La Generalitat y Bioparc han impulsado la fase final de reintroducción de lechuzas comunes en Valencia

El programa conjunto ha permitido el nacimiento de polluelos que ahora se adaptan al medio natural mediante la técnica de 'hacking' para repoblar zonas periurbanas y controlar plagas.

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260513+Polluelos+lechuza
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La Generalitat Valenciana, a través de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, en colaboración con la Fundación Bioparc, ha puesto en marcha la etapa final del proceso de reintroducción de los polluelos de lechuza común (Tyto alba). Esta iniciativa se ha diseñado para favorecer la recuperación de esta emblemática especie en los entornos periurbanos de València, marcando un hito significativo en el programa de conservación.

Este proyecto, que ha avanzado de manera constante, ha alcanzado su punto culminante con la liberación progresiva de los jóvenes ejemplares. La meta principal ha sido fortalecer las poblaciones de lechuza común, una especie vital para el equilibrio ecológico de la región.

El programa de cría en cautividad y sus resultados

El pasado otoño, la Fundación Bioparc ha habilitado instalaciones especializadas con el propósito de albergar hasta cinco parejas reproductoras de lechuza común. Este espacio ha permitido iniciar un programa de cría controlada, fundamental para la recuperación de la especie. Durante los meses siguientes, el personal técnico de BIOPARC Valencia ha proporcionado cuidados exhaustivos a las aves en entornos diseñados para asegurar su bienestar y el correcto desarrollo reproductivo. Como resultado de este meticuloso trabajo, los primeros polluelos del programa han nacido en marzo, un éxito que ha reafirmado la viabilidad de la estrategia de conservación.

La dedicación y el conocimiento de los expertos han sido cruciales para el éxito de esta fase inicial, garantizando que los polluelos hayan crecido en un ambiente seguro y propicio para su desarrollo.

La técnica de 'hacking' para la adaptación al medio natural

Actualmente, los jóvenes ejemplares han comenzado la etapa final de su desarrollo a través de la técnica de 'hacking'. Este innovador sistema se basa en la instalación de cajas-nido especialmente acondicionadas, que facilitan una adaptación progresiva de las aves a su futuro hábitat natural. Durante este proceso crítico, los polluelos han continuado su crecimiento sin contacto humano directo, un aspecto fundamental para que desarrollen los comportamientos innatos necesarios que garantizarán su supervivencia en libertad.

Las instalaciones de 'hacking' han incorporado un avanzado sistema de videovigilancia. Esta tecnología ha permitido realizar un seguimiento continuo y detallado de las aves sin interferir en su conducta natural, asegurando que el proceso de adaptación se desarrolle sin contratiempos. Los polluelos permanecerán en este espacio hasta que hayan alcanzado la autonomía suficiente para alimentarse por sí mismos, momento en el que se completará su reinserción definitiva en el entorno periurbano de València.

Importancia de la conservación de la fauna autóctona

La lechuza común ha sido catalogada como 'Vulnerable' en el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada. Esta clasificación se debe a múltiples factores, entre los que se han identificado la transformación de los paisajes agrícolas, la drástica reducción de espacios adecuados para nidificar, el uso extendido de biocidas en el campo y los atropellos en carreteras. La protección de esta especie no solo contribuye a la conservación de la biodiversidad, sino que también desempeña una función esencial en el equilibrio de los ecosistemas.

La lechuza común es un depredador natural de roedores, lo que la convierte en un aliado invaluable para el control de plagas. Se estima que un ejemplar adulto puede capturar alrededor de 1.000 roedores al año, lo que subraya su relevancia ecológica y económica para las zonas agrícolas y urbanas.

Un convenio de colaboración para la protección de la fauna

Esta actuación representa un nuevo avance dentro del programa de conservación y reintroducción de la lechuza común, desarrollado conjuntamente por la Generalitat Valenciana y la Fundación Bioparc. Este esfuerzo se enmarca en el convenio de colaboración que ambas entidades han suscrito en 2024, con el objetivo primordial de proteger y recuperar la fauna autóctona amenazada de la Comunitat Valenciana.

El acuerdo ha contemplado diversas líneas de actuación, centradas tanto en la conservación de la fauna acuática de agua dulce como en la protección de la fauna silvestre urbana y periurbana. Entre las especies que se han incluido en estas importantes actuaciones, además de la lechuza común, figuran el gallipato, el galápago europeo, distintos anfibios autóctonos y el murciélago. Esta colaboración estratégica ha reforzado el compromiso de ambas instituciones con la biodiversidad regional.