La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, a través de la unidad de Innovación del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i), ha destinado una financiación superior a los 61.000 euros para respaldar una investigación crucial. Este proyecto ha permitido el desarrollo de una técnica genética de última generación que ha marcado un hito significativo en el campo de la oncología de precisión en la Comunitat Valenciana.
Este avance tecnológico ha posibilitado una mejora decisiva en la selección de tratamientos para patologías oncológicas complejas como los sarcomas, linfomas y leucemias. En estas enfermedades, la identificación precisa de alteraciones genéticas ha demostrado ser un factor determinante para la supervivencia de los pacientes.
Un proyecto pionero liderado por Health in Code
El liderazgo de esta iniciativa ha recaído en la empresa Health in Code, una compañía que se ha consolidado como referente nacional y una de las mayores firmas de genómica en Europa. La empresa ha estado desarrollando un enfoque innovador basado en la "secuenciación de ARN por lecturas largas", una tecnología de vanguardia que ha permitido analizar con una precisión sin precedentes los procesos internos de un tumor y los mecanismos que activan su crecimiento.
Gracias a este desarrollo, Health in Code se ha convertido en la primera empresa de diagnóstico en España en integrar esta avanzada tecnología en la práctica clínica habitual, lo que ha representado un salto cualitativo en el diagnóstico oncológico.
El compromiso de la Generalitat Valenciana con la innovación médica
La titular de Innovación, Marián Cano, ha realizado una visita a las instalaciones de Health in Code en València, donde se ubica el principal laboratorio de la compañía. Durante su recorrido, la consellera ha enfatizado el firme compromiso del Gobierno valenciano "por la investigación y la ciencia como la gran palanca de mejora de nuestra sociedad".
Cano ha añadido que "Este proyecto es un ejemplo de éxito de colaboración público-privada que, además sitúa a Valencia en el mapa internacional de la innovación médica y tecnológica de vanguardia". La consellera ha subrayado el impacto transformador de esta investigación, destacando que "supone un avance médico revolucionario capaz de transformar datos biomédicos complejos en decisiones clínicas que mejoran la calidad de vida y aumentan las tasas de supervivencia. Ese es el objetivo final de nuestro apoyo a la innovación".
Del ADN al ARN: una visión más profunda de la actividad tumoral
En el ámbito de la medicina de precisión, el análisis del ADN tumoral se ha utilizado tradicionalmente para identificar mutaciones y guiar tratamientos específicos. Sin embargo, este enfoque por sí solo no siempre ha reflejado la actividad real de la enfermedad en el momento del diagnóstico.
La doctora Greta Carmona, directora de I+D en Health in Code, ha explicado la diferencia fundamental: "El ADN contiene las instrucciones genéticas, pero el ARN revela qué genes están encendidos en cada momento dentro del tumor, es decir, cuáles están activos y funcionando". Ha añadido que "Esta diferencia resulta clave en tumores con una biología especialmente compleja, donde pequeñas variaciones pueden cambiar por completo el abordaje clínico".
En este contexto, el análisis del ARN ha adquirido una relevancia particular en enfermedades como los sarcomas, los linfomas y las leucemias, donde la detección de fusiones génicas ha resultado ser de vital importancia para el pronóstico y tratamiento.
Ventajas de la secuenciación por lecturas largas
La principal diferencia tecnológica de esta nueva técnica reside en la metodología de lectura del ARN. Mientras que las técnicas convencionales han funcionado como un rompecabezas, secuenciando pequeños fragmentos que posteriormente se han tenido que reconstruir, la secuenciación por lecturas largas ha permitido analizar moléculas completas de ARN. Esto ha ofrecido una visión mucho más continua y precisa de las alteraciones genéticas presentes en el tumor.
Este avance ha tenido un impacto directo y positivo en la práctica clínica. Ha permitido aumentar la tasa de diagnóstico y ha resuelto casos que hasta ahora no habían sido concluyentes. La capacidad de identificar alteraciones que pueden ser dianas terapéuticas ha mejorado significativamente la toma de decisiones clínicas y ha cambiado el pronóstico de numerosos pacientes, ofreciendo nuevas esperanzas en la lucha contra el cáncer.

