Ocho de cada diez euros para políticas sociales. Ese es el eje sobre el que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha vertebrado el Proyecto de Ley de Presupuestos de 2026, un documento que, con 33.305 millones de euros, se convierte en las cuentas más ambiciosas de la historia autonómica valenciana. No es solo una cuestión de cifras: es una declaración de prioridades en un momento en que la Comunitat sigue acusando el déficit de financiación estatal y las secuelas de la dana.
El presupuesto aumenta en 1.014 millones de euros respecto al ejercicio anterior, lo que supone un crecimiento del 3,1%. Pérez Llorca lo defendió este martes en la sesión de control celebrada en Les Corts Valencianes, donde aprovechó también para subrayar un contraste que no pasa desapercibido en clave política: frente a los terceros presupuestos consecutivos que presenta la Generalitat, el Gobierno de España lleva cuatro años sin aprobar unas cuentas propias.
Educación, el gran salto inversor
Si hay un ámbito donde las cifras resultan especialmente llamativas es en educación. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades contará con 7.749 millones de euros, con un incremento de 450 millones respecto a 2025. No es un detalle menor: el Consell prevé situar a la Comunitat Valenciana como la tercera región de España en inversión por alumno, con 7.600 euros por estudiante, lo que representa casi un 20% más que la media española. Para un padre o una madre que cada año ve cómo el colegio de sus hijos acumula listas de espera o aulas sin climatizar, esa estadística tiene nombre y cara.
El presupuesto incorpora los compromisos adquiridos con la comunidad educativa y los sindicatos, entre ellos el incremento salarial del profesorado, el plan de inclusión educativa y la mejora de infraestructuras con más de 372 millones de euros de inversión a través del Plan Edificant, el Plan de Climatización y el Plan Recole como principales ejes. Pérez Llorca también anunció un Plan de infraestructuras para la educación pública dotado con 1.410 millones de euros que contempla la climatización de todas las aulas y centros, una medida que, según criticó el president, no se había abordado en las dos legislaturas anteriores.
Sanidad: inversión en ladrillos y en urgencias
Sanidad supera por primera vez los 9.400 millones de euros, lo que representa el 36% del presupuesto total. Las cuentas contemplan una inversión anual de 400 millones de euros en 22 actuaciones en hospitales y centros de salud, así como la puesta en marcha de los primeros Centros de Atención Urgente 24 horas, una figura que busca aliviar la presión de los servicios de urgencias hospitalarias.
Pérez Llorca no perdió la ocasión de marcar territorio político. Con un tono que combinó la autoafirmación con la crítica al anterior ejecutivo autonómico del Botànic, aseguró que el actual Consell "presupuesta, licita, adjudica y construye" centros hospitalarios, en contraposición a lo que describió como una gestión anterior que "solo presentaba maquetas". Una imagen sencilla, pero eficaz en el debate parlamentario.
Sin embargo, la situación sanitaria arrastra una sombra de fondo. Pérez Llorca recordó que los médicos llevan diez meses en huelga reclamando mejoras al Gobierno central, con consecuencias tangibles para los pacientes: más de 240.000 personas en la Comunitat Valenciana no han podido ser atendidas, 4.000 no han podido ser operadas y más de 51.000 no han podido realizarse pruebas diagnósticas como radiografías.
Servicios sociales, vivienda y bajada de impuestos
La Conselleria de Servicios Sociales crece en 144 millones de euros, hasta los 2.732 millones de presupuesto. La Generalitat prevé alcanzar el mayor número de personas dependientes atendidas de la historia, con 200.000 beneficiarios a final de año, además de reducir las listas de espera y aumentar un 30% el presupuesto destinado a políticas de familia.
En materia de vivienda, la política de vivienda "contará con la mayor dotación de los últimos años, con un crecimiento de casi el 15% respecto a 2025 para estimular la oferta con casi 350 millones de euros de recursos propios". Todo ello sin renunciar a la rebaja fiscal: el president insistió en que el Consell demuestra que es posible bajar impuestos y, al mismo tiempo, sostener e incrementar las políticas sociales. El próximo 1 de junio entró en vigor una reducción del tipo general del impuesto sobre transmisiones patrimoniales para la adquisición de inmuebles, que pasa del 10% al 9%, con un ahorro estimado de 90 millones de euros.
"Y además bajando impuestos porque demostramos que podemos bajar impuestos y también afrontar las políticas sociales" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
Los hospitales de campaña del COVID y la trama valenciana
La sesión de control deparó otro titular de calado. En respuesta al grupo parlamentario del PSPV, Pérez Llorca anunció que la Generalitat trasladará a la Fiscalía, y a la causa que se investiga en Madrid, todos los expedientes relacionados con los hospitales de campaña contratados durante la pandemia de la COVID-19 por el anterior equipo de gobierno. El objetivo declarado: determinar si existe lo que el president denominó una "trama valenciana" vinculada a esas adjudicaciones. Una acusación de enorme gravedad que, de confirmarse judicialmente, tendría consecuencias políticas de primer orden.
La deuda del Estado y el pulso a Compromís
La reclamación al Gobierno central es otra constante en el discurso del ejecutivo autonómico. El conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, ha enmarcado las cuentas en el contexto de la infrafinanciación autonómica y ha afirmado que la Comunitat Valenciana continúa siendo "la autonomía peor financiada de España". La deuda autonómica se sitúa en 63.934 millones de euros, de los cuales el Consell atribuye el 80% a la infrafinanciación.
En este contexto, Pérez Llorca denunció que el Gobierno de España adeuda a la Generalitat 4.000 millones de euros correspondientes a la dependencia y otros 1.000 millones por atención sanitaria a desplazados. Y dirigió una crítica directa al síndic de Compromís: le reprochó que no exija al Ejecutivo central esas cantidades ni defienda a los valencianos en la reclamación del Fondo de Nivelación Transitorio, un mecanismo clave para equilibrar la financiación autonómica.
Los presupuestos de 2026 dibujan, en definitiva, un gobierno que apuesta por el volumen del gasto social como argumento electoral tanto como de gestión, mientras mantiene abiertos varios frentes: la tensión con el Estado por la financiación, la investigación por las contratas del COVID y una huelga médica que ya acumula más de diez meses sin resolverse. La pelota, en más de un sentido, sigue en el aire.
