La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Comunitat Valenciana tiene en este momento tres líneas de ayudas abiertas con una dotación conjunta de 79 millones de euros para reforzar el sector agrario. Los plazos para solicitarlas se extienden hasta el próximo 17 de septiembre y, según el conseller Miguel Barrachina, el objetivo es claro: que el dinero llegue al mayor número posible de profesionales del campo.
En un sector que todavía lamenta las heridas abiertas por la dana del 29 de octubre de 2024 —cuyas pérdidas en la agricultura valenciana fueron cifradas en más de 1.300 millones de euros por las organizaciones agrarias—, estas convocatorias llegan en un momento especialmente crítico.
50 millones para modernizar el campo valenciano
La convocatoria más voluminosa es la destinada a la modernización de explotaciones agrarias y ganaderas, con una dotación de 50 millones de euros y plazo abierto hasta el 17 de septiembre. Su fin es financiar inversiones que mejoren la competitividad, la eficiencia, la sostenibilidad y la rentabilidad de las explotaciones. Dicho de otro modo: no se trata de ayudas para sobrevivir, sino para crecer.
"Invertir en las explotaciones es invertir en el futuro del sector primario valenciano", ha señalado Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
La modernización del campo es una asignatura pendiente desde hace décadas en España. La mecanización, la digitalización y la transición hacia modelos más sostenibles exigen inversiones que muchas explotaciones familiares no pueden asumir por sí solas. Esta línea de financiación trata precisamente de achicar esa brecha.
26,7 millones para replantar lo que la dana arrasó
La segunda convocatoria es, quizás, la más urgente. Con 26,7 millones de euros destinados a la replantación de explotaciones agrícolas dañadas por la dana, el plazo para solicitarla vence el próximo 12 de agosto, lo que la convierte en la más inminente de las tres.
Las riadas de octubre de 2024 afectaron a decenas de miles de hectáreas agropecuarias en doce comarcas de Valencia, dejando parcelas inutilizadas y agricultores sin actividad. La sucesión de lluvias, inundaciones, pedriscos y tornados provocó daños catastróficos en un total de 50.184 hectáreas agropecuarias de doce comarcas de Valencia.
Esta línea busca recuperar el potencial productivo de esas parcelas y acelerar la vuelta a la normalidad en las zonas devastadas. La replantación no es solo una cuestión agraria: es también un acto de reconstrucción del paisaje y de la economía local de municipios que viven del campo.
"Desde el primer momento hemos estado al lado de los agricultores afectados por la dana y vamos a seguir estándolo" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
Dos millones para la Huerta de València, una deuda histórica saldada
La tercera convocatoria tiene un carácter diferente. Los dos millones de euros destinados a las explotaciones agrarias de la Huerta de València no responden a una emergencia puntual, sino a una reivindicación histórica del sector.
Estas ayudas, con plazo hasta el 31 de agosto, pretenden reconocer la labor de los agricultores de estas zonas y reforzar la viabilidad de unas explotaciones que son, a un tiempo, motor económico, patrimonio cultural y garantes del paisaje periurbano de la ciudad.
La Huerta de València es uno de los espacios agrícolas con mayor valor identitario de la Comunitat. Su supervivencia ha estado amenazada durante décadas por la presión urbanística y la falta de rentabilidad de las pequeñas parcelas. Que la administración reconozca explícitamente esta realidad y active una línea de apoyo específica no es un gesto menor.
"El Consell cumple con un compromiso adquirido con los agricultores de la Huerta recuperando un apoyo que durante demasiado tiempo les fue negado", ha expuesto Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana
Un llamamiento directo a los agricultores
Barrachina ha instado a agricultores y ganaderos a consultar los detalles de cada convocatoria, revisar los plazos con atención y presentar sus solicitudes antes de que venzan. La advertencia no es casual: en ocasiones, las ayudas públicas se quedan sin ejecutar simplemente porque los potenciales beneficiarios no se enteran a tiempo o encuentran trabas burocráticas en el proceso.
En conjunto, estas tres convocatorias dibujan una política agraria que aspira a actuar en tres frentes simultáneos: el futuro, a través de la modernización; el presente, a través del apoyo a la Huerta; y el pasado reciente, a través de la recuperación post-dana. Si los recursos llegan a quienes los necesitan, pueden marcar una diferencia real para miles de familias cuyo sustento depende de la tierra.


