Cuatro siglos separan la pluma de Guillem de Castro del espectador del siglo XXI, pero el ego, las máscaras sociales y el miedo a mostrarse tal como uno es no han envejecido un solo día. Con esa convicción, el Institut Valencià de Cultura (IVC) trae al Teatre Martín i Soler de Les Arts su producción propia El Narciso en su opinión, una comedia barroca que podrá verse del 14 de octubre al 6 de noviembre en València.
La obra ya tuvo su bautismo de fuego el pasado 1 de agosto en el festival Sagunt a Escena, y aterriza ahora en la capital valenciana manteniendo el número de funciones previsto originalmente en el Teatre Principal. El traslado de sede no ha restado fuerza a una propuesta que, desde su estreno, ha apostado por un equipo íntegramente valenciano, tanto en el elenco como en el equipo artístico.
Un clásico que tiene mucho que decir sobre las redes sociales
Guillem de Castro —cuyo nombre completo era Guillén de Castro y Bellvís— fue un dramaturgo valenciano nacido en 1569 y fallecido en Madrid en 1631, considerado como el más importante de la escuela valenciana de fines del siglo XVI. Su drama más célebre, Las mocedades del Cid, fue más tarde adaptado por el dramaturgo francés Corneille. Autor prolífico y admirado en su tiempo, Castro frecuentó los mismos círculos que Lope de Vega y Quevedo; un mundo donde la imagen pública y la apariencia social eran tan importantes como lo son hoy, aunque sin filtros de Instagram.
La versión que sube a escena es obra de Chema Cardeña, quien ha adaptado el texto original, y la dirección escénica corre a cargo de Rebeca Valls. Bajo lo que podría parecer una comedia de situación ágil y divertida late, en realidad, una reflexión densa sobre la condición humana.
"Bajo la apariencia de una comedia de enredo, divertida, ligera y por momentos disparatada, hay una profunda reflexión sobre el ser humano" - Rebeca Valls, directora escénica de El Narciso en su opinión
La directora va más allá en su lectura de la obra: el texto habla de las máscaras que uno construye para tapar el miedo, de la apariencia frente al ser, de la mentira frente a la verdad y, en última instancia, del miedo frente al amor. Una radiografía del narcisismo colectivo que resulta difícilmente distinguible de cualquier perfil en redes sociales.
Mujeres con inteligencia y valor en una sociedad que se las negaba
La pieza, además, no elude la dimensión de género. Castro dotó a sus personajes femeninos de inteligencia, generosidad y coraje para enfrentarse a situaciones adversas, incluso dentro de las limitaciones que la sociedad del Siglo de Oro imponía a las mujeres. Una reivindicación feminista avant la lettre que la dirección de Rebeca Valls recupera con toda su carga de vigencia.
El reparto está compuesto por Diego Braguinsky, Paula Braguinsky, Josep Manel Casany, Sandra Cervera Perís, Marta Estal, Aina Gimeno, Antonio Lafuente, Laura Romero, José Juan Sevilla y Guille Zavala. El equipo técnico-artístico lo integran Luis Crespo en la escenografía, Mingo Albir en la iluminación, Víctor Lucas en la composición musical, Renata Edison Valls en la coreografía, Pascual Peris en el diseño y realización del vestuario, e Inma Fuentes en maquillaje y peluquería.
Teatro accesible y abierto a todos los públicos
La producción no se agota en el escenario. Alrededor de la obra se articulará un programa de actividades de mediación pensado para ampliar su alcance más allá del patio de butacas. El 18 de octubre, tras la función, Chema Cardeña ofrecerá la charla Acercándonos a Guillem de Castro y El Narciso en su opinión en la propia Sala Martín i Soler, una sesión pedagógica sobre la figura del autor y el proceso de adaptación. Los días 3 y 4 de noviembre habrá encuentros del público con el equipo artístico, y el 11 de noviembre el alumnado de Interpretación de la Escola Superior d'Art Dramàtic (ESAD) participará en una clase magistral de Valls sobre el verso, la palabra y el trabajo del intérprete.
El 3 de noviembre se celebrará además una función accesible para personas con discapacidad sensorial, que contará con sobretitulado adaptado, audiodescripción, bucle magnético individual y sonido amplificado con auriculares. El Club de Lectura Dramática del Centre Cultural Escorxador del Cabanyal también se sumará al proyecto estudiando la obra original junto a la adaptación de Cardeña.
Las entradas pueden adquirirse en la taquilla del Teatre Rialto, en la taquilla del Teatre Martín i Soler a partir de dos horas antes de cada función y a través de la taquilla online del IVC. Recuperar a Guillem de Castro no es un ejercicio de nostalgia académica: es, según el propio IVC, una forma de demostrar que el patrimonio teatral valenciano tiene tanto que decir hoy como lo tuvo hace cuatro siglos.


