Un padrón del siglo XVIII deteriorado por la humedad. Un libro de actas municipales con las páginas pegadas por el paso del tiempo. Un registro de nacimientos que nadie puede consultar porque el papel ya no aguanta. Esta es la realidad silenciosa de muchos archivos municipales valencianos, y la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades acaba de dar un paso para cambiarla: ha convocado subvenciones por valor de 350.000 euros destinadas a la digitalización, restauración y mejora de las instalaciones de los archivos municipales de la Comunitat Valenciana para el ejercicio 2026.
Un patrimonio en riesgo que no siempre tiene quien lo cuide
El problema no es nuevo. Una parte muy importante del patrimonio documental valenciano se localiza en los archivos municipales, muchos de los cuales no tienen los medios suficientes para atender a la conservación y restauración de su documentación. Y eso, en un territorio con una historia tan densa como la valenciana, tiene consecuencias reales: documentos irrecuperables, memoria perdida, derechos ciudadanos que a veces solo pueden acreditarse sobre el papel.
La convocatoria de este año llega, además, en un contexto especialmente sensible. Tras la dana del 29 de octubre de 2024, una catástrofe que puso de manifiesto la vulnerabilidad del patrimonio documental valenciano, la protección de los archivos ha adquirido una nueva dimensión estratégica. La cultura forma parte de esa estrategia, y los archivos ocupan "una posición esencial" por su papel como garantes de la memoria colectiva, la identidad de los pueblos y los derechos de la ciudadanía.
Hasta el 100% de financiación para documentos con más de 50 años
Las ayudas están dirigidas a todos los municipios que acometan inversiones enfocadas a la digitalización y restauración de fondos documentales con una antigüedad igual o superior a 50 años. El umbral de acceso es bajo —basta con una inversión mínima de 600 euros— y la financiación puede llegar a cubrir el coste íntegro de la actuación. Las subvenciones están destinadas a financiar los gastos derivados de la digitalización y de la restauración de documentos de archivos con una antigüedad de 50 años o superior, así como a los gastos derivados de la adquisición de equipación para la correcta conservación y utilización de los fondos documentales, y contribuirán a su financiación hasta el máximo del 100% del coste de la inversión realizada.
Para garantizar que los trabajos de digitalización cumplan con los estándares europeos y nacionales, los proyectos presentados deberán ajustarse a unas especificaciones técnicas concretas. La digitalización se realizará en color en formato TIFF y, posteriormente, se harán copias en formato JPEG para su difusión. No se trata solo de escanear papeles viejos: se trata de crear archivos digitales de calidad que puedan consultarse, compartirse y perdurar en el tiempo.
Escáneres, deshumidificadores y estanterías: el equipamiento también importa
La convocatoria no se limita a pagar la digitalización de documentos. También contempla la financiación de equipamiento técnico de uso exclusivo para los archivos municipales, con el objetivo de mejorar las condiciones físicas en las que se conservan los fondos. El listado de material subvencionable da una idea clara de las carencias que se pretenden atajar:
- Estanterías metálicas y armarios compactos móviles sobre raíles
- Archivadores planos horizontales y vitrinas expositivas
- Sistemas de climatización para depósitos documentales
- Deshumidificadores y termohigrógenos
- Escáneres especializados para trabajos de digitalización archivística
Que una convocatoria pública tenga que subvencionar deshumidificadores dice mucho sobre el estado de las instalaciones donde se guarda la historia de muchos pueblos valencianos. No es un detalle menor: la humedad es uno de los principales enemigos del papel y puede destruir en décadas lo que ha sobrevivido siglos.
Concurrencia competitiva con criterio corrector para los municipios pequeños
Los fondos se repartirán en régimen de concurrencia competitiva. Una comisión evaluadora analizará las solicitudes y formulará la propuesta de adjudicación, teniendo en cuenta tanto la dotación total de la convocatoria como la inversión previa justificada por cada ayuntamiento solicitante. Pero hay una intención explícita de equidad en el diseño de la convocatoria: la Generalitat quiere facilitar especialmente a los ayuntamientos con menores recursos económicos y técnicos el acceso a herramientas y equipamientos que les permitan garantizar la adecuada preservación de sus archivos.
Es una lógica necesaria. Un municipio grande como Valencia cuenta con medios propios para sostener su archivo histórico — con fondos documentales que se remontan a 1226, el Archivo Histórico Municipal de Valencia es uno de los más importantes de su ámbito, tanto en España como en Europa. Pero la gran mayoría de los 542 municipios valencianos son pequeños, muchos con menos de mil habitantes, y sus archivos dependen casi exclusivamente del apoyo institucional para sobrevivir.
La Dirección General de Cultura mantiene un compromiso estable con el fortalecimiento del Sistema Archivístico Valenciano mediante la convocatoria anual de ayudas en régimen de concurrencia competitiva para la restauración y digitalización de documentos históricos, la mejora de las instalaciones de los archivos municipales y el apoyo a los servicios archivísticos mancomunados. En ese contexto, los 350.000 euros de esta convocatoria no son solo una cifra presupuestaria: son la diferencia entre que un documento histórico llegue a las próximas generaciones o desaparezca para siempre, silenciosamente, en algún sótano húmedo de un ayuntamiento sin recursos.

