Bombas de vaciado, hidrantes, grupos electrógenos, señalización de vías de evacuación, limpieza preventiva de barrancos y sistemas de alerta temprana. La Diputació de València ha aprobado un programa de ayudas dotado con cerca de 20 millones de euros para preparar a 261 municipios y entidades locales menores de la provincia ante futuras emergencias derivadas de fenómenos extremos. La convocatoria, aprobada esta semana por la Junta de Gobierno provincial, llega en un momento en que la memoria de la DANA del 29 de octubre de 2024 —que causó más de 228 víctimas mortales y arrasó decenas de municipios valencianos— sigue muy presente en la sociedad y en la agenda política.
Un mecanismo ágil inspirado en el Fondo de Cooperación Municipal
El diseño del programa no es arbitrario. La Diputació ha optado por un modelo que ya conocen bien los ayuntamientos: el mismo esquema que articula el Fondo de Cooperación Municipal, una herramienta consolidada que permite tramitar las ayudas con rapidez y que cada municipio decida en qué invierte según sus necesidades concretas. No es lo mismo lo que requiere un pueblo del interior expuesto al riesgo de incendio forestal que un municipio de la Ribera con barrancos en su término.
"El mecanismo utilizado es similar al del Fondo de Cooperación Municipal, una herramienta muy eficaz para los ayuntamientos que permite agilidad en las tramitaciones y elegir el destino de la ayuda en función de cada municipio." - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
Mompó subraya que la esencia del nuevo plan es la misma que inspira todas las actuaciones de la institución provincial: "estar muy cerca de los ayuntamientos para conocer sus necesidades y aportarles los recursos que solicitan, especialmente a los pueblos más pequeños que son los que más dependen de la Diputació". Una declaración que, leída con la perspectiva de lo ocurrido en otoño de 2024, no suena a retórica institucional sino a diagnóstico urgente.
Prevención concreta: de los barrancos a los tractores
El diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, insiste en que la prevención no debe entenderse como un concepto vago. Las solicitudes presentadas por los ayuntamientos así lo demuestran: hay municipios que piden grupos electrógenos para mantener los servicios básicos cuando se va la luz durante una emergencia; otros quieren instalar o mejorar hidrantes; los hay que necesitan adecuar y señalizar sus vías de evacuación. Algunos, directamente, tienen pendiente limpiar barrancos que en episodios de lluvias intensas se convierten en una amenaza real para sus vecinos.
La convocatoria contempla el adelanto del 85% de la ayuda para que los ayuntamientos puedan ejecutar las actuaciones con mayor rapidez, un detalle que, en la práctica, marca la diferencia entre tener el equipamiento antes del próximo episodio meteorológico severo o llegar tarde.
"La prevención no es un concepto abstracto, sino actuaciones concretas que ayudan a los ayuntamientos a responder mejor ante situaciones de riesgo y a minimizar sus consecuencias." - Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente de la Diputació de València
El catálogo de actuaciones financiables es amplio. Junto a las inversiones en infraestructura —mejora de redes hidráulicas, trabajos de drenaje sostenible, acondicionamiento de espacios urbanos frente a episodios extremos—, el programa también cubre gastos corrientes vinculados a trabajos preventivos y llega, incluso, a la adquisición de vehículos pesados como tractores y todoterrenos para los equipos de protección civil municipales.
De las grandes ciudades a los pueblos más vulnerables
Entre los 261 municipios beneficiarios figuran localidades de todas las comarcas valencianas: desde grandes municipios hasta pequeños pueblos del interior, que históricamente son los más expuestos a riesgos forestales y episodios meteorológicos severos, y los que menos recursos propios tienen para hacerles frente. Esta dependencia de los municipios más pequeños respecto a la Diputació no es nueva, pero la sucesión de fenómenos climáticos extremos la ha vuelto más visible y urgente que nunca.
Mascarell apunta que "la realidad climática obliga a las administraciones a trabajar con una visión preventiva y coordinada con los ayuntamientos". Y añade que muchas de estas actuaciones "pasan desapercibidas" pero son "fundamentales para mejorar la seguridad y la capacidad de reacción ante una emergencia". Dicho de otro modo: nadie se fija en el hidrante que funciona hasta que lo necesita. El programa de la Diputació apuesta, precisamente, por que ese hidrante esté ahí antes de que llegue la próxima emergencia.


