Imagina un libro del siglo XVI repleto de ilustraciones de cometas, presagios y fenómenos celestes inexplicables. Ahora imagina que alguien toma ese libro, lo desmonta y lo hace crecer hasta cubrir las paredes, los muros y los recorridos enteros de un museo. Eso es, en esencia, lo que el artista francés Abdelkader Benchamma propone en 'L'horitzó d'esdeveniments', la exposición que inaugurará el próximo viernes 19 de junio a las 19.00 horas en el Espai d'Art Contemporani de Castelló (EACC), centro del Institut Valencià de Cultura (IVC).
La muestra, concebida específicamente para las salas de este espacio y visible hasta el 13 de septiembre, llega en un momento especialmente significativo para Benchamma: en 2024 fue finalista del Premio Marcel Duchamp, el galardón más prestigioso del arte contemporáneo en Francia, que en su edición más reciente incluyó una exposición del proyecto en el Centro Georges Pompidou de París. Una distinción que no es un punto de llegada, sino el reconocimiento de una trayectoria construida pacientemente durante décadas.
Un dibujo que se escapa del papel
Benchamma es un artista francés que se expresa mediante el dibujo y que bebe de referencias que van desde el cómic a la estampación japonesa. Pero sería reduccionista quedarse ahí. Sus obras toman como referencia el dibujo clásico, el modelado científico y el cómic, y los dibujos han sufrido diferentes transformaciones como resultado de una profunda reflexión y experimentación sobre el volumen, la masa y la metamorfosis. El resultado es un lenguaje visual que no encaja fácilmente en ninguna categoría, y que precisamente por eso resulta tan perturbador.
Lo que más distingue su práctica es esa voluntad de romper los límites del soporte. Sus dibujos en papel y tela interactúan con otras piezas dibujadas directamente en las paredes —trazos vibrantes de energía pura que el artista ejecuta de manera intuitiva como códigos visuales o lenguajes olvidados—, apoderándose del cubo blanco de la sala y convirtiéndolo en representación del espacio metafísico. No es una exposición que se mira. Es una exposición que se habita.
Cometas, presagios y la fascinación humana por el cielo
El eje conceptual de la muestra en Castelló es la serie 'Kometenbuch', inspirada en un libro ilustrado del siglo XVI que recopilaba apariciones de cometas y otros fenómenos extraordinarios observados en el cielo. Los astros, las señales que vienen del cielo y los significados que les damos son algunos de los temas centrales de sus creaciones. La pregunta que subyace es tan antigua como la humanidad misma: ¿qué hacemos cuando vemos algo en el firmamento que no sabemos explicar?
En la Edad Media, los fenómenos celestes alimentaban las fantasías más variadas. ¿Es diferente hoy? Benchamma parece sugerir que no tanto. Con su obra expresa el desencanto ante una sociedad cada vez más materialista y señala la necesidad de recuperar la faceta mística perdida en la fluidez contemporánea, estableciendo un diálogo —y al mismo tiempo una confrontación— entre lo que está arriba y lo que está abajo, entre el ser humano y el cosmos.
El artista se hizo especialmente conocido a raíz de su obra L'horizon des événements (2018), un mural de grandes dimensiones presentado en Le Centquatre-Paris que salía de la pared para expandirse por el resto de muros y el techo, perturbando el concepto del espacio del espectador. La exposición del EACC es, en cierto modo, la continuación natural de ese impulso: el espacio expositivo como lienzo total, el visitante como parte involuntaria de la obra.
Una carrera de alcance internacional
Benchamma nació en 1975 en Francia de padres argelinos y se formó en las escuelas de Bellas Artes de Montpellier y París. Su proyección internacional llegó pronto. En 2015 creó por encargo el gran mural Representation of Dark Matter en The Drawing Center de Nueva York. Ha realizado dibujos murales en la Boghossian Foundation de Bruselas, en la exposición panárabe en Venecia durante la 54ª Bienal, y en el Collège des Bernardins con motivo de la Nuit Blanche de París en 2018.
Algunas de sus piezas forman parte de colecciones públicas como la del FRAC Languedoc-Roussillon, la del Musée des Beaux-Arts de Orleans en Francia y la colección MATHAF, Musée Arabe d'Art Moderne et Contemporain en Doha, Qatar. Además, Benchamma fue incluido en la publicación de Phaidon Vitamin D: New Perspectives on Drawing, la encuesta global de dibujo contemporáneo que presenta el trabajo de 115 artistas seleccionados por críticos y curadores de renombre internacional.
Alumnas de Castelló, parte del proceso creativo
Uno de los aspectos más reseñables del montaje es su carácter colaborativo y local. En el proceso de instalación han participado directamente tres alumnas del grado de Ilustración de la Escola d'Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD): Vanesa Rodríguez, Lucía Sánchez y Beatriz Soriano. Su implicación no es un detalle menor: supone integrar a jóvenes creadoras locales en una producción de escala internacional, tendiendo un puente entre la formación artística y la práctica profesional de primer nivel.
La exposición permanecerá abierta en el EACC hasta el 13 de septiembre, ofreciendo casi tres meses para recorrer esa arquitectura dibujada que Benchamma construye entre lo visible y lo inexplicable. En un momento en que el arte contemporáneo busca constantemente nuevas formas de conectar con el público, propuestas como esta —que parten de un libro de cometas del siglo XVI para hablar de nuestra relación con lo desconocido— recuerdan que algunas preguntas no tienen respuesta, y que quizás esa es exactamente su virtud.


