La Generalitat ha impulsado una transformación integral del programa de prevención de cáncer de mama con 23 millones de euros

El nuevo modelo ha duplicado las invitaciones y pruebas diagnósticas, mejorando la detección precoz y la supervivencia en la Comunitat Valenciana.

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Les Corts
Les Corts

La Generalitat Valenciana ha consolidado una profunda transformación estructural en el Programa de Prevención de Cáncer de Mama, respaldada por una inversión global que supera los 23 millones de euros. Esta iniciativa estratégica ha tenido como objetivo principal revitalizar la capacidad preventiva poblacional y alcanzar los exigentes estándares de excelencia establecidos por la Unión Europea.

Bernardo Valdivieso, secretario autonómico de Planificación, Información y Transformación Digital de la Conselleria de Sanidad, ha afirmado que esta reforma integral "abarca los ámbitos organizativo, tecnológico, asistencial y de gobernanza con el objetivo inequívoco de recuperar la capacidad preventiva poblacional y alcanzar los estándares de excelencia exigidos por la Unión Europea". Estas declaraciones se han producido durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad de Les Corts, donde ha presentado los resultados iniciales de esta ambiciosa reestructuración.

Los datos correspondientes al primer cuatrimestre de 2026 "refrendan el éxito del cambio de modelo, exhibiendo una capacidad de recuperación sin precedentes", ha asegurado Valdivieso, destacando la notable mejora en la eficiencia y el alcance del programa.

Resultados sin precedentes en la prevención

La implementación de este nuevo modelo ha generado un impacto significativo en la capacidad operativa del programa. Actualmente, se superan las 3.500 invitaciones diarias para el cribado, una cifra que contrasta notablemente con las 1.800 registradas en el mismo periodo de 2022. En total, se ha convocado a 239.000 mujeres, frente a las 127.000 de entonces, lo que representa un incremento sustancial en la cobertura.

En cuanto a las pruebas diagnósticas, se están realizando más de 2.300 mamografías al día, casi el doble de las 1.200 diarias que se efectuaban en 2022. Este ritmo acelerado ha permitido realizar el cribado a 185.000 mujeres durante el primer cuatrimestre de 2026, cien mil más que en el mismo periodo de 2022.

Uno de los logros más destacados ha sido la drástica reducción del tiempo medio de acceso al tratamiento tras la detección de un caso positivo. Este periodo se ha recortado de 12,9 semanas a 8,14 semanas en el cuatrimestre actual, situándose dentro de los niveles óptimos internacionales. Además, se ha recuperado el ritmo adecuado en la velocidad de las rondas bienales, con una duración media de 12,83 meses para las rondas activas, garantizando que la población diana sea citada estrictamente cada 24 meses, conforme a los estándares europeos.

Proyecciones y objetivos estratégicos

Las proyecciones para el cierre del ejercicio 2026 sitúan a la Comunitat Valenciana en plena sintonía con los parámetros europeos de excelencia. Se espera alcanzar una cobertura de invitación de entre el 90 % y el 95 %, y una participación efectiva en el cribado superior al 70-75 %.

La robustez del nuevo circuito permitirá una capacidad anual superior a las 500.000 invitaciones y más de 450.000 mamografías, además de asegurar la realización de las rondas de cribado en los 24 meses recomendados. Esto duplicará progresivamente la capacidad diagnóstica anual, detectando entre 2.000 y 2.500 cánceres dentro del circuito preventivo.

El objetivo estratégico final de la Conselleria de Sanidad es lograr que más del 70 % de estos tumores se detecten en estadios iniciales (0 o I), superando el 45 % que se registraba en la legislatura anterior. Valdivieso ha precisado que "En estas fases iniciales, los tumores son pequeños y mínimamente invasivos, lo que reduce la necesidad de tratamientos agresivos, quimioterapias o mastectomías, garantizando tasas de supervivencia cercanas al 99 % y una sustancial mejora en la calidad de vida de las pacientes".

Claves de la reforma estructural

Para alcanzar estos ambiciosos objetivos, la Conselleria de Sanidad ha ejecutado una serie de actuaciones urgentes durante la actual legislatura, con el fin de reconstruir de forma estable la capacidad del programa de cribado de cáncer de mama. Estas acciones han sido detalladas por el secretario autonómico:

  • Renovación tecnológica: Se ha sustituido cerca del 60 % de los mamógrafos obsoletos, con la adquisición de 10 nuevos equipos de última generación y la renovación de la unidad de Burjassot, lo que ha supuesto una inversión cercana a los 3 millones de euros.
  • Mantenimiento preventivo: Se ha implantado un plan de mantenimiento preventivo dotado con 240.000 euros anuales, una medida de la que se carecía previamente.
  • Refuerzo de personal: Se ha incorporado a 34 Técnicos Superiores en Imagen Médica para el diagnóstico, aumentando el número de agendas activas de 31 a 47, lo que ha mejorado la cobertura y ha reducido progresivamente las demoras.
  • Integración asistencial: Se ha llevado a cabo la integración definitiva de las unidades de cribado en los servicios de radiología hospitalarios, mejorando la continuidad asistencial y la capacidad del programa, además de hacer los puestos más atractivos para los profesionales.
  • Red diagnóstica inteligente: La integración de las imágenes radiológicas del programa de cribado en el Anillo de Imagen Médica de la Comunitat Valenciana ha transformado un conjunto de centros aislados en una red diagnóstica inteligente, permitiendo compartir y redistribuir el trabajo diagnóstico en todo el territorio.

