La Generalitat Valenciana destina 160.000 euros a fortalecer el periodismo local y la formación de periodistas frente a la era digital

La Generalitat suscribe convenios con ocho entidades para impulsar la formación, el periodismo de proximidad y la lucha contra la desinformación.

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Belén Ríos, directora general de Comunicación Institucional de la Generalitat Valenciana
Belén Ríos, directora general de Comunicación Institucional de la Generalitat Valenciana
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En un momento en que la información viaja más rápido que nunca pero no siempre llega con garantías, la Generalitat Valenciana ha decidido apostar por quienes tienen la responsabilidad de verificarla. El Govern ha suscrito convenios de colaboración con ocho asociaciones y entidades del sector de la comunicación por un importe global de 160.000 euros, con el objetivo de impulsar la formación de los periodistas, fortalecer el periodismo de proximidad y promover la información rigurosa frente al avance de la desinformación.

Una profesión bajo presión

El periodismo lleva años navegando en aguas turbulentas. El sector atraviesa una crisis estructural que amenaza su papel como infraestructura cívica básica en numerosas comunidades , y los medios locales son quizás los que más acusan el golpe. A diferencia de los grandes medios nacionales, los periódicos locales suelen contar con menos recursos, lo que en muchos casos es el motivo de su desaparición, aunque también cumplen un papel fundamental para mejorar la empleabilidad de los periodistas. A ese escenario de precariedad estructural se le suma ahora la irrupción de la inteligencia artificial y la proliferación de contenidos sin contrastar en redes sociales, una combinación que replantea desde los cimientos qué significa informar y a quién le corresponde hacerlo.

La directora general de Comunicación Institucional, Belén Ríos, no elude esa realidad. Al contrario, la sitúa en el centro de la justificación de estos acuerdos.

"En un momento en el que cualquier ciudadano recibe cada día cientos de impactos a través de redes sociales y plataformas digitales, el periodismo profesional es más necesario que nunca para distinguir la información del ruido y hacer frente a la desinformación" - Belén Ríos, directora general de Comunicación Institucional de la Generalitat Valenciana

Ríos también ha subrayado que los convenios responden al compromiso de la Generalitat con una profesión "esencial para una sociedad libre e informada", que además afronta una profunda transformación como consecuencia de los cambios tecnológicos y de los nuevos hábitos de consumo de información.

El periodismo de proximidad, el más vulnerable y el más necesario

Hay un tipo de periodismo que pocas veces aparece en los grandes debates sobre el futuro de los medios, pero que es el que informa de lo que ocurre en el pueblo de al lado, en el pleno municipal del miércoles o en la feria comarcal del fin de semana. Es el periodismo de proximidad, y es también el que opera, con mayor frecuencia, con estructuras mínimas y presupuestos ajustados. Estos medios están sometidos a una existencia precaria, con redacciones muy pequeñas, compuestas de profesionales con poca experiencia en el uso de la tecnología digital o en las estrategias comerciales.

La directora general ha puesto el foco precisamente en ellos, destacando que el periodismo de proximidad "cuenta lo que ocurre en nuestros municipios y comarcas y presta un servicio fundamental a los ciudadanos, muchas veces con estructuras y recursos más limitados". No es un elogio retórico: es también un diagnóstico. La creciente importancia de la financiación pública, tanto autonómica como municipal, resulta cada vez más determinante para el sostenimiento de los medios digitales de proximidad.

"La tecnología está cambiando las herramientas y la forma en la que consumimos información, pero no puede sustituir los principios esenciales del periodismo: rigor, contraste, responsabilidad e independencia" - Belén Ríos, directora general de Comunicación Institucional de la Generalitat Valenciana

Ocho entidades, múltiples frentes

Los convenios se han suscrito con la Asociación de Periodistas de Alicante, la Asociación para el Desarrollo de la Comunicación (AdComunica), la Associació de Mitjans Digitals de la Comunitat Valenciana, la Unió de Periodistes Valencians, la Associació de la Premsa Comarcal Valenciana, la Associació Espai Audiovisual de Proximitat, la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias. Un abanico amplio que refleja la intención de actuar en varios frentes a la vez, desde la formación técnica hasta el reconocimiento profesional.

Entre las iniciativas previstas figuran programas de formación en inteligencia artificial, estrategia de contenidos y comunicación audiovisual, así como acciones dirigidas a escolares sobre desinformación y redes sociales. También se organizarán encuentros y jornadas sobre periodismo local, se actualizará la Agenda de la Comunicación y se entregarán premios de reconocimiento profesional. Una de las propuestas más singulares es el programa 'Raíces, periodismo y territorio', que recorrerá diferentes municipios de la Comunitat Valenciana para poner en valor el vínculo entre el territorio y la información que lo narra. A esto se suman acciones de formación audiovisual inclusiva en televisiones locales y la creación de un videopodcast sobre municipalismo.

Democracia y periodismo, una ecuación que no cambia

Detrás de la cifra de 160.000 euros y el listado de entidades beneficiarias hay una pregunta más honda: ¿quién informa a los ciudadanos cuando los medios locales desaparecen? El periodismo local atraviesa una fase de transformación en la que empiezan a consolidarse modelos sostenibles basados en la utilidad social y la relación directa con las audiencias , pero ese proceso necesita tiempo, talento y, también, recursos. La Generalitat parece haber tomado nota. Como recordó Ríos, "una sociedad democrática necesita periodistas que pregunten, contrasten y vigilen". Una afirmación que, leída desde los municipios que aún cuentan con medios propios —y desde los que ya no—, suena tanto a principio como a urgencia.