Hay destinos que el mundo conoce gracias a una película. Nueva Zelanda y El Señor de los Anillos, Sevilla y Juego de Tronos, Nueva York y cualquier comedia romántica de los noventa. La Comunitat Valenciana quiere escribir su propio capítulo en esa historia, y lo hace con datos concretos sobre la mesa: más de 200 producciones nacionales e internacionales rodadas en su territorio y una red de más de 25 Film Offices repartidas por toda la región. El lunes, ese propósito tomó forma de jornada profesional en Casa Mediterráneo de Alicante.
Una jornada para conectar cámara y maleta
Bajo el título 'Los festivales como motor turístico', la cita reunió a representantes del sector turístico y audiovisual con un objetivo claro: reflexionar sobre el papel que juegan los festivales de cine y las producciones cinematográficas en la construcción de la imagen de un destino. El encuentro fue organizado por el Ayuntamiento de l'Alfàs del Pi en el marco del Año Cultural 2026, y contó con la apertura institucional del secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, junto al alcalde Vicente Arqués. El presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, participó en la clausura.
La elección del escenario no es casual. La provincia de Alicante alberga tres festivales de cine consolidados —el de l'Alfàs del Pi, el Festival Internacional de Cine Independiente de Elche y el Festival de Cine de Alicante— que, juntos, tejen un ecosistema cinematográfico capaz de generar notoriedad más allá de las pantallas. Sus directores, Luis Larrodera, Alejandro Cano y Vicente Seva, respectivamente, participaron en la mesa redonda que cerró la jornada.
El cine no muestra un destino, lo convierte en escenario
El turismo cinematográfico transforma profundamente los destinos donde se filman producciones, generando impactos económicos, culturales y de marca que se prolongan en el tiempo. De hecho, el impacto económico que generan los festivales de cine habitualmente es muy superior al coste de su organización. Y no se trata solo de visitantes que acuden atraídos por una localización famosa: los estudios indican que la mayoría de estos turistas son jóvenes de entre 18 y 35 años, con un alto nivel educativo y una renta media-alta, cuyas motivaciones incluyen el entretenimiento, la evasión de la rutina y el interés cultural.
Es en ese contexto donde las palabras de Camarero adquieren su verdadero peso estratégico. El secretario autonómico fue directo al exponer la hoja de ruta de la Generalitat:
"El cine no muestra simplemente un destino, lo convierte en escenario de emociones, experiencias y recuerdos" - José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo de la Comunitat Valenciana
Y añadió que ese vínculo emocional "acaba influyendo en cómo nos ven millones de personas y en cómo deciden relacionarse con nuestros destinos". No es retórica vacía: la serie Juego de Tronos provocó un aumento notable en la notoriedad de la marca destino en diferentes regiones del territorio nacional donde se rodó. La Comunitat Valenciana aspira a replicar ese efecto multiplicador con sus propios activos.
Ciudad de la Luz y la red de Film Offices, los pilares del modelo
Entre esos activos, Camarero destacó dos piezas clave: Ciudad de la Luz, el complejo de estudios cinematográficos ubicado en Alicante, y la red de más de 25 Film Offices distribuidas por todo el territorio valenciano. Estas oficinas actúan como facilitadoras de rodajes, ayudando a productoras nacionales e internacionales a encontrar localizaciones, gestionar permisos y convertir cada rincón de la comunidad en un plató potencial.
La Comunitat Valenciana ha acogido ya más de 200 producciones, una cifra que refleja una apuesta sostenida en el tiempo y no un fenómeno puntual. El turismo cinematográfico ha emergido como una tendencia clave dentro de la industria de los viajes, transformando ciudades, pueblos y paisajes naturales en destinos de alto impacto con beneficios económicos, culturales y estratégicos para las regiones involucradas. La Comunitat Valenciana quiere estar en ese mapa, y dispone de la infraestructura para conseguirlo.
"Cada rodaje, cada producción y cada festival contribuyen a reforzar el posicionamiento de la Comunitat Valenciana como un territorio abierto, creativo, acogedor y capaz de emocionar" - José Manuel Camarero, secretario autonómico de Turismo de la Comunitat Valenciana
Festivales que construyen identidad, no solo programación
La jornada puso sobre la mesa una idea que va más allá del aforo o los pases de prensa: la celebración de festivales cinematográficos se complementa con la oferta cultural que brindan las ciudades , enriqueciendo la experiencia del visitante y generando un relato colectivo sobre el territorio. No se trata únicamente de proyectar películas durante una semana al año, sino de construir una imagen de marca que permanece mucho después de que se apaguen los focos.
Camarero lo resumió con claridad: el cine y los festivales son "herramientas extraordinarias para mostrar al mundo quiénes somos, cómo vivimos y qué hace especial a esta tierra", y su conexión con el turismo "permite proyectar una imagen contemporánea, dinámica y culturalmente activa de nuestros destinos". Turisme, aseguró, seguirá apoyando la colaboración entre ambos sectores por su capacidad para generar notoriedad, actividad económica y valor de marca.
La pregunta que queda en el aire, y que la propia jornada empuja a formular, es si la Comunitat Valenciana sabrá capitalizar a largo plazo lo que ya tiene en casa: festivales con trayectoria, infraestructuras cinematográficas de primer nivel y una geografía que lleva décadas seduciendo a directores de medio mundo. El escenario está listo. Solo falta que el mundo lo descubra.


