El Consell rinde homenaje a las 43 víctimas del accidente de Metrovalencia en el 20º aniversario de la mayor tragedia de metro de España

Pérez Llorca presidió el minuto de silencio ante el Palau de la Generalitat junto al pleno del Consell por las 43 víctimas del 3-J de 2006.

Guardar

Minuto de silencio
Minuto de silencio
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Veinte años después, el silencio todavía habla. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, presidió este viernes el minuto de silencio convocado a las puertas del Palau de la Generalitat en memoria de las 43 personas que murieron en el accidente de Metrovalencia del 3 de julio de 2006. A su lado, el pleno del Consell. Una imagen institucional que resume, de algún modo, el peso que aquella tragedia aún tiene sobre la conciencia colectiva valenciana.

La mayor tragedia de metro de la historia de España

La mayor tragedia de metro ocurrida en España se produjo a las 13:06 del 3 de julio de 2006. Un convoy de la línea 1 de FGV, con 150 personas a bordo, descarriló cerca de la estación de Jesús. El tren tomó una curva limitada a 40 kilómetros por hora a 80 kilómetros por hora. En aquel momento no existía un sistema de frenado automático que corrigiera un exceso de velocidad de esa magnitud.

Dos unidades de tren que transportaban a unas 150 personas descarrilaron en esa curva causando la muerte a 43 personas, de las que 21 eran habitantes de la ciudad de Torrent, e hiriendo a otras 47. No todas las víctimas murieron en el acto: dos personas fallecieron en los hospitales varios días después del accidente a causa de su grave estado. Entre los fallecidos había ciudadanos de seis nacionalidades distintas.

El accidente conmocionó a la sociedad valenciana y a todo el país. Un día después se celebró en la Catedral de València un funeral por 41 víctimas, al que asistieron los reyes. Pocos días más tarde, el papa Benedicto XVI, de visita en la ciudad por el V Encuentro Mundial de Familias, rezó en el lugar del siniestro. Un gesto que subrayó la dimensión internacional de la tragedia.

Veinte años de lucha por la memoria y la justicia

La herida nunca cerró del todo. Un grupo de afectados constituyó la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de julio (AVM3J), que se convirtió en la voz de las familias. Entre noviembre de 2006 y julio de 2015, la asociación convocó 105 concentraciones el día 3 de cada mes. Durante casi nueve años, las víctimas mantuvieron viva la memoria del accidente en las calles de València, reclamando 'verdad, justicia y reparación'.

Veinte años después, aquel largo periplo político, social y judicial ha acabado señalando a 13 responsables políticos y ha dejado una condena penal para cuatro exdirectivos de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV). No fue un camino fácil. En noviembre de 2018 la jueza concluyó la instrucción del caso y acordó el procesamiento de la exgerente de FGV y de otros siete directivos de la empresa. En febrero del año siguiente notificó a las partes la apertura de juicio oral. Finalmente, el juicio oral no se celebró porque en enero de 2020 se alcanzó un pacto entre las acusaciones y las defensas por el que cuatro de los ocho directivos de FGV acusados reconocieron su responsabilidad.

Un acto institucional cargado de simbolismo

Que sea el propio Consell en pleno quien se detenga un minuto ante el Palau de la Generalitat no es un gesto menor. Es la institución que en 2006 gobernaba la Comunitat Valenciana —bajo la presidencia de Francisco Camps— la que hoy, con otro signo político, encabeza el recuerdo. Un contraste que no pasa desapercibido y que, de alguna manera, refleja el largo recorrido que esta tragedia ha tenido en la vida pública valenciana.

Durante casi nueve años, las familias mantuvieron viva la memoria del accidente en las calles de València, con actos periódicos en los que reclamaron verdad, justicia y reparación. Hoy, dos décadas después, ese esfuerzo colectivo por no olvidar ha encontrado también espacio en el corazón mismo de las instituciones valencianas. El minuto de silencio presidido por Pérez Llorca no devuelve a ninguna de las 43 víctimas, pero sí certifica que su memoria sigue siendo una deuda viva con la sociedad valenciana.