El centro de salud de Requena, construido hace 50 años como hospital, se reinventa con una reforma de 13,3 millones de euros

La Conselleria de Sanidad licita la transformación integral del centro de salud de Requena por 13,3 M€. Las obras, de 20 meses, ampliarán a 6.253 m² un edificio de 1975 con más de 18.000 pacientes asignados.

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centro+salud+Requena
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Un edificio que nació como hospital en 1975, fue reconvertido en centro de salud hace más de tres décadas y lleva años acusando el peso del tiempo y la demanda creciente de sus pacientes. La Conselleria de Sanidad ha licitado la reforma integral y la ampliación del Centro de Salud de Requena por un importe de 13,3 millones de euros, una intervención que transformará por completo unas instalaciones que atienden a más de 18.000 personas y que, según reconoce la propia memoria del proyecto, "no reúnen las condiciones óptimas" para la actividad asistencial actual debido al incremento de profesionales y servicios sanitarios.

La actuación está financiada en un 95% con fondos europeos Feder y ligada a las inversiones de recuperación y adaptación de infraestructuras impulsadas tras la Dana del 29 de octubre de 2024. Una circunstancia llamativa, dado que el centro de salud de Requena no figura entre los inmuebles dañados directamente por la riada , aunque la actuación se integra en el reglamento europeo Restore, creado para apoyar la recuperación de infraestructuras tras catástrofes naturales, y el expediente obliga a evaluar la protección de la infraestructura frente al cambio climático y a aplicar el principio europeo de "no causar un perjuicio significativo" al medio ambiente.

Un edificio con historia: de hospital a centro de salud, y ahora al siglo XXI

Para entender el alcance de esta reforma, conviene recordar el recorrido de este inmueble. El edificio fue construido en 1975 y fue concebido inicialmente como hospital. Tras la puesta en funcionamiento del nuevo Hospital de Requena en 1992, el inmueble pasó a albergar el actual centro de salud. Desde entonces, la actividad asistencial y el número de profesionales han aumentado de manera significativa, lo que ha hecho necesario adaptar las instalaciones a las demandas actuales del sistema sanitario. En otras palabras: el edificio fue diseñado para una función, se le asignó otra distinta hace treinta años, y lleva décadas absorbiendo una presión asistencial para la que nunca fue concebido.

El resultado es un centro que hoy presenta problemas evidentes de espacio y distribución. La situación obliga incluso a compartir consultas entre distintos facultativos. Ese es el punto de partida de una obra que, con 20 meses de plazo de ejecución, aspira a reescribir por completo la historia de este equipamiento sanitario.

Qué cambiará: un edificio nuevo y una reorganización planta por planta

Las obras actuarán sobre una superficie total de 6.253 m² e incluyen dos grandes líneas de actuación: la rehabilitación integral del edificio existente y la construcción de un nuevo inmueble anexo, independiente del principal. Se pretende la rehabilitación integral del centro de salud para dotarlo de mayores espacios, reordenar su programa actual de forma más lógica por áreas asistenciales y adaptarlo a la normativa actual.

La reorganización interior será profunda. En la planta semisótano se concentrarán los servicios de Urgencias, la base del SAMU, la inspección médica, la Unidad de Conductas Adictivas y los servicios generales. La planta baja acogerá las áreas de Admisión, Maternidad, Pediatría, Salud Mental y el Área de Extracciones y Tratamientos. La primera planta se destinará a especialidades y Medicina de Familia, mientras que la segunda albergará la Administración y los servicios centrales.

El nuevo edificio anexo concentrará los usos profesionales que hoy disputan espacio con la actividad asistencial directa: Medicina del Trabajo, el servicio de prevención de riesgos laborales, consultas polivalentes y, de forma especialmente relevante, una zona específica para actividades comunitarias de promoción de la salud que impliquen un mayor número de usuarios. El programa funcional prevé la redistribución de los usos existentes por áreas y la construcción de un edificio anexo independiente, que albergará oficinas, servicios de Medicina del Trabajo y consultas polivalentes, lo que permitirá dotar al centro de una mayor flexibilidad operativa.

Las obras, en tres fases para no interrumpir la asistencia

Las obras se ejecutarán en tres fases para compatibilizar los trabajos con el funcionamiento diario del centro, que seguirá prestando asistencia durante la intervención. Uno de los aspectos que más peso tendrá en la adjudicación será la capacidad de las empresas para minimizar el impacto de las obras sobre pacientes y profesionales. No es un detalle menor: hablamos de un centro que no puede cerrar sus puertas, porque los más de 18.000 pacientes que tiene asignados no dejarán de necesitar atención mientras duren los trabajos.

"Un proyecto fundamental para los habitantes de Requena y para los propios profesionales sanitarios, ya que contarán con un centro de salud moderno que va a permitir ampliar la capacidad asistencial lo que redundará en una mejor atención sanitaria." - Marciano Gómez, conseller de Sanidad de la Comunitat Valenciana

El conseller también ha destacado que el nuevo diseño funcional agilizará los flujos de trabajo, reducirá los tiempos de espera y permitirá a los profesionales atender de manera más cómoda y eficaz. Palabras que, para los vecinos de Requena, se traducen en algo muy concreto: menos esperas, menos aglomeraciones y un espacio pensado, por fin, para lo que realmente necesitan.

Medio siglo después de su construcción, el Centro de Salud de Requena afronta la transformación más ambiciosa de su historia. Si los plazos se cumplen, los primeros pacientes podrán estrenar las nuevas instalaciones en algo menos de dos años, cerrando así un ciclo que arrancó cuando este edificio era todavía un hospital y la comarca de Requena tenía una realidad sanitaria muy diferente a la actual.