Hay infraestructuras que, pese a llevar décadas en servicio, acaban convirtiéndose en un problema de seguridad que ya no puede ignorarse. Eso es exactamente lo que ocurre en Caudiel, un municipio del interior de Castellón cuyo principal acceso a las vías de comunicación de la zona pasa literalmente por debajo de las vías del tren. El problema es que ese paso se ha quedado pequeño —peligrosamente pequeño— y la Generalitat Valenciana ha decidido actuar con carácter de urgencia.
La Vicepresidència Tercera i Conselleria de Medi Ambient, Infraestructures, Territori i de la Recuperació ha iniciado esta semana las obras de emergencia para remodelar el paso inferior de la carretera CV-195 bajo la línea ferroviaria Sagunt-Terol, a su paso por el término municipal de Caudiel. La inversión total asciende a 3.816.000 euros y el plazo estimado de ejecución es de cuatro meses.
Un paso que no deja cruzar dos vehículos a la vez
Para entender la magnitud del problema, basta con imaginar el túnel que existe actualmente: apenas 5 metros de anchura libre y 4,2 metros de altura. Unas dimensiones que no solo quedan por debajo de la normativa vigente, sino que obligan a eliminar los arcenes y la línea divisoria de carriles. Dicho de otro modo: dos vehículos no pueden cruzarse simultáneamente bajo las vías. En una carretera que constituye la principal —y prácticamente única— conexión de Caudiel con el exterior, eso no es solo un inconveniente puntual. Es un riesgo cotidiano.
La situación es, además, más grave de lo que se percibe a simple vista. Los informes técnicos de ADIF han detectado impactos y deterioros en distintos elementos estructurales del paso, causados por el roce continuado de vehículos que han intentado atravesarlo. Esos daños no solo afectan al tráfico por carretera: podrían comprometer la estabilidad de la propia infraestructura ferroviaria y, con ella, la seguridad del tránsito de trenes. Ante ese escenario, la Generalitat no ha esperado: ha declarado la actuación de emergencia.
Un nuevo paso más amplio, más alto y adaptado a la normativa
Las obras no consistirán en una simple reparación del túnel existente, sino en la construcción de una infraestructura completamente nueva, situada al oeste del paso actual. El nuevo túnel contará con 5,30 metros de altura y 10 metros de ancho, con dos carriles de circulación y arcenes laterales: unas dimensiones que no solo cumplen la normativa, sino que transforman radicalmente la experiencia de quienes a diario dependen de esa conexión.
Los trabajos incluyen también actuaciones topográficas y geotécnicas, el desmontaje y montaje de la vía férrea, el acondicionamiento del trazado de la carretera, la instalación de drenaje, firme y señalización, y la conexión del nuevo paso con el resto de la CV-195. Una intervención integral que va mucho más allá de levantar un nuevo puente.
Una ventana de oportunidad llamada ADIF
El momento elegido para acometer estas obras no es casual. La línea Zaragoza-Teruel-Sagunto, con sus más de 300 kilómetros de recorrido, es un eje estratégico de conexión entre el Corredor Mediterráneo y el Atlántico , y actualmente se encuentra sometida a un ambicioso proceso de modernización impulsado por ADIF. El organismo ya ha movilizado 500 millones de euros para el Plan Director de esta línea , que contempla desde la ampliación de apartaderos hasta la electrificación completa del trazado.
Para ejecutar parte de esas mejoras, el tramo ha requerido la interrupción temporal del tráfico ferroviario. Y ahí está la clave: las obras del nuevo paso inferior en Caudiel se ejecutarán precisamente durante esa ventana de cierre, aprovechando que los trenes no circulan. La reapertura de la línea está prevista a partir del 1 de septiembre de 2026, lo que marca el horizonte real para completar la intervención.
Es, en definitiva, una solución que llega en el momento oportuno. Caudiel llevaba años conviviendo con una infraestructura que había dejado de ser segura, y las obras de modernización del ferrocarril han abierto la única ventana posible para actuar sin interrumpir el tráfico de trenes. Cuatro meses de obras, 3,8 millones de euros y el resultado será un municipio mejor comunicado y, sobre todo, más seguro para quienes lo transitan cada día.
