El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) ha sido el escenario de la reunión final del proyecto europeo ASTER, una iniciativa de gran relevancia que ha congregado a expertos internacionales para consolidar estrategias agroecológicas innovadoras. Este encuentro ha marcado un hito en la búsqueda de soluciones sostenibles para el cultivo del tomate, con el objetivo primordial de fortalecer su resiliencia y promover una producción más respetuosa con el medio ambiente.
La jornada de presentación de resultados, celebrada en las instalaciones del IVIA en Valencia entre el 13 y el 15 de mayo, ha contado con la participación destacada de Ángel Marhuenda, director general de Política Agraria Común (PAC), y Alejandro Tena, director del propio instituto. Ambos han inaugurado el evento, subrayando la importancia de la colaboración científica internacional.
Marhuenda ha enfatizado que esta cooperación está "orientada a generar conocimiento aplicado y transferir al sector nuevas herramientas agroecológicas para la producción sostenible de tomate", destacando la visión práctica y el impacto directo en la agricultura.
Estrategias agroecológicas para un tomate más fuerte
Durante la reunión, los socios del proyecto ASTER han compartido los hallazgos más significativos, que se centran en el desarrollo de métodos innovadores para la protección del cultivo. Entre las principales estrategias presentadas, se han destacado:
- El control biológico de plagas, utilizando organismos beneficiosos para proteger las plantas.
- El empleo de plantas auxiliares, que contribuyen a crear un ecosistema más equilibrado y favorable.
- La activación de las defensas vegetales, fortaleciendo la capacidad natural del tomate para resistir enfermedades y plagas.
- La evaluación de prácticas agroecológicas que mejoran la sostenibilidad general del cultivo.
Estos enfoques buscan reducir la dependencia de productos fitosanitarios convencionales, promoviendo un modelo agrícola más sano y productivo.
Avances concretos en el manejo de plagas y resiliencia
Los investigadores han detallado progresos notables en diversas áreas. Se ha puesto de manifiesto el éxito en el establecimiento temprano de enemigos naturales, como el insecto Nesidiocoris tenuis, conocido por su eficacia en el control de plagas. Además, se han explorado nuevas oportunidades con Dicyphus cerastii, otro depredador natural prometedor.
Un foco importante ha sido el manejo integrado de plagas, especialmente la temida Tuta absoluta, que representa un desafío significativo para los productores de tomate. Las soluciones propuestas incluyen el uso estratégico de plantas auxiliares y la mejora de la resiliencia del tomate mediante la estimulación de sus defensas naturales.
La jornada, titulada 'Estrategias y herramientas inspiradas en la agroecología para mejorar la resiliencia y los servicios ecosistémicos en el cultivo del tomate', ha servido como punto de encuentro para investigadores nacionales e internacionales, técnicos del sector y representantes de la industria. El objetivo ha sido abordar de manera conjunta los desafíos actuales y proponer soluciones innovadoras para la producción de tomate.
El proyecto ASTER: Hacia una gestión integrada y sostenible
El proyecto ASTER, financiado por la prestigiosa iniciativa PRIMA y la Unión Europea, ha facilitado el desarrollo de herramientas prácticas esenciales. Estas herramientas están diseñadas para disminuir la dependencia de los productos fitosanitarios químicos, optimizar la gestión integrada de plagas y potenciar los servicios ecosistémicos fundamentales en los sistemas de producción de tomate de la región mediterránea.
La culminación de ASTER con esta reunión final ha reforzado, según ha explicado Alberto Urbaneja, investigador del IVIA, "la transferencia de resultados al sector agrícola y poniendo en valor la colaboración científica internacional como herramienta clave para avanzar hacia una agricultura más resiliente, sostenible y adaptada a los desafíos actuales". Este enfoque colaborativo es fundamental para enfrentar los retos climáticos y de sostenibilidad que la agricultura moderna presenta.
Los resultados del proyecto ASTER representan un paso adelante significativo para la agricultura valenciana y mediterránea, ofreciendo un camino claro hacia una producción de tomate más eficiente, ecológica y económicamente viable.


