarrollo y mejora la capacidad de adaptación ante nuevas necesidades asistenciales. En la práctica, esto significa que las soluciones que se desarrollen podrán reutilizarse en distintos entornos del sistema sanitario, sin tener que construir desde cero cada vez que surge una nueva necesidad.
Los ámbitos prioritarios de actuación incluyen los procesos vinculados a la prevención, el diagnóstico y la atención sanitaria, así como la mejora de los procedimientos administrativos y de gestión de la calidad asistencial. El resultado esperado es que los procesos sean más ágiles, seguros y eficientes, y que se reduzca la carga administrativa tanto para los profesionales sanitarios como para los ciudadanos.
Un equipo especializado en transformación digital sanitaria
Más allá del desarrollo tecnológico en sí, el contrato persigue un objetivo institucional de fondo: consolidar el Área de Desarrollo Corporativo de la Conselleria de Sanidad como un espacio especializado en transformación digital sanitaria. Este equipo interno será el responsable del diseño, implantación, seguimiento y mejora continua de los nuevos circuitos digitales y procesos automatizados, con el apoyo de servicios especializados de formación técnica avanzada incluidos en la propia licitación.
No es un detalle menor. La apuesta por fortalecer las capacidades internas —en lugar de externalizar indefinidamente el conocimiento— responde a una lógica de sostenibilidad: que la transformación digital no dependa siempre de un proveedor externo, sino que la propia organización pública sea capaz de mantenerla, adaptarla y mejorarla con el tiempo.
Coordinación entre hospitales, primaria y servicios centrales
Uno de los efectos más visibles para pacientes y profesionales será la mejora en la coordinación entre los distintos niveles del sistema. Las nuevas capacidades digitales facilitarán la organización de circuitos asistenciales y el seguimiento de procesos complejos, lo que se traduce en una atención más homogénea en todo el territorio valenciano, independientemente de si el paciente está en un hospital de referencia, en un centro de salud de un municipio pequeño o siendo atendido por los servicios centrales.
El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha reconocido que el sistema informático de la sanidad valenciana está compuesto actualmente por 1.200 programas distintos, y ha admitido la paradoja de ser la comunidad que más invierte en informática pero de las menos avanzadas en salud digital. Esa contradicción es precisamente la que esta estrategia —y este contrato— pretenden resolver.
La Comunitat Valenciana ha recibido ya reconocimiento externo por su apuesta tecnológica: la Conselleria de Sanidad fue galardonada en los Premios Nacionales de Informática de la Salud 2024 en la categoría de entidad que ha destacado en proyectos de transformación digital en el ámbito sanitario. Un aval que llega en un momento en que la presión asistencial exige que la tecnología deje de ser un complemento y pase a ser el eje vertebrador de cómo funciona la sanidad pública. La licitación de estos 3,4 millones es, en ese sentido, una apuesta tan concreta como reveladora de hacia dónde quiere ir el sistema sanitario valenciano.


