El verano no solo sirve para descansar. En Sagunto, mientras el calor aprieta, las brigadas de mantenimiento rural trabajan a pie de río para que cuando lleguen las primeras lluvias torrenciales del otoño, el agua del Palancia no encuentre obstáculos en su camino. El Ayuntamiento ha puesto en marcha una ambiciosa operación de limpieza y desbroce en los ocho puentes que cruzan el río a su paso por la ciudad, con el objetivo de recuperar la capacidad natural del cauce y prevenir el riesgo de inundaciones.
Un río con memoria de riadas
El Palancia no es un río cualquiera para Sagunto. Su abanico aluvial ha sufrido numerosas inundaciones históricas desde el siglo XVI, y en la segunda mitad del siglo XX las riadas de 1957, 1965 y 1967 produjeron desbordamientos en el Port de Sagunt, lo mismo que ocurrió en el año 2000. Esa última riada sigue viva en la memoria colectiva del municipio, y es precisamente ese recuerdo el que da sentido urgente a las actuaciones que hoy se ejecutan sobre el terreno.
El Plan de Acción Territorial sobre Riesgo de Inundación de la Comunitat Valenciana (PATRICOVA) recoge que zonas tanto urbanas como urbanizables podrían verse afectadas por el peligro de inundaciones en una "muy amplia zona" de Puerto de Sagunto, e incluso del núcleo de Sagunto, ante episodios de lluvias fuertes en la cuenca del Palancia. No es, por tanto, un miedo infundado: es un riesgo cartografiado y documentado.
Dieciséis mil metros cuadrados bajo las tijeras
La intervención en marcha no implica obras estructurales ni alteraciones permanentes del ecosistema fluvial. Se trata, en esencia, de una operación quirúrgica: eliminar la vegetación que obstruye los ojos de los puentes, retirar especies invasoras y extraer los residuos acumulados en el cauce, todo ello de forma selectiva y sin tocar lo que no debe tocarse. La superficie total afectada por este desbroce selectivo asciende a aproximadamente 16.688 m², repartidos entre los ocho puentes que centran la intervención.
Las tareas concretas incluyen el desbroce de vegetación oclusiva como zarzas y otras especies de crecimiento denso, la tala de ejemplares arbóreos invasores o en mal estado, y la retirada de elementos obstructivos de diversa índole. Todo el material resultante es retirado de inmediato del cauce, evitando así que se convierta en un nuevo problema: bien como obstáculo ante una crecida, bien como combustible en caso de incendio.
El trabajo lo ejecutan las brigadas de mantenimiento rural del plan de empleo estival, financiado con 447.097 euros aportados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Una inversión que, vista la historia del río, puede resultar mucho más barata que las consecuencias de no actuar.
El alcalde y la concejala, a pie de obra
El alcalde de Sagunto, Darío Moreno, y la concejala de Agricultura, Ana María Quesada, visitaron personalmente los trabajos en el puente Cronista Santiago Bru i Vidal, en el puente Cronista Emili Llueca y en el puente del barrio San José de Puerto de Sagunto. Más allá del gesto protocolario, la visita subrayó la apuesta del consistorio por una gestión preventiva frente a los fenómenos meteorológicos extremos, una lección que la DANA de noviembre de 2024 dejó grabada a fuego en toda la Comunitat Valenciana.
"Cuando llegan las lluvias torrenciales, la vegetación acumulada y los obstáculos son los que provocan que el agua no discurra bien y que se generen inundaciones y otros problemas. Por eso actuamos ahora de forma preventiva, antes de que llegue el otoño" - Darío Moreno, alcalde de Sagunto
"Desde la Concejalía de Agricultura venimos realizando todas aquellas tareas que nos es posible realizar, sin descuidar nuestra labor fundamental que es el cuidado de la zona agrícola, continuando con la filosofía de trabajo en equipo" - Ana María Quesada, concejala de Agricultura del Ayuntamiento de Sagunto
Un proceso que empezó el año pasado
La actuación de este verano no surge de la nada. Durante el año anterior, el Ayuntamiento ya ejecutó el desbroce de los dos primeros puentes del Palancia a su paso por Sagunto a través de una empresa contratada, precisamente para despejar los ojos y garantizar que el agua pudiera discurrir con normalidad. Ahora, con las cuadrillas del SEPE, se completa el trabajo en los seis puentes restantes, llevando el total a ocho intervenciones a lo largo del cauce urbano.
"El invierno pasado, a través de una empresa, ya realizamos el desbroce de dos puentes que necesitaban ser despejados para que el agua discurriese bien y evitar avenidas de agua y problemas" - Ana María Quesada, concejala de Agricultura del Ayuntamiento de Sagunto
Actuar en verano tiene una lógica evidente: es la estación en que el río baja con menor caudal, la vegetación está seca y las condiciones de trabajo son más seguras para las brigadas. Esperar al otoño, cuando las primeras lluvias mediterráneas pueden convertir un cauce adormecido en una amenaza real, sería asumir un riesgo que la historia del Palancia enseña a no menospreciar. El Ayuntamiento de Sagunto ha elegido, esta vez, adelantarse al calendario.

