La Conselleria de Sanidad y el CESM-CV firman un acuerdo que pone fin a la huelga médica autonómica con una jornada de 35 horas y nuevas condiciones para los sábados

Sanidad y el sindicato médico valenciano pactan reducir jornada, reformar las guardias del sábado y mejorar la Atención Primaria, poniendo fin al paro autonómico.

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La Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana y el Sindicato Médico CESM-CV han firmado un acuerdo que pone fin a la huelga autonómica de los médicos y abre una nueva etapa en la organización del sistema sanitario valenciano. El pacto llega tras semanas de movilizaciones que, desde diciembre, habían provocado la suspensión de más de 404.000 actos médicos, entre operaciones, consultas y pruebas diagnósticas. Un rastro de citas canceladas, quirófanos parados y salas de espera revueltas que ahora, con la firma del acuerdo, empieza a quedar atrás.

Las claves del acuerdo: menos horas y sábados reconvertidos

El punto más esperado del pacto es la implantación efectiva de la jornada laboral de 35 horas semanales, con entrada en vigor el 1 de enero de 2027. Una medida que llevaba tiempo sobre la mesa —y que los propios médicos reconocían como "comprometida públicamente pero no aplicada"— y que el nuevo acuerdo convierte en compromiso con fecha concreta.

Igualmente relevante es la reforma de la guardia del sábado en Atención Primaria. Hasta ahora, ese día se cubría como jornada ordinaria, sin reconocimiento específico ni descanso compensatorio. A partir de la entrada en vigor del acuerdo, los sábados quedan reservados para guardias de atención continuada de 24 horas, con descanso posterior garantizado y una retribución adicional. En la práctica, esto significa que la jornada ordinaria de los médicos de primaria quedará acotada de lunes a viernes, algo que muchos profesionales llevaban años reclamando como condición mínima de conciliación.

"Este acuerdo constituye una apuesta decidida por modernizar la organización del sistema sanitario, mejorar su capacidad de respuesta y consolidar un entorno profesional más atractivo para captar y fidelizar a nuestros profesionales" - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana

Atención Primaria, en el centro de la reforma

Más allá de la jornada, el acuerdo incorpora un paquete de medidas estructurales para la Atención Primaria que atacan directamente los puntos de mayor desgaste del sistema. Entre las reivindicaciones históricas del colectivo figuraban el fin de la sobrecarga asistencial y un nuevo marco normativo que regulara de forma justa las jornadas de médicos y facultativos. El texto pactado responde, al menos en parte, a esas demandas.

Se establece la apertura de los Centros de Atención Urgente las 24 horas del día, la garantía de cobertura de ausencias y la gestión compartida de la demanda. Además, se recoge expresamente el compromiso de que las urgencias del 1·1·2 no supongan retirar médicos de los centros de salud, una práctica que venía presionando tanto a los equipos de primaria como a los servicios de urgencias hospitalarios.

También se impulsa la implantación progresiva de agendas limitadas, tanto en Atención Primaria como en Atención Hospitalaria, para establecer límites que permitan atender de forma adecuada a todos los pacientes, evitando jornadas interminables y visitas de pocos minutos que comprometen la calidad médica.

Los MIR, también en el acuerdo

El pacto dedica atención específica a los médicos internos residentes (MIR). Se plantea adaptar las guardias de los MIR a cada plan formativo, de forma que las horas de guardia se ajusten mejor a los objetivos docentes de cada especialidad. El acuerdo reafirma el compromiso de ambas partes con la calidad de la formación especializada, un aspecto crítico para asegurar el relevo generacional en la sanidad pública.

La sombra del conflicto nacional

El acuerdo valenciano, sin embargo, no cierra el conflicto en su totalidad. La huelga a nivel nacional continúa activa, alimentada por el desacuerdo en torno al Estatuto Marco que el Ministerio de Sanidad lleva meses intentando sacar adelante. La huelga médica nacional tiene como objetivo reclamar más personal facultativo, mejoras laborales y profesionales, y menos sobrecarga asistencial.

El conseller Marciano Gómez no desaprovechó la firma del acuerdo para lanzar un dardo al Gobierno central. Según sus palabras, "450.000 pacientes de la Comunitat Valenciana se han visto perjudicados por las seis semanas de huelga nacional, debido a la ausencia de diálogo y consenso por parte del Ministerio de Sanidad". Una cifra que contrasta con el espíritu de entendimiento que, según el conseller, ha presidido las negociaciones autonómicas.

"Lamentablemente todavía seguimos teniendo una huelga nacional debido a la mala gestión de la ministra de Sanidad, Mónica García, en los acuerdos y consensos necesarios para aprobar el Estatuto Marco" - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana

El acuerdo firmado este viernes representa, en cualquier caso, un punto de inflexión para los más de 450.000 pacientes valencianos que han visto interrumpida o retrasada su atención durante semanas. Sanidad deberá ahora absorber la actividad aplazada, lo que implicará ajustes en agendas y priorización de casos según su gravedad. El reto inmediato no es solo gestionar lo que viene, sino recuperar la confianza de una ciudadanía que, en muchos casos, ha aprendido a convivir con la incertidumbre de si su cita seguirá en pie al día siguiente.