Que un producto lleve un sello de calidad, que una empresa supere una auditoría de ciberseguridad o que un laboratorio valide la composición de un alimento no son trámites burocráticos sin más. Son, en realidad, el trabajo invisible de un sector que genera más de 35.000 empleos directos y contribuye con más de 3.000 millones de euros al PIB nacional . Y ese sector acaba de sentarse a negociar con el Gobierno valenciano.
La Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana ha sellado un acuerdo de colaboración con la Asociación Española de Empresas de Ensayos, Inspección y Certificación (ADECÚA), el organismo que desde abril de 2025 representa y da voz a un sector estratégico para la economía española: la evaluación de la conformidad. El encuentro lo protagonizaron el director general de Economía, Fran Soria, y la directora de ADECÚA, María Dolores Asensi, con el objetivo de trazar líneas comunes de trabajo en torno a la competitividad, la calidad, la innovación, la sostenibilidad y la adaptación normativa.
Un sector que garantiza lo que compramos, usamos y respiramos
Puede parecer lejano, pero la evaluación de la conformidad toca la vida cotidiana de cualquier ciudadano. Este sector está compuesto por empresas y entidades independientes, acreditadas por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), que garantizan que productos, servicios, sistemas y procesos cumplen con los estándares técnicos más exigentes. Desde la revisión técnica del coche en la ITV hasta el certificado de seguridad de un edificio, pasando por la verificación de que una empresa cumple criterios medioambientales o que un sistema informático resiste un ciberataque. ADECÚA representa un sector transversal y estratégico en España, con actividad en ámbitos como la certificación de sistemas de gestión, inspecciones industriales, ITV, laboratorios de análisis, ciberseguridad y verificación de sostenibilidad.
La asociación, que representa a más de 2.000 entidades acreditadas , agrupa a algunas de las compañías más reconocidas del sector a escala global, como AENOR, Applus+, Bureau Veritas, SGS, TÜV SÜD, TÜV Rheinland o DEKRA, entre otras. Su creación responde a la necesidad de hablar con una sola voz ante las administraciones públicas en un momento en que las exigencias regulatorias, tecnológicas y medioambientales no dejan de crecer.
Valencia, un tejido empresarial que necesita respaldo técnico
La reunión entre Fran Soria y María Dolores Asensi no fue un encuentro de cortesía. El director general de Economía subrayó la importancia de mantener canales abiertos con entidades que trabajan en áreas directamente vinculadas a las competencias de la Conselleria, como la promoción de la competitividad empresarial, la mejora del marco regulador, la calidad de los procesos productivos y el apoyo a la transformación digital y sostenible del tejido económico valenciano.
"Especialmente en aquellas materias que son competencia de la Conselleria de Economía, como por ejemplo la promoción de la competitividad empresarial, la mejora del marco regulador, la calidad de los procesos productivos y el apoyo a la transformación digital y sostenible del tejido económico valenciano" - Fran Soria, director general de Economía de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública
Por su parte, María Dolores Asensi expuso las principales líneas de actuación de ADECÚA: asesoramiento técnico y normativo, promoción de buenas prácticas, formación especializada, participación en el desarrollo de regulaciones y fomento de la cultura de la calidad y la seguridad. Una agenda que, en el fondo, busca algo tan simple como que lo que se vende sea lo que dice ser, y que lo que se construye aguante lo que tiene que aguantar.
Cooperación público-privada como palanca de modernización
El encuentro dejó también un mensaje relevante sobre el papel de los sistemas de evaluación de la conformidad como herramienta para reforzar la confianza en los mercados y favorecer el desarrollo económico. En un contexto de tensiones comerciales globales, donde las barreras arancelarias vuelven a estar sobre la mesa, la calidad certificada se convierte en un argumento competitivo de primer orden. No en vano, el propio ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, calificó en su momento a ADECÚA como "un proyecto estratégico para el país", reconociendo "la contribución del sector de evaluación de la conformidad en el fortalecimiento de la cultura de la calidad industrial" y añadiendo que "superaremos barreras comerciales o aranceles a partir de la calidad".
La Conselleria y ADECÚA han manifestado su voluntad de explorar futuros espacios de cooperación orientados a impulsar la competitividad del tejido empresarial valenciano, facilitar el cumplimiento normativo y contribuir a la modernización de la economía a través de la colaboración público-privada. Un acuerdo que, en apariencia técnico, tiene consecuencias muy concretas para miles de empresas valencianas que cada día necesitan acreditar, certificar y demostrar que cumplen con lo que el mercado y la ley les exigen. La calidad, en definitiva, no es solo una aspiración: es cada vez más una condición de supervivencia empresarial.