La inteligencia artificial al servicio del diagnóstico

Una de las grandes innovaciones de esta transformación ha sido el despliegue de la inteligencia artificial (IA), en estricto cumplimiento de la normativa europea. La IA funciona como una herramienta de soporte que procesa las imágenes en tiempo real y prioriza de inmediato los casos sospechosos de riesgo, que representan aproximadamente el 10 % del total.

Valdivieso ha matizado que este modelo "no sustituye la labor del médico, ya que todas las mamografías cuentan con supervisión humana, lo que se consigue es optimizar la labor de los profesionales concentrando su esfuerzo en los casos de riesgo". La concordancia entre el radiólogo y la IA en casos de bajo riesgo supera ya el 93 %, permitiendo que el 78 % de las dobles lecturas obligatorias se realicen de forma mixta entre un profesional y la IA.

Nuevo sistema de información unificado: Proyecto Criba T

La Conselleria de Sanidad también está implementando un nuevo sistema de información unificado, denominado 'Proyecto Criba T', con una inversión de 3 millones de euros. Este sistema se enfoca en la robotización y automatización de citaciones y el seguimiento de los programas de prevención de mama, cérvix y colon. "En estos momentos se está realizando un programa piloto en el cribado de cáncer de mama en la unidad de Manises, en unas semanas se validará en una segunda unidad, en la del departamento de salud de Orihuela, y si todo funciona según lo esperado se extenderá de forma progresiva a lo largo de este año", ha explicado el secretario autonómico.

El punto de partida: un programa en crisis

Bernardo Valdivieso ha señalado que el plan estratégico diseñado por la Conselleria de Sanidad "ha respondido a la necesidad de revertir la extrema tensión estructural que sufría el programa de cribado de cáncer de mama concebido como estaba hasta esta legislatura".

El programa, iniciado hace más de tres décadas, se dirigió inicialmente al grupo de edad de 45 a 65 años. Las ampliaciones posteriores en 2006 (de 66 a 69 años) y en 2023 (hasta los 74 años) incorporaron a más de 1 millón de mujeres al sistema. Sin embargo, Valdivieso ha lamentado que "estas decisiones no se acompañaron de los recursos humanos, tecnológicos ni presupuestarios proporcionales, abocando al servicio a una dinámica negativa que mermó significativamente su eficacia".

Un análisis de situación realizado por la Inspección de Servicios "constató que el modelo previo se encontraba gravemente comprometido por diversos motivos", entre los que destacaban:

  • Déficit de especialistas: El programa requería 64 puestos de radiología para el circuito de doble lectura, pero la estructura ordinaria real disponía de solo 20 puestos, de los cuales únicamente 17 estaban ocupados.
  • Equipamiento obsoleto: El 60 % de los mamógrafos en funcionamiento superaba los 11 años de antigüedad, acumulando constantes averías y careciendo de contratos de mantenimiento preventivo.
  • Sistemas de información desfasados: Las plataformas utilizadas presentaban una preocupante falta de integración corporativa y nula capacidad analítica, lo que obligaba a los profesionales a gestionar gran parte del trabajo en papel.

Impacto de la falta de planificación previa

Esta carencia de planificación provocó desviaciones críticas en los indicadores de calidad entre 2017 y 2023. La cobertura de invitación cayó al 77,51 %, muy por debajo del estándar europeo del 90-95 %, lo que significaba que decenas de miles de mujeres no eran invitadas dentro de los plazos recomendados. Por ejemplo, en la ronda 2022-2023, se llegó a las 167.000 mujeres sin una invitación válida.

La cobertura efectiva se hundió hasta el 57,17 %, lo que implicaba que aproximadamente 350.000 mujeres elegibles no accedían al cribado en cada ronda. Además, el retraso medio de las rondas se prolongó hasta los 35 meses (frente a los 24 meses recomendados) y la demora para acceder al tratamiento tras un diagnóstico positivo escaló hasta las 12,9 semanas, duplicando los plazos clínicamente aceptables. Como consecuencia directa, más de la mitad de los cánceres de mama (el 56,6 %) se detectaban tarde y de forma reactiva, es decir, fuera del circuito preventivo.