El IVAM reúne cuerpos, minerales y redes eléctricas en 'Te llamo cuerpo', una exposición que replantea qué significa el territorio

El IVAM inaugura 'Te llamo cuerpo', con 52 obras de Irene Grau y Marco Giordano sobre cuerpo, paisaje y extractivismo.

Guardar

4d60665de539713fff2f293a00f09038
4d60665de539713fff2f293a00f09038
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

¿Puede una mina de hierro ser un cuerpo herido? ¿Y una red eléctrica, un organismo vivo? Esas son las preguntas que vertebran 'Te llamo cuerpo', la nueva exposición del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) que se inaugura este jueves en el Centre Julio González de Valencia. Con 52 obras firmadas por Irene Grau y Marco Giordano, la muestra propone una de las reflexiones más ambiciosas de la temporada: repensar el cuerpo —humano, mineral, paisajístico— como un nodo de relaciones e interdependencias.

Dos artistas, una misma sensibilidad ecosocial

La exposición nace de una alianza institucional entre el IVAM y la Fundación Sandretto Re Rebaudengo, una de las fundaciones de arte contemporáneo más influyentes de Italia. Encuadrada en el ciclo 'Territorios en Tránsito: Solo Dúo', esta plataforma de intercambio pone en diálogo a creadores de contextos geográficos distintos: Marco Giordano, vinculado a la fundación italiana, e Irene Grau, artista arraigada en la Comunitat Valenciana. El resultado es una exhibición comisariada por Alicia Ventura y Bernardo Follini que combina obras preexistentes de ambos autores con nuevas producciones creadas específicamente para los espacios del museo.

"Las obras de Grau y Giordano desplazan la idea del cuerpo más allá de lo humano para pensar también el paisaje, los minerales o los residuos como cuerpos que dejan huellas" - Blanca de la Torre, directora del IVAM

La premisa puede sonar abstracta, pero sus derivaciones son muy concretas. La directora del IVAM, Blanca de la Torre, lo resume en una idea que atraviesa toda la muestra: nada existe de manera aislada. El paisaje guarda las marcas de quienes lo habitan y toda transformación del territorio implica, inevitablemente, una transformación de los cuerpos que lo componen.

Altamira, la minería y la cerámica: Irene Grau y los procesos de transformación

La propuesta de Irene Grau es la más anclada en el territorio español. A través de una trilogía de proyectos estrechamente interconectados, la artista coloca el suelo y el subsuelo en el centro del discurso. 'Brillo abrigo' se adentra en la conservación de las pinturas rupestres de Altamira; 'A hierro' examina las cicatrices que la minería metálica deja en la montaña; y 'La séptima parte de un milímetro' parte de la primera fase de producción de la industria cerámica. Los tres proyectos comparten un hilo conductor: el uso experimental de la materia prima como herramienta para visibilizar cómo la intervención humana —especialmente a través del extractivismo— reescribe la geografía.

No es una reflexión menor. La industria extractiva ha moldeado durante siglos la fisonomía de territorios enteros, desde las cuencas mineras asturianas hasta los cerros pelados del sureste peninsular. Grau convierte esos procesos en imágenes, en texturas, en obras que obligan al espectador a mirar el suelo que pisa de otra manera.

Infraestructuras energéticas globales: la instalación de Marco Giordano

Si Grau trabaja hacia abajo —hacia el subsuelo—, Giordano trabaja hacia fuera: hacia las redes invisibles que sostienen la vida contemporánea. El eje de su propuesta es la instalación escultórica 'Gridlocks', punto de partida para una investigación sobre las infraestructuras energéticas globales. La electricidad que anima sus esculturas no es solo un recurso técnico; es también una pregunta política.

"Son cuerpos en movimiento, son como máquinas que funcionan gracias a la electricidad. ¿Pero de dónde viene esa electricidad?" - Marco Giordano, artista

La pregunta no es inocente. En un momento en que la transición energética centra los debates políticos y económicos a escala global, Giordano recuerda que producir energía también implica una forma de relacionarse con la tierra y con el trabajo. Sus obras conectan la abstracción escultórica con debates muy actuales sobre minería de litio, tendidos eléctricos o dependencia de combustibles fósiles.

De Valencia a Italia: una exposición con vocación internacional

La dimensión internacional de 'Te llamo cuerpo' no se agota en el origen de sus artistas. Tras su estancia en el Centre Julio González de Valencia, la muestra viajará al Palazzo Re Rebaudengo de Guarene, sede histórica de la Fundación Sandretto en Italia. Para Patrizia Sandretto Re Rebaudengo, presidenta de la fundación, la exposición permite visibilizar el talento de los creadores y, al mismo tiempo, consolidar la colaboración cultural entre instituciones de distintos países. Un intercambio que, en tiempos de repliegue nacionalista en muchas agendas culturales, cobra un valor añadido.

La muestra abarca disciplinas como la pintura, la fotografía y la escultura, y su punto de partida conceptual —las relaciones de tensión entre el cuerpo y el entorno— es lo suficientemente amplio como para incluir desde especies vegetales hasta infraestructuras urbanas. Una exposición que no aspira a dar respuestas cómodas, sino a poner en evidencia que cada extracción, cada cable, cada capa de barniz sobre una cueva prehistórica, es también una forma de tocar —y de transformar— algo vivo.