Más de dos semanas llevan las aulas valencianas sacudidas por una huelga indefinida sin fecha de cierre. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades no da la negociación por perdida y, tras la reunión celebrada este jueves con la mesa sindical, ha anunciado que la próxima semana enviará un nuevo documento de propuestas y convocará encuentros sectoriales con los directores generales para intentar desbloquear el conflicto.
Un pulso que arrancó el 11 de mayo
La huelga indefinida del profesorado valenciano comenzó el pasado 11 de mayo. El paro fue impulsado por sindicatos como STEPV, CCOO, UGT, CGT, CNT, COS y CSO, junto a la Coordinadora de Asambleas Docentes del País Valenciano, en defensa de la educación pública. La fecha no fue arbitraria: el 11 de mayo fue la opción más respaldada en una encuesta lanzada por los sindicatos, en la que participaron cerca de 10.000 docentes, de los cuales más del 38% se decantó por esa fecha.
El conflicto llega después de varios desencuentros entre los sindicatos y la Conselleria de Educación, encabezada por Carmen Ortí. Fue la propia consellera la que trasladó la imposibilidad de atender las demandas docentes alegando un "exceso de gasto" en los presupuestos autonómicos prorrogados, un mensaje que los sindicatos interpretaron como "un engaño" y "una falta de respeto", lo que activó la maquinaria para preparar el paro indefinido.
Acercamiento paso a paso
En ese contexto, la reunión de este jueves representa un giro en el tono de la negociación. La Conselleria asegura haber recogido punto por punto las reivindicaciones de la mesa sindical, y reconoce que las posiciones, inicialmente muy alejadas, van convergiendo. Los avances más tangibles se han producido en materia de simplificación burocrática y en infraestructuras educativas. No es un detalle menor: la carga administrativa es una de las quejas históricas del colectivo docente, que ve cómo una parte significativa de su jornada se consume en tareas que poco tienen que ver con enseñar.
La hoja de ruta es concreta: el lunes próximo, Educación remitirá un nuevo documento que incorporará las aportaciones de los sindicatos. A partir de ahí, se celebrarán reuniones de carácter sectorial con los directores generales, una fórmula más técnica y detallada que las reuniones en mesa amplia, pensada para avanzar con más precisión en cada uno de los puntos del conflicto.
El respaldo presupuestario, el argumento fuerte del Consell
El director general de personal docente, Pablo Ortega, ha sido el principal portavoz de la posición de la administración y ha querido subrayar que la voluntad política existe, pero que un acuerdo de esta magnitud requiere tiempo y aproximaciones sucesivas.
"Es una cuestión de gran magnitud y tenemos que hacer aproximaciones sucesivas para ir ajustando las posiciones, que estaban inicialmente muy alejadas. Hay voluntad de negociar. Estamos acercándonos y hay puntos de encuentro en cuestiones fundamentales." - Pablo Ortega, director general de personal docente de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades
Pero si hay un argumento que la Conselleria ha querido poner en el centro del debate, es el respaldo presupuestario. Ortega subrayó que, por primera vez, una administración llega a esta negociación con las partidas ya incluidas en las cuentas públicas, sin necesidad de buscar financiación a posteriori. Una afirmación que contrasta con la queja sindical inicial: hace apenas unas semanas, la consellera Ortí había argumentado precisamente las restricciones presupuestarias para no atender las demandas del profesorado. El viraje en el discurso es evidente.
¿Qué hay en juego?
Detrás de cada día de huelga hay miles de estudiantes con clases suspendidas o impartidas a medio gas, familias que reorganizan su día a día y docentes que asumen el coste económico del paro. Desde el inicio, la convocatoria fue concebida para ir acompañada de manifestaciones en toda la Comunitat Valenciana y asambleas orientadas a movilizar tanto al profesorado como a las familias. La presión social, por tanto, no ha hecho más que crecer con el paso de los días.
La próxima semana será decisiva. Si el documento que enviará el lunes la Conselleria logra satisfacer las líneas rojas sindicales, la negociación podría entrar en una fase de cierre real. Si no, el conflicto se enquistará aún más, con el inicio del tramo final del curso escolar como telón de fondo. Los estudiantes valencianos, los grandes ausentes de esta mesa de negociación, aguardan una resolución que llegue antes de que el calendario académico haga irreversibles los daños.


