El calor en las aulas ya no es solo una queja recurrente de inicio de septiembre. Es una demanda que los docentes y familias valencianas llevan años poniendo encima de la mesa, y que el Govern de la Generalitat ha decidido responder ahora, en pleno verano, con dinero transferido directamente a los centros. 16 millones de euros ya están en las cuentas de 1.616 colegios públicos de la Comunitat Valenciana para que puedan instalar equipos de climatización antes de que suene el primer timbre del curso 2026-2027.
El anuncio lo realizó el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, desde Alicante. La dotación, de carácter extraordinario, llega en forma de transferencias directas a cada centro, con cantidades que oscilan entre los 5.000 y los 25.000 euros según las necesidades de cada instalación. El objetivo es claro y con fecha límite: que los equipos estén operativos antes de que los alumnos regresen a las aulas.
"Cumplimos con la comunidad educativa con unos recursos que ya están en las cuentas de los centros para que puedan actuar de forma inmediata allí donde más se necesita y garantizar que nuestros alumnos y docentes desarrollen su actividad en las mejores condiciones posibles" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Más de 1.600 centros, desde guarderías hasta escuelas de idiomas
El alcance de la medida es amplio. El calor en las aulas ya no es solo una queja de inicio de curso: es una demanda sostenida durante años que el Gobierno valenciano ha decidido atender con dinero en efectivo y sin esperar a que los termómetros vuelvan a dispararse. De los 1.616 centros beneficiados, 1.172 corresponden a colegios de Educación Infantil y Primaria (CEIP), centros de Educación Especial (CEE) y centros de Formación de Personas Adultas (FPA). Los 444 restantes son institutos y centros que imparten Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas de Música y Danza, Enseñanzas de Artes Plásticas y Diseño, Enseñanzas Deportivas y Escuelas Oficiales de Idiomas.
Los fondos podrán destinarse a la adquisición e instalación de equipos portátiles de aire acondicionado, así como a las actuaciones auxiliares necesarias para que funcionen de forma segura y eficiente. La Conselleria de Educación ha remitido a los centros un documento con los criterios técnicos y administrativos que regulan el uso de esta financiación extraordinaria, incluyendo instrucciones sobre compatibilidad con la red eléctrica de cada edificio.
En cuanto a los plazos, la instrucción establece que las actuaciones deberán ejecutarse, con carácter general, antes de octubre de 2026. Aquellos centros que necesiten adaptar su instalación eléctrica dispondrán de un margen ampliado hasta marzo de 2027. Además, se priorizarán las aulas con mayores problemas de confort térmico, atendiendo a criterios como su orientación, su ubicación dentro del edificio o la ausencia de sistemas de protección solar.
Una respuesta urgente con una estrategia detrás
Esta transferencia no es una medida aislada. La mejora de las infraestructuras educativas fue una de las principales reivindicaciones que los sindicatos pusieron encima de la mesa ante la Conselleria de Educación, y el departamento autonómico respondió a esa exigencia con una serie de promesas entre las que figuraba la creación del Plan EduClima, dotado con 140 millones de euros, para climatizar el 100% de las aulas de la región. La dotación urgente de 16 millones funciona, precisamente, como un primer paso inmediato mientras ese plan estructural se pone en marcha.
El Plan EduClima está dotado con 140 millones de euros para el periodo 2026-2029, de los cuales 32 millones corresponden a este mismo año, con el objetivo de climatizar todas las aulas de los colegios e institutos públicos de la Comunitat Valenciana. A esta iniciativa se añade el Plan RECOLE, con 10 millones de euros destinados este año y que contempla una inversión total de 40 millones de euros para que los ayuntamientos cuenten con más recursos para renovar sus colegios públicos.
Pérez Llorca ha querido dejar claro que la autonomía de los equipos directivos es clave en este proceso. Son los directores y directoras quienes decidirán en qué aulas actuar primero, precisamente porque son quienes mejor conocen la realidad de sus edificios: qué clase recibe el sol de poniente toda la tarde, cuál carece de persianas, cuál se convierte en un horno antes de las diez de la mañana.
Una inversión histórica como telón de fondo
El plan de climatización forma parte de una estrategia educativa más amplia que el Consell presenta como la mayor de su historia. El plan educativo contempla una inversión global de 3.338 millones de euros, lo que el Consell califica como la mayor apuesta en materia educativa en la historia de la Comunitat Valenciana. Incluye la contratación de 5.000 docentes adicionales, que se suman a 2.742 profesores destinados específicamente a la bajada de ratios, con el objetivo de reforzar la atención individualizada al alumnado y mejorar la calidad del sistema educativo público.
Desde el ámbito político, la inversión autonómica se ha comparado con los 200 millones de euros anunciados por el Gobierno central para la climatización de centros educativos de toda España , una cifra que los responsables valencianos consideran insuficiente para cubrir las necesidades reales de la región por sí sola. En la Comunitat Valenciana hay 1.639 centros públicos; dividiendo los 140 millones del Plan EduClima entre ese número de centros, la inversión autonómica supera los 85.400 euros por centro.
Lo que esta medida pone de manifiesto, más allá de las cifras, es que el debate sobre el confort térmico en las aulas ha dejado de ser un debate para convertirse en una prioridad presupuestaria. Que en julio de 2026 un gobierno autonómico transfiera dinero de forma urgente para que los colegios compren aires acondicionados antes de septiembre dice mucho sobre cuánto tiempo llevaba sin resolverse este problema. Y también, quizás, sobre lo mucho que cuesta resolverlo cuando se hereda una infraestructura educativa construida en otra época climática.


