Más de doce millones y medio de euros. Esa es la cifra que la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana destinará a financiar 901 plazas de atención a la salud mental en el ámbito de la discapacidad, un compromiso que llega en un momento en que la brecha entre diagnóstico médico y acompañamiento social sigue siendo uno de los grandes puntos ciegos del sistema de bienestar en España.
Una reunión, un mensaje claro: la salud mental no puede ir sola
La consellera Elena Albalat se ha reunido con el equipo directivo de la Federación de Salud Mental de la Comunitat Valenciana, una red que agrupa a 33 entidades del tercer sector. El encuentro no fue solo de cortesía: sobre la mesa estaba la mejora continua en la atención psicosocial de las personas con discapacidad, un colectivo que a menudo cae en el espacio de nadie entre la consulta del psiquiatra y el apoyo cotidiano necesario para vivir con cierta autonomía.
"La atención a las personas con problemas graves de salud mental requiere una respuesta coordinada entre los sistemas sanitario y social para garantizar una atención integral y continuada" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
La frase sintetiza algo que parece evidente pero que durante décadas ha costado articular: que tratar una enfermedad mental no termina en la consulta médica. Mientras el sistema sanitario pone el foco en el diagnóstico y el tratamiento, los Servicios Sociales tienen que ocuparse de lo que viene después: el acompañamiento en el día a día, la integración en la comunidad y el sostén a las familias que, con frecuencia, cargan con una responsabilidad enorme casi en silencio.
Casi un millar de plazas en centros que hacen posible la vida cotidiana
El Sistema Valenciano de Servicios Sociales cuenta con alrededor de un millar de plazas concertadas distribuidas en distintos tipos de recursos: centros de día, centros de rehabilitación e integración social, centros ocupacionales, centros específicos para enfermos mentales crónicos y viviendas tuteladas o supervisadas. No son cifras abstractas. Detrás de cada plaza hay una persona que necesita un lugar donde ir por la mañana, un equipo que la conozca por su nombre y un entorno donde seguir construyendo, a su ritmo, su propio proyecto de vida.
La continuidad asistencial es el eje sobre el que pivota todo este modelo. Porque uno de los problemas históricos en la atención a la salud mental grave ha sido precisamente la discontinuidad: personas que mejoran bajo tratamiento hospitalario y que, al regresar a su comunidad, se encuentran sin red de apoyo. El resultado, demasiado conocido, es la recaída y el ingreso repetido. Romper ese ciclo es, en gran medida, el objetivo de recursos como el SASEM.
El SASEM crece: de 53 a 64 servicios en los ayuntamientos
El SASEM es un recurso comunitario y de ámbito ambulatorio, formado por un equipo multiprofesional cuya intervención se dirige a apoyar y facilitar la recuperación de la persona con un grave problema de salud mental en el entorno comunitario. Ofrece una atención especializada coordinada con las Unidades de Salud Mental, desde un enfoque integral que incluye a las familias y a través de un equipo de personal técnico multidisciplinar.
La Generalitat ha dado un paso concreto para fortalecer este programa: ha ampliado la red de servicios SASEM en los ayuntamientos, pasando de 53 a 64 puntos de atención. Once nuevos municipios que ahora tienen acceso a un recurso que antes, sencillamente, no existía para sus vecinos. La intervención se dirige a personas de entre 18 y 65 años con problemas graves de salud mental que presentan necesidades a nivel social y comunitario, incluyendo aquellas con dificultad de vinculación con los recursos de su entorno, que necesitan apoyo en el regreso al domicilio tras un ingreso hospitalario, o que cuentan con el reconocimiento de un grado de discapacidad o dependencia.
"Hemos ampliado la red de 53 a 64 servicios para incrementar el número de personas atendidas y mejorar la cobertura territorial de este recurso" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
La ampliación territorial no es un detalle menor. En la Comunitat Valenciana, como en el resto de España, el acceso a recursos especializados de salud mental tiende a concentrarse en las ciudades grandes. Quien vive en un municipio pequeño o mediano a menudo tiene que desplazarse decenas de kilómetros o, directamente, prescindir de la atención. Extender la red SASEM a más localidades es, en ese sentido, también una cuestión de justicia territorial.
El objetivo: que el código postal no determine el nivel de atención
La consellera Albalat ha sido explícita en cuanto a la ambición del proyecto: que cualquier persona con un problema grave de salud mental tenga acceso a un acompañamiento social especializado, independientemente del municipio en el que resida. Una declaración de intenciones que, en el contexto de un sistema históricamente fragmentado y desigual en su cobertura geográfica, adquiere un peso particular.
Promover, implementar y coordinar medidas para la rehabilitación psicosocial, autonomía personal, participación e inclusión social de las personas con problemas graves de salud mental es precisamente la misión que la Generalitat tiene encomendada a su Dirección General de Personas con Discapacidad. La inversión de 12.546.853 euros y la expansión del SASEM son, en ese marco, dos piezas de una estrategia más amplia que aspira a que la salud mental deje de ser, de una vez por todas, la gran asignatura pendiente de los servicios públicos de bienestar.


