El campo valenciano recibirá en 2026 el mayor respaldo presupuestario de la actual legislatura. La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha presentado ante la Comisión de Economía, Presupuestos y Hacienda de Les Corts unas cuentas que suman más de 765 millones de euros en conjunto, incluyendo organismos autónomos, y que confirman un crecimiento por segundo año consecutivo. Detrás de los números hay una realidad que no se puede ignorar: el sector primario valenciano todavía trata de recuperarse de las devastadoras inundaciones de octubre de 2024, y la administración autonómica intenta responder con inversión.
El presupuesto ordinario del departamento alcanza los 392,5 millones de euros, un 7% más que el ejercicio anterior. A esa cifra se suman 67,7 millones específicamente destinados a la reconstrucción de las zonas arrasadas por las riadas, además de los recursos gestionados por la Agencia Valenciana de Fomento y Garantía Agraria —285,8 millones— y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, con 18,8 millones. El resultado es un volumen de inversión sin precedentes recientes para el sector primario en la Comunitat.
"Estos presupuestos son la mayor apuesta de este Consell por el campo, el agua y el mundo rural. A pesar de que somos la comunidad peor financiada y de las dificultades derivadas de un sistema injusto, incrementamos los recursos destinados al sector porque sabemos que detrás de cada explotación, de cada granja y de cada barco pesquero hay familias que merecen el respaldo de la Generalitat" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
550 millones para ayudas directas e inversiones productivas
El grueso de las cuentas —más de 550 millones de euros— irá destinado a medidas de inversión y ayudas directas al sector. Las transferencias corrientes crecen un 7,5%, mientras que las operaciones de capital, que agrupan inversiones reales y transferencias, lo hacen un 6,2%. Son porcentajes que, en el contexto de un territorio que lleva décadas reclamando una financiación autonómica más justa, adquieren un peso simbólico además de económico.
Entre las grandes partidas destaca la modernización de explotaciones agrarias, dotada con 58,5 millones de euros. La pieza central es una nueva convocatoria de ayudas de 50 millones, cuatro veces superior a la última convocatoria realizada durante la anterior legislatura. Además, el sistema de seguros agrarios —esa red de seguridad que tantos agricultores lamentan no haber activado a tiempo cuando llega una tormenta o una helada— recibirá un refuerzo hasta los 35,3 millones de euros.
Relevo generacional: dinero donde antes solo había discursos
Uno de los debates más recurrentes en el mundo rural es la dificultad de los jóvenes para acceder a la actividad agraria. Tierras caras, burocracia compleja, rentabilidad incierta. Para intentar torcer esa tendencia, la Conselleria destina 19,5 millones de euros al impulso de la incorporación de jóvenes al sector, tras haber resuelto ya una convocatoria histórica de 27,4 millones que permitió la entrada de 548 nuevos profesionales. A ello se sumará una nueva línea de préstamos bonificados para facilitar inversiones iniciales.
En paralelo, el Consell ha impulsado medidas fiscales para facilitar la transmisión de explotaciones entre generaciones, como la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones y la rebaja del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para tierras agrarias y explotaciones ganaderas extensivas.
"El relevo generacional no se garantiza con discursos. Se garantiza eliminando trabas, reduciendo impuestos y ayudando económicamente a quienes deciden emprender y desarrollar su proyecto de vida en el campo" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
Denominaciones de origen, agricultura ecológica y sectores estratégicos
Los presupuestos contemplan 139,9 millones de euros para ayudas directas, promoción agroalimentaria y apoyo a las figuras de calidad. La agricultura ecológica recibirá 13 millones, y las ayudas a las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas crecen un 17,6%. El arroz, la apicultura, la cereza o el sector vitivinícola mantienen líneas específicas, junto a los 95 millones destinados a las ayudas de la Solicitud Única de la PAC.
La sanidad vegetal, por su parte, contará con una inversión récord de 40 millones de euros para combatir plagas como la mosca de la fruta, el cotonet, los vectores de la Xylella fastidiosa o el virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, una amenaza que mantiene en alerta a todo el sector citrícola valenciano. La ganadería dispondrá de 13,6 millones para ayudas, infraestructuras y programas de sanidad animal.
El agua, eje estratégico de un territorio que sabe lo que cuesta perderla
Si hay una lección que las inundaciones de octubre de 2024 dejaron grabada a fuego en la memoria colectiva valenciana, es que la gestión del agua —en todas sus dimensiones— resulta crítica. Los presupuestos de 2026 destinan 68,8 millones de euros a infraestructuras hidráulicas, modernización de regadíos y reutilización de recursos hídricos. Las inversiones en infraestructuras hidráulicas son vitales para garantizar la continuidad del sector, especialmente en zonas deficitarias como el sur de Alicante, y en el ejercicio anterior ya se destinaron 38,8 millones en ayudas e inversiones para la modernización de regadíos.
El debate sobre si estas cifras son suficientes no está cerrado. Las cuentas de la Generalitat en materia agraria no satisfacen a organizaciones como La Unió Llauradora i Ramadera, que denuncia que la agricultura "continúa perdiendo peso dentro de los presupuestos autonómicos", ya que la dotación de la Conselleria apenas crecería un 0,67% según sus cálculos, frente al incremento del 3,14% registrado por el presupuesto global de la Generalitat. Son dos lecturas de una misma realidad: la del campo valenciano que, con la memoria de las riadas aún muy presente, espera que el dinero prometido llegue, y llegue a tiempo.


