El Consell de la Generalitat Valenciana ha aprobado este viernes 29 de mayo el proyecto de Ley de Presupuestos para 2026, bajo la presidencia de Juanfran Pérez Llorca. Las cuentas autonómicas inician ahora su tramitación parlamentaria en Les Corts con el objetivo de quedar aprobadas definitivamente antes de que acabe el verano, en lo que supone un hito para un ejecutivo valenciano que aspira a cerrar el ciclo sin prorrogar por segundo año consecutivo sus presupuestos.
Un pacto que allana el camino parlamentario
La aprobación en el seno del Consell no ha llegado sola. El Consell y Vox habían cerrado días antes un acuerdo para sacar adelante los presupuestos autonómicos de 2026, un pacto que se asienta sobre tres pilares: la prioridad nacional, una reducción fiscal "importante" y medidas para facilitar el acceso a la vivienda. Sin ese respaldo, el camino parlamentario habría sido, cuando menos, incierto.
El síndic de Vox en Les Corts, José María Llanos, comunicó el acuerdo tras la junta de síndics celebrada en el parlamento autonómico, confirmando el entendimiento con el PP valenciano para garantizar la aprobación de las cuentas públicas. Como consecuencia directa de este consenso presupuestario, el periodo de sesiones de Les Corts se extenderá hasta finales de julio, en contraste con la fecha inicialmente prevista del 3 de ese mismo mes.
El pacto se sustenta en tres pilares estratégicos: la prioridad nacional, una significativa reducción fiscal y la mejora del acceso a la vivienda en la Comunitat Valenciana. La llamada "prioridad nacional" es un concepto político defendido por Vox que ya ha sido incorporado en otros acuerdos autonómicos, y se ha convertido en una de las líneas estratégicas del partido en las negociaciones presupuestarias con el PP en distintos gobiernos regionales.
Un calendario ajustado hasta julio
Aprobado el proyecto en Consell, el reloj parlamentario empieza a correr a buen ritmo. El proyecto presupuestario comenzará su recorrido parlamentario con las comparecencias de los consellers entre los días 2 y 4 de junio para desgranar las partidas de cada departamento. Posteriormente, el debate de totalidad se celebrará el 17 de junio, mientras que el plazo para presentar enmiendas parciales permanecerá abierto hasta el día 29 de junio. La fase de comisión tendrá lugar entre el 13 y el 15 de julio, con la votación definitiva prevista para los días 21 y 22 de julio.
El objetivo del Consell es que las cuentas queden aprobadas dentro del periodo ordinario, evitando prórrogas presupuestarias y garantizando la estabilidad financiera del próximo ejercicio. No es un detalle menor: una prórroga implica rigidez inversora, menor margen para nuevas políticas y, sobre todo, una señal de debilidad política difícil de disimular.
La oposición carga contra el acuerdo
No todo son parabienes. Tanto PSPV como Compromís han cargado duramente contra el acuerdo y han exigido transparencia total sobre las concesiones realizadas por el Consell para sacar adelante las cuentas autonómicas. El síndic socialista José Muñoz ha interpretado el pacto como una operación política orientada a reforzar la posición de Pérez Llorca como futuro candidato del PPCV a la Generalitat, acusándole además de asumir postulados ideológicos de Vox para garantizarse estabilidad parlamentaria.
Desde Compromís, Joan Baldoví ha advertido de que este acuerdo anticipa recortes sociales, deterioro de servicios públicos y nuevos enfrentamientos en torno a la lengua y la cultura valenciana. Desde el PP, la respuesta ha sido contundente. El portavoz popular ha afeado a PSPV y Compromís que "critican unos presupuestos que ni siquiera conocen", calificándolo de "muy poco serio".
Precedente reciente y estabilidad de cara a 2027
Cabe recordar que los presupuestos de 2025 fueron aprobados con un retraso significativo debido a la DANA del 29 de octubre de 2024, y aquellas cuentas también salieron adelante gracias a un acuerdo entre el Partido Popular y Vox, bajo la presidencia del Consell de Carlos Mazón. La alianza entre ambas formaciones en la Comunitat Valenciana, por tanto, no es una novedad, sino un patrón que se repite.
El acuerdo entre PP y Vox para aprobar los presupuestos de 2026 significa consolidar la estabilidad política para todo el último año que falta hasta las elecciones autonómicas de 2027. Con unas cuentas aprobadas antes del verano, el Consell de Pérez Llorca aspira a gobernar con mayor holgura el tramo final de la legislatura, sin el ruido que siempre acompaña a una negociación presupuestaria abierta. La pregunta que queda en el aire es si esa estabilidad se traducirá en políticas concretas que los valencianos noten en su vida cotidiana o si, como tantas veces, los grandes titulares políticos quedarán lejos de la realidad de las listas de espera, el precio del alquiler o los servicios de los municipios aún golpeados por la DANA.


