Acabar con la rutina de los desplazamientos periódicos al centro de salud para recoger material sanitario. Esa es, en esencia, la promesa del nuevo modelo que la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana ha puesto en marcha este 9 de junio: el sistema 'Home Delivery', que permitirá a los pacientes con diabetes mellitus recibir en su propio domicilio los dispositivos de monitorización continua de glucosa y el material fungible asociado. Un cambio aparentemente logístico que, en la práctica, puede transformar la vida cotidiana de miles de personas.
Un modelo pensado para quienes más lo necesitan
El anuncio lo realizó el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, durante el acto de presentación celebrado en la Conselleria, al que asistieron la directora general de Farmacia, Elena Gras, el director general de Atención Primaria, Carlos Momparler, el coordinador del Plan de Diabetes, Vicente Campos, y representantes de las asociaciones de pacientes con diabetes de la Comunitat Valenciana.
"Las personas que necesitan estos dispositivos deben poder disponer de ellos con mayor agilidad, con menos desplazamientos y con un modelo más cómodo y adaptado a su vida diaria" - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana
La medida no es menor si se tiene en cuenta quiénes son sus principales beneficiarios: personas con dificultades de movilidad, pacientes pediátricos y quienes viven lejos de los centros sanitarios. Para todos ellos, cada recogida de material representaba una carga añadida a la ya exigente gestión diaria de una enfermedad crónica. Alrededor de 27.000 pacientes utilizan actualmente estos sistemas en el sistema sanitario valenciano, y su incorporación al nuevo modelo comenzará de forma progresiva a partir del propio día del lanzamiento, arrancando por los usuarios de los dispositivos mayoritariamente implantados.
Más que un cambio logístico: seguimiento clínico integrado
Lo que distingue al modelo valenciano de otros ya existentes en España no es solo el reparto a domicilio en sí —otras comunidades autónomas, como Madrid o Andalucía, llevan años gestionando la distribución de estos sensores a través de sus redes sanitarias—, sino la forma en que se articula ese reparto. En Madrid, por ejemplo, la entrega de sensores se canaliza a través de los propios centros sanitarios, mientras que Valencia apuesta por una gestión íntegramente pública y digitalizada, sin intermediarios externos.
Según ha subrayado el conseller, en la Comunitat Valenciana el liderazgo del nuevo modelo se realizará desde el propio sistema sanitario público, tanto a nivel organizativo como asistencial y tecnológico, a diferencia de otros modelos implantados en diferentes comunidades autónomas, donde el suministro domiciliario se articula principalmente a través de operadores logísticos o plataformas externas.
El modelo cubre todo el ciclo: desde la prescripción y la educación del paciente en el manejo de los dispositivos hasta el seguimiento exhaustivo del tratamiento. Los profesionales sanitarios tendrán acceso a un informe con los datos del control glucémico realizado por el paciente en su domicilio, lo que favorece la detección precoz de incidencias y mejora la adherencia al tratamiento. La digitalización integral elimina además la necesidad de documentación en papel y habilita líneas de comunicación 24/7 entre paciente y proveedor para gestionar entregas o incidencias.
Será desde cada departamento de salud, a través de comisiones multidisciplinares integradas por profesionales de Atención Primaria, endocrinología, enfermería, farmacia de atención primaria, informática y suministros, desde donde se coordine la implantación del nuevo modelo en cada ámbito asistencial.
Una inversión millonaria en una enfermedad de primer orden
Los números hablan de la envergadura del programa. Estos sensores, que funcionan mediante un pequeño filamento insertado de forma subcutánea, controlan de forma continua el nivel de glucosa intersticial, y los datos pueden consultarse en el teléfono móvil u ordenador del paciente. Este sistema permite regular la insulina de forma más cómoda y se traduce en menos visitas a urgencias y hospitalizaciones por complicaciones crónicas.
La Conselleria de Sanidad destina una inversión anual superior a los 38 millones de euros en los dispositivos y material fungible para el control automatizado de glucosa, a lo que se suma la incorporación del nuevo sistema digitalizado 'Home Delivery'. El marco es aún más amplio: el Plan de Diabetes de la Comunitat Valenciana gestiona una inversión anual en productos farmacéuticos superior a los 400 millones de euros para los 621.000 pacientes con diabetes en tratamiento en la región.
La diabetes es, como recuerdan desde distintas administraciones sanitarias, la enfermedad endocrina de mayor incidencia en la población. Que la respuesta institucional evolucione hacia modelos más centrados en el paciente —y no en la logística del sistema— es una señal de que la gestión de las enfermedades crónicas está cambiando de paradigma. Lo que antes requería un desplazamiento, una espera y un trámite, ahora puede llegar a la puerta de casa.


