La industria agroalimentaria valenciana supera los 5.500 millones en exportaciones y se convierte en el gran motor económico de la Comunitat

El sector agroalimentario valenciano exportó 5.518,2 millones de euros en el primer semestre de 2026, generando un superávit de 2.065 millones.

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Industria agroalimentaria
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Mientras el conjunto de la economía valenciana cerraba el primer semestre de 2026 con un déficit comercial de 780,4 millones de euros, el sector agroalimentario hacía exactamente lo contrario: generaba un superávit de 2.065,6 millones de euros y exportaba 5.518,2 millones en productos alimentarios, un 0,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Son cifras que, leídas juntas, revelan algo que va más allá de un buen dato estadístico: el campo y la industria que lo transforma actúan hoy como uno de los principales salvavidas económicos de la Comunitat Valenciana.

Una visita con mensaje: de Chiva al mundo

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, eligió este lunes las instalaciones de Arte Láctico Caprino, en Chiva, para hacer públicas estas cifras. No es una elección casual. Esta empresa familiar, fundada en 2006, elabora quesos, yogures, kéfir y otros derivados de leche de cabra, y vende sus productos en Francia, Reino Unido, Líbano e Italia. Es, en pequeño formato, el modelo que Barrachina quiere extender: transformar producto valenciano, añadirle valor y colocarlo en mercados internacionales cada vez más exigentes.

Durante la visita, el conseller recorrió las instalaciones de producción, la planta de productos lácteos bebibles y una nueva planta de kéfir que aún está en construcción. Un detalle significativo: mientras muchos sectores hablan de diversificación, esta empresa ya la practica con una gama de lácteos de cabra que llega a cuatro países distintos.

"La fortaleza exterior del sector agroalimentario está directamente relacionada con la capacidad de transformar, innovar y comercializar mejor las producciones valencianas" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

El peso real de lo que se come fuera

Los números hablan con claridad. Las exportaciones agroalimentarias valencianas representan el 13,6% del total agroalimentario español y suponen el 27,3% de todas las exportaciones de la Comunitat Valenciana. Es decir, más de uno de cada cuatro euros que la región vende al exterior procede del campo o de la industria que lo transforma.

Los principales destinos de ese esfuerzo exportador son Alemania y Francia, seguidos de Italia, Reino Unido y Portugal. Una geografía que no sorprende: son mercados con alto poder adquisitivo, consumidores exigentes y una tradición consolidada de valorar los productos mediterráneos. En el conjunto nacional, el sector agroalimentario acumuló 39.819 millones de euros en exportaciones durante el primer semestre de 2026 , un contexto que ayuda a calibrar la dimensión del dato valenciano: captar el 13,6% de ese pastel no es poca cosa.

Transformar para quedarse con el valor

Barrachina insistió en un argumento que, bien entendido, cambia la perspectiva sobre lo que significa exportar: no basta con vender tomates o naranjas al exterior. Lo importante es cuánto valor de ese producto se queda en la Comunitat. Y eso solo ocurre cuando hay una industria capaz de transformar la materia prima antes de que salga por la frontera.

La lógica es sencilla: un litro de leche de cabra vale una cantidad; un yogur artesanal de ese mismo litro, vendido en un supermercado de Londres o París, vale bastante más. Cuanta más capacidad de transformación tiene el territorio, más riqueza, empleo y oportunidades se generan localmente, en lugar de exportarlas en forma de producto sin procesar.

Presupuesto y ayudas: el respaldo institucional

Para sostener y acelerar esta tendencia, la Conselleria de Agricultura cuenta en 2026 con un presupuesto de 392,4 millones de euros, un 7% superior al del ejercicio anterior. De ese total, cerca de 150 millones se movilizan en forma de ayudas directas dirigidas a modernizar y mejorar la competitividad del sector. Entre las actuaciones más destacadas figuran:

  • 50 millones de euros destinados a la modernización de explotaciones agrarias.
  • 9 millones de euros orientados a mejorar la competitividad de la ganadería valenciana.

El relevo generacional, la otra apuesta

Hay un flanco que Barrachina abordó con especial atención: el de quién va a trabajar el campo valenciano en los próximos años. El envejecimiento de la población agraria es un problema estructural en toda España, y la Comunitat no es una excepción. Para combatirlo, la convocatoria de ayudas a jóvenes y nuevos agricultores en La Hoya de Buñol ha permitido 16 incorporaciones en la zona, 14 de ellas de jóvenes, con una inversión de 750.000 euros. Una de esas incorporaciones corresponde precisamente al municipio de Chiva, anfitrión de la visita.

No es un número espectacular, pero sí significativo: cada nuevo agricultor que se incorpora hoy es, potencialmente, una explotación que no desaparece mañana. Y en una región donde el sector agroalimentario mueve más de 5.500 millones en exportaciones semestrales, mantener vivo el eslabón productivo es tan estratégico como construir nuevas plantas de kéfir o abrir mercados en el extranjero. La apuesta de la Generalitat, en definitiva, no es solo vender más allá de las fronteras, sino asegurarse de que haya manos valencianas para seguir produciendo lo que el mundo compra.