Las lonjas donde cada madrugada se subasta el pescado fresco del Mediterráneo llevan décadas sin recibir una renovación integral. Eso está a punto de cambiar. La Generalitat Valenciana ha dado luz verde a un paquete de obras de modernización que afectará a 15 puertos pesqueros del litoral autonómico, desde Vinaròs hasta Guardamar del Segura, con actuaciones que van desde la climatización de los edificios hasta la instalación de puntos limpios para la recogida de residuos.
La iniciativa nace de un acuerdo entre la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación. Ambas consejerías han elaborado conjuntamente un inventario de actuaciones que se ejecutará al amparo del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), publicado esta semana en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV). La resolución, firmada de forma conjunta por la Dirección General de Pesca y la Dirección General de Costas, Puertos y Aeropuertos, detalla obra a obra qué recibirá cada puerto.
Europa pone el 70% del dinero
No es un proyecto menor ni improvisado. El FEMPA cuenta con un presupuesto total de 6.108 millones de euros para el periodo 2021-2027, y su tipo máximo de cofinanciación es del 70% del gasto público subvencionable. Es precisamente ese porcentaje el que la Generalitat aplicará a estas obras, ejecutadas bajo la línea FN 590 «Nuevas infraestructuras en pesca, marisqueo y acuicultura». España es el primer país perceptor del FEMPA, con un 21,1% del presupuesto del fondo en gestión compartida. En ese contexto, la Comunitat Valenciana no puede permitirse quedarse al margen.
El FEMPA insta a los Estados miembros a invertir para lograr que los sectores de la pesca y la acuicultura sean más competitivos y para desarrollar una economía azul sostenible, así como nuevos mercados y tecnologías. Las obras planificadas en los puertos valencianos responden exactamente a ese mandato: mejorar las condiciones de trabajo de los pescadores, garantizar la higiene y seguridad alimentaria en las lonjas y reducir el consumo energético de unas instalaciones que, en muchos casos, acusan el paso de décadas sin reformas de calado.
Puerto a puerto: qué cambia y dónde
El alcance del plan es amplio y heterogéneo. Cada puerto tiene sus propias carencias y, por tanto, su propio listado de actuaciones. En el extremo norte del litoral, Vinaròs, Benicarló y Peñíscola concentran mejoras en las lonjas y en los muelles: nuevas tomas de luz y agua, pavimentos sanitarios, cerramientos más eficientes térmicamente y, en el caso de Peñíscola, una nueva canalización de agua potable y sombraje en la zona de tendido de redes. La seguridad también entra en el paquete: Peñíscola contará con un nuevo vallado perimetral en la lonja.
Más al sur, Burriana estrenará protecciones en la zona de amarre del muelle pesquero y pavimento sanitario en la lonja. Cullera es, quizás, el puerto con el paquete de reformas más ambicioso de la zona norte: climatización completa del edificio de la lonja, ampliación del tendedero de redes, mejora de baños y vestuarios, y una barrera de control de accesos para mejorar la seguridad portuaria. Pequeños detalles que, para los pescadores que trabajan allí cada día, significan la diferencia entre unas condiciones dignas y la precariedad de siempre.
En la franja central y sur del litoral, los puertos de Jávea, Moraira, Calpe, Altea, La Vila Joiosa, El Campello, Santa Pola, Torrevieja y Guardamar del Segura recibirán actuaciones de diversa índole. Moraira destaca porque la reforma incluirá la modernización de la zona de subasta de la lonja, adaptándola a nuevas demandas comerciales. Calpe, por su parte, combinará mejoras en el muelle pesquero —puntos de toma eléctrica, agua, defensas y alumbrado público— con la climatización de la lonja. En Santa Pola, la novedad más llamativa es la instalación de un pantalán específico para el amarre de embarcaciones de artes menores, que además separará el tráfico pesquero del de los turistas con destino a la isla de Tabarca.
Puntos limpios: una apuesta por la gestión de residuos
Ocho de los quince puertos incluidos en el plan contarán con un nuevo Punto Limpio para la recogida de residuos: Vinaròs, Benicarló, Jávea, Calpe, Villajoyosa, Campello, Santa Pola y Guardamar del Segura. Es una medida que encaja con las prioridades del propio FEMPA, que reserva parte de su presupuesto a la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad ambiental del sector.
La pesca mediterránea española lleva años bajo presión: cuotas, vedas, competencia de la acuicultura y, sobre todo, el envejecimiento de unas infraestructuras que no siempre han recibido la inversión que merecían. La pesca y la acuicultura están expuestas a unos riesgos económicos y medioambientales cada vez mayores. Modernizar las lonjas y los muelles no resolverá todos esos problemas, pero sí dotará al sector de unas herramientas de trabajo acordes con el siglo XXI. Para los puertos pesqueros valencianos, esa actualización llega, por fin, con el respaldo de Bruselas.


