La danza contemporánea no debería ser un privilegio de las grandes ciudades. Con esa premisa de fondo, Dansa València ha abierto la convocatoria de 'Impuls a la Dansa' 2026, un programa del Institut Valencià de Cultura (IVC) destinado a creadores y compañías de danza de la Comunitat Valenciana que quieran desarrollar proyectos de investigación, creación, mediación o exhibición fuera de los circuitos habituales. El plazo para presentar solicitudes cierra el próximo 8 de julio.
Diez municipios, diez escenarios para crear
La edición de 2026 del programa llega con diez municipios y espacios culturales de titularidad pública como anfitriones: Aielo de Malferit, Alboraia, Almassora, Benicàssim, Dénia, El Genovés, Picassent, Puçol, la Universitat Jaume I-Paranimf de Castelló de la Plana y Villajoyosa. Cada uno de ellos acogerá un único proyecto artístico en una modalidad de residencia específica, lo que convierte la convocatoria en algo más parecido a un mapa cultural que a una simple ayuda económica.
La iniciativa responde a una lógica clara: descentralizar la oferta artística y acercar la danza a territorios donde raramente llega. No es un objetivo nuevo para Dansa València. El festival lleva tiempo apostando por la descentralización de las artes del movimiento, expandiendo la danza a otros territorios y contextos durante todo el año. Y 'Impuls a la Dansa' es, precisamente, el instrumento diseñado para que esa expansión tenga continuidad más allá de las fechas del festival.
El festival nació en 1988 para apoyar la creación local y ha evolucionado hasta convertirse en una referencia clave en el panorama coreográfico español. Dansa València no solo es un festival artístico, sino también una feria y mercado de danza, lo que lo convierte en un evento único en España, cuyo carácter profesional ha atraído en los últimos años a agentes culturales de más de 20 países. 'Impuls a la Dansa' es, en ese contexto, la apuesta del IVC por nutrir el tejido desde dentro: no solo exhibir danza, sino generar las condiciones para que nazca y crezca donde aún no ha llegado.
Cuatro formas distintas de residir y crear
Uno de los aspectos más interesantes de la convocatoria es que no propone un único modelo de residencia, sino cuatro modalidades adaptadas a las necesidades de cada proyecto. La Estancia Técnica, de mínimo una semana, permite el ensayo en un escenario equipado con apoyo técnico y concluye con un ensayo abierto o una muestra pública. Es la opción más orientada a la fase de acabado de un trabajo ya en marcha.
La Estancia de Creación, con una duración mínima de dos semanas, está pensada para desarrollar procesos coreográficos en espacios municipales acondicionados e incluye una presentación pública al cierre. Un paso más allá lo da la modalidad de Mediación, también de dos o más semanas, que propone el trabajo directo con colectivos locales de carácter educativo, social o intergeneracional, y culmina con una devolución comunitaria. La idea es que la danza no solo se muestre, sino que transforme algo en quien participa.
La cuarta opción, Estancia de Creación + Mediación, combina ambas dimensiones en una misma propuesta: la creación de una pieza artística ligada a un proceso participativo con la comunidad local. Es, probablemente, la modalidad más ambiciosa y la que mejor refleja la filosofía de fondo del programa.
Cómo y hasta cuándo solicitar
Los profesionales y entidades interesadas deben presentar sus candidaturas antes del 8 de julio e indicar un máximo de tres opciones de residencia por orden de preferencia. La información completa de la convocatoria está disponible en la web del Institut Valencià de Cultura.
Entre los objetivos declarados del programa figuran el apoyo a la creación y consolidación de proyectos coreográficos contemporáneos, el impulso a la visibilidad del talento valenciano en las artes del movimiento, y la generación de vínculos sostenibles entre artistas, agentes culturales y públicos. También se apunta expresamente al acceso democrático a la danza en diferentes territorios y al fomento de procesos de mediación cultural desde una perspectiva crítica, diversa y comunitaria. En definitiva, la pregunta que subyace a toda la convocatoria es sencilla pero poderosa: ¿qué ocurre cuando la danza contemporánea llega a un municipio que nunca antes la había visto? 'Impuls a la Dansa' propone que lo descubramos juntos.


