La Comunitat Valenciana apuesta por la vivienda industrializada y el suelo dotacional para frenar una crisis habitacional que lastra a miles de jóvenes y familias

El Plan Vive ya ha movilizado 4.800 viviendas protegidas y apunta a 120.000 nuevas unidades reconvirtiendo suelo dotacional. Los jóvenes, en el centro de todas las medidas.

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Susana Camarero
Susana Camarero

Encontrar una vivienda asequible se ha convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza de nuestra época. No es una percepción: en España se estima que hacen falta alrededor de 700.000 nuevas viviendas para equilibrar la oferta y la demanda, una brecha que golpea especialmente a los jóvenes y a las familias con ingresos medios. En ese contexto, la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, ha presentado el estado de avance del Plan Vive Comunitat Valenciana ante la décima edición del International Academic Real Estate Congress (AIRE'26), un foro académico que cada año reúne a expertos e instituciones para debatir soluciones concretas al reto residencial.

Un plan con 4.800 viviendas ya en marcha

El Plan Vive es una iniciativa de la Generalitat lanzada en abril de 2024 con el objetivo de promover la construcción de 10.000 viviendas de protección pública hasta 2027. La meta es ambiciosa, y los números actuales dan una primera medida de hasta dónde se ha avanzado: según Camarero, ya se han movilizado 4.800 viviendas de protección pública, una cifra que sube hasta las 6.000 unidades si se suma la promoción privada activada al calor del plan. Según datos de la Federación de Promotores Inmobiliarios y Agentes Urbanizadores de la Comunitat Valenciana, hasta principios de 2026 la Generalitat ya ha licitado más de una treintena de suelos para promover 4.406 viviendas protegidas, de las cuales alrededor de 2.800 ya han sido adjudicadas, lo que equivale a cerca del 28% del objetivo total fijado para la legislatura.

"El acceso a la vivienda no constituye solo una cuestión urbanística o económica, sino que representa un proyecto de vida, aporta estabilidad, oportunidades, emancipación y cohesión social" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana

El objetivo del plan es romper con la tendencia de los últimos años de escaso desarrollo de vivienda protegida en la autonomía, en una región que figura entre las de mayor sobreesfuerzo residencial y gasto mensual en vivienda por hogar de toda España. Camarero lo sintetizó en el congreso con una frase que resume el espíritu del proyecto: la vivienda como "uno de los grandes desafíos sociales, económicos y territoriales de nuestro tiempo".

120.000 viviendas potenciales escondidas en el suelo dotacional

Uno de los anuncios más llamativos del discurso de Camarero tiene que ver con el suelo. Sin suelo disponible no hay vivienda posible, y la consellera apunta a una reserva poco explorada: los terrenos dotacionales. La cifra que maneja el Consell es reveladora —con el desarrollo del 50% del suelo dotacional existente en la Comunitat Valenciana se podrían construir 120.000 nuevas viviendas— y sitúa esta reconversión como una de las palancas más potentes a corto y medio plazo.

Para activar ese suelo, la Generalitat trabaja con los ayuntamientos a través de los Proyectos de Reconstrucción Local y los Planes de Interés Habitacional. La Generalitat ha suscrito un convenio marco de colaboración con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias para el impulso de la promoción de viviendas protegidas en suelo de las administraciones locales, al que ya se han adherido 319 ayuntamientos. El Consell se ha planteado precisamente la movilización de suelos dotacionales en desuso para construir esas 120.000 nuevas unidades, según sus estimaciones.

Los jóvenes, protagonistas de las medidas fiscales

El plan reserva el 40% de las viviendas impulsadas para jóvenes, con la vista puesta en facilitar la emancipación y el acceso a la primera vivienda. Pero la apuesta del Consell va más allá de la vivienda protegida. En el plano fiscal, la rebaja del impuesto de transmisiones patrimoniales del 8% al 6% para menores de 35 años ha beneficiado a cerca de 29.000 declarantes jóvenes con un ahorro medio de 1.482 euros por operación. Una reducción que, multiplicada por decenas de miles de familias, representa un alivio real en el momento más crítico de cualquier compraventa.

A ello se suma el refuerzo de la línea de avales del Institut Valencià de Finances (IVF), con alrededor de 4.000 jóvenes beneficiarios del programa de garantías, de los cuales más de 1.300 corresponden únicamente al primer cuatrimestre de 2026. La emergencia habitacional en la Comunitat Valenciana sigue siendo evidente, con una demanda creciente de vivienda asequible que supera con creces la oferta disponible.

Menos burocracia y más transparencia digital

Uno de los obstáculos históricos para acelerar la construcción de vivienda protegida ha sido la lentitud administrativa. Para atacar ese cuello de botella, el Consell ha introducido la Entidad Colaboradora Urbanística de la Generalitat Valenciana (ECUV), un organismo que puede verificar, inspeccionar y certificar que los proyectos técnicos y las obras cumplen la normativa urbanística, acelerando así la concesión de las calificaciones de vivienda protegida por parte de los Servicios Territoriales.

En el terreno de la transparencia, el Plan Vive ha trascendido del papel a la esfera digital, poniendo toda la vivienda protegida "a un clic" de distancia para cualquier ciudadano a través de un portal único que garantiza la máxima transparencia, permitiendo consultar las promociones disponibles, su ubicación y la fase en la que se encuentran.

Vivienda industrializada: construir más rápido y con más calidad

La fórmula más utilizada y que mayor interés ha suscitado en el mercado ha sido la permuta a cambio de obra futura: la Generalitat entrega terrenos a las empresas adjudicatarias para que desarrollen las promociones y, a cambio, recibe un número determinado de viviendas que pasan a incorporarse al parque público de alquiler asequible. Pero el Consell quiere ir un paso más allá apostando por la industrialización como método de construcción.

Camarero anunció que ya se han licitado cerca de 100 viviendas de tipología industrializada en municipios como Albal, Torrent y Utiel, financiadas directamente por la Generalitat, a las que se sumarán nuevos municipios en los próximos meses. El objetivo último es desarrollar un clúster que sitúe a la Comunitat Valenciana a la vanguardia de este modelo constructivo, capaz de reducir plazos y mejorar la calidad de manera simultánea. En paralelo, una parte significativa de las viviendas del Plan Vive se destina a alquiler asequible, reforzando así la apuesta por un modelo que combine propiedad y arrendamiento como vías complementarias de acceso al hogar.

El AIRE'26, que en esta edición se articuló en torno a cuatro áreas estratégicas —vivienda asequible, industrialización y calidad en la edificación, modelos financieros y fiscales, y datos para políticas públicas basadas en evidencia— sirvió de escenario para que Camarero defendiera una visión transversal que involucre a administraciones, universidad y sector privado. A pesar de los avances del Plan Vive y de las distintas fórmulas de movilización de suelo público y colaboración privada para sacar nueva oferta al mercado, el desarrollo enfrenta plazos largos y complejos. La cuenta atrás para llegar a las 10.000 viviendas antes del fin de la legislatura ya está en marcha, y lo que está claro es que detrás de cada cifra hay familias y jóvenes esperando, sencillamente, un lugar donde vivir.