El Circuit Ricardo Tormo se convierte este fin de semana en el corazón del motociclismo nacional. Los días 12 y 13 de septiembre, el trazado de Cheste acogerá la sexta prueba del Campeonato de España de Superbike (ESBK), la antepenúltima cita de una temporada que ya entra en su fase más decisiva, esa en la que los márgenes se estrechan y los errores se pagan caro.
150 pilotos y nueve categorías: la élite nacional bajo el mismo asfalto
No es un fin de semana cualquiera. La prueba valenciana reunirá a 150 pilotos inscritos procedentes de toda España y de distintos países europeos, lo que convierte la cita en uno de los eventos de velocidad más multitudinarios del calendario nacional. Una cifra que, por sí sola, dice mucho del momento que atraviesa el campeonato.
El programa deportivo es tan ambicioso como variado. Las categorías presentes serán las siguientes:
- Superbike
- Supersport
- Supersport 300
- Sportbike
- ESBK Talent
- PreTalent
- Yamaha R7 Cup
- Superstock 1000
- Superstock 600
A ellas se sumará la MIR Racing Aspar Cup, que incorpora al fin de semana a los jóvenes talentos de la categoría de Moto5 y añade una capa de proyección de futuro a un evento que ya de por sí funciona como trampolín hacia el motociclismo internacional.
Sábado de clasificación, domingo de verdades
Tras los entrenamientos libres del jueves y el viernes, el sábado arranca con las sesiones cronometradas y las primeras carreras del fin de semana. Pero es el domingo el día que concentra mayor tensión competitiva: nueve pruebas puntuables que podrían redibujarse el mapa del campeonato antes de que lleguen las últimas citas de la temporada. En este tipo de eventos, una caída, una mala salida o una estrategia de neumáticos equivocada puede costar semanas de trabajo.
El Circuit Ricardo Tormo no es nuevo en este papel. El trazado valenciano ya fue escenario de otra prueba del ESBK esta misma temporada, y su regreso al calendario confirma que Cheste no es simplemente un circuito más: es uno de los pocos recintos españoles con la infraestructura y la tradición suficientes para acoger competiciones de este nivel con todas las garantías.
Una cantera que mira hacia Europa
El Campeonato de España de Superbike tiene una doble función que no siempre resulta visible desde fuera: además de ser la competición nacional de referencia en velocidad, actúa como laboratorio de talentos. Jóvenes promesas y pilotos ya consolidados comparten parrilla en un entorno profesional que sirve de antesala para dar el salto a campeonatos internacionales. Es, en cierto modo, la última parada antes de Europa.
La prueba de Cheste ha recorrido ya media geografía española este año. La temporada incluyó paradas en Jerez, Navarra, MotorLand Aragón y Barcelona-Catalunya antes de regresar a Valencia. Cada circuito tiene su carácter, pero pocos ofrecen la combinación de trazado técnico y ambiente que proporciona Ricardo Tormo.
Entrada gratuita: el paddock, abierto a todos
Quizá uno de los detalles más llamativos de este fin de semana tenga poco que ver con los tiempos de vuelta. La cita de Cheste permite a cualquier aficionado acceder de forma completamente gratuita tanto a la tribuna de boxes como al paddock. En un deporte donde la experiencia de estar cerca de las motos, los mecánicos y los equipos suele reservarse para acreditados o patrocinadores, la apertura total del recinto representa una invitación difícil de rechazar. Ver a 150 pilotos prepararse para competir, sentir el olor a combustible y escuchar el rugido de los motores de cerca es, sencillamente, una experiencia que no tiene precio —y este fin de semana, tampoco lo tiene literalmente.


