Startups de economía circular, alimentación funcional, diagnóstico por imagen o herramientas digitales para la empresa. Negocios con ideas potentes pero, en muchos casos, sin el historial bancario suficiente para llamar a la puerta de un banco tradicional y salir con un cheque. Para esas compañías, el Institut Valencià de Finances (IVF) acaba de aprobar nueve nuevas operaciones de financiación por un importe superior a los dos millones de euros, con el respaldo de los fondos europeos del Programa Comunitat Valenciana FEDER 2021-2027.
Siete préstamos para startups innovadoras y dos para la consolidación empresarial
La batería de operaciones se articula en dos instrumentos distintos, cada uno pensado para un momento diferente de la vida de una empresa. Por un lado, siete de las nueve operaciones —con un valor conjunto que supera el millón de euros— se han canalizado a través de la línea de préstamos participativos IVF-FEDER, una fórmula diseñada expresamente para empresas de reciente creación que afrontan proyectos con alto componente tecnológico e innovador. No se trata de financiación convencional: los préstamos participativos tienen una estructura flexible que se adapta a la evolución del negocio, algo especialmente valioso para empresas que aún no generan ingresos estables pero cuyo potencial de crecimiento es real y demostrable.
Los sectores beneficiados en esta ronda de aprobaciones dibujan, en cierto modo, el mapa de hacia dónde quiere crecer la economía valenciana: la economía circular, la alimentación saludable y funcional, las tecnologías avanzadas de diagnóstico por imagen y las soluciones digitales orientadas a mejorar la eficiencia y competitividad de las empresas.
El segundo bloque lo forman dos préstamos subordinados por valor conjunto de un millón de euros. A diferencia de los participativos, este instrumento va dirigido a compañías en fases más maduras, que ya han superado los primeros escollos del emprendimiento y necesitan reforzar su estructura financiera para abordar inversiones estratégicas: nuevas líneas de negocio, expansión a nuevos mercados o mejoras en capacidad productiva.
Una demanda que no para de crecer
La aprobación de estas nueve operaciones no es un hecho aislado. Desde la puesta en marcha de estas líneas en el primer trimestre de 2024, el IVF ha aprobado 75 operaciones por un importe cercano a los 20 millones de euros. Un ritmo de ejecución que habla por sí solo: teniendo en cuenta que el presupuesto conjunto con el que arrancaron estos dos instrumentos es de 30 millones de euros, en apenas dos años ya se ha movilizado más del 66% de esta dotación, casi dos tercios del total.
Enrique Montes, director general del IVF, interpreta esta evolución como una señal inequívoca de que existe un nicho de necesidad financiera que el mercado convencional no estaba cubriendo:
"La creciente demanda de estos instrumentos confirma que existe una necesidad real de financiación adaptada a las características de empresas innovadoras que se encuentran en fases de expansión y consolidación." - Enrique Montes, director general del Institut Valencià de Finances
Montes también subrayó el papel clave de los fondos europeos en la capacidad de acción del IVF:
"La cofinanciación del Programa Comunitat Valenciana FEDER 2021-2027 nos permite ampliar el alcance de nuestra actividad y acompañar a un mayor número de empresas en el desarrollo de proyectos con un elevado impacto económico y tecnológico." - Enrique Montes, director general del Institut Valencià de Finances
El talón de Aquiles de las empresas innovadoras: el acceso al crédito
Hay una paradoja bien conocida en el ecosistema emprendedor: las empresas con mayor potencial de impacto económico son, con frecuencia, las que más dificultades encuentran para financiarse. Este tipo de instrumento va dirigido a reforzar la estructura patrimonial de las empresas innovadoras que no cuenten con un capital inicial suficiente para llevar a cabo sus planes de negocio de crecimiento, la incorporación de nuevos productos al mercado o la implantación en nuevos mercados. Sin aval, sin historial crediticio, sin activos tangibles que ofrecer como garantía: ese es el perfil de muchas startups tecnológicas que, pese a contar con un proyecto sólido, chocan contra el muro del sistema financiero tradicional.
Las líneas IVF-FEDER están concebidas precisamente para sortear ese obstáculo. Pueden acceder a esta financiación las pymes con actividad en la Comunitat Valenciana que desarrollen proyectos de carácter innovador con mejoras significativas en especificaciones técnicas, materiales o diseño, así como actuaciones destinadas a la expansión, crecimiento o consolidación de la actividad empresarial, incluyendo la penetración en nuevos mercados o el lanzamiento de nuevas líneas de negocio.
El IVF actúa, en este esquema, como puente entre los objetivos de política industrial europea —innovación, sostenibilidad, transformación digital— y las empresas valencianas que los hacen posibles sobre el terreno. Cada operación aprobada representa, en la práctica, un proyecto empresarial que de otro modo podría haberse quedado en el cajón por falta de recursos. Con dos millones más inyectados en el ecosistema innovador valenciano, la pregunta que queda en el aire es cuántos de esos proyectos acabarán siendo, dentro de unos años, referentes de una economía regional que lleva tiempo apostando por la tecnología y la sostenibilidad como señas de identidad.


