La Generalitat ha previsto una dotación de 68,8 millones de euros en 2026 para infraestructuras hídricas, según ha informado el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina. El presupuesto ha incluido actuaciones en modernización de regadíos, reutilización de recursos hídricos, prevención de inundaciones y mejora de la seguridad de balsas y embalses.
Barrachina ha subrayado que el agua “es irrenunciable para la Comunitat Valenciana y resulta esencial para garantizar el futuro de nuestra agricultura, la actividad económica y el equilibrio territorial”. En esa línea, ha reclamado al Gobierno de España una política hídrica nacional basada en “la inversión, la reutilización, la eficiencia y la solidaridad entre territorios” que garantice los recursos necesarios para la agricultura, la actividad económica y el abastecimiento.
El conseller ha añadido que “El agua es irrenunciable para la Comunitat Valenciana. Desde la Generalitat estamos cumpliendo con inversiones, pero España necesita una política hídrica que piense en el conjunto del territorio y aproveche todos los recursos disponibles”. También ha afirmado que la Comunitat Valenciana cuenta ya con el 85 % de su superficie regada modernizada y mantiene una posición de liderazgo en la reutilización de agua regenerada.
Inversiones en Valencia, Alicante y Castellón
En la provincia de Valencia, la Generalitat ha destinado 14 millones de euros a la segunda fase de la presa de Buseo y al inicio de la tramitación de la tercera. La primera fase ya ha concluido con una inversión superior a los 6 millones de euros. A esta actuación se ha sumado la modernización de la Acequia Real del Júcar, que acumula una inversión de 25,7 millones de euros y permitirá generar un ahorro estimado de 6,67 hectómetros cúbicos anuales, que se derivarán como caudales ecológicos al Parque Natural de l'Albufera.
En esta misma provincia, la Generalitat ha adjudicado una inversión de 17 millones de euros en Beniparrell para proteger el casco urbano y sus polígonos industriales frente al riesgo de inundaciones.
En Alicante, el presupuesto ha reservado cerca de 12 millones de euros para el postrasvase Júcar-Vinalopó, una infraestructura destinada a sustituir aguas subterráneas y reducir la sobreexplotación de los acuíferos. También se han contemplado 10 millones de euros para infraestructuras de regadío en la Vega Baja, 4 millones para actuaciones de prevención de inundaciones en el río Segura y 2,1 millones para la remodelación del embalse de El Toscar.
Por su parte, en la provincia de Castellón se han previsto 2,9 millones de euros para sondeos y actuaciones de abastecimiento de agua potable, además de más de 2 millones para la rehabilitación de la balsa de Sant Jordi.
Barrachina ha sostenido que cada una de las actuaciones “responde a una necesidad concreta de agricultores, comunidades de regantes y municipios, ya sea para mejorar una conducción, garantizar el abastecimiento o reforzar la protección frente a inundaciones”.


