Casi dos millones de euros para que las personas con daño cerebral adquirido en la Comunitat Valenciana recuperen su autonomía

La Generalitat Valenciana destina 1,95 millones de euros a nueve entidades sociales para atender a personas con daño cerebral adquirido.

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Reunió de l'equip de la Consellera
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Una lesión cerebral puede transformar una vida entera de un momento a otro. Sin previo aviso, sin tiempo para prepararse. Lo saben bien las más de 435.000 personas que viven con daño cerebral adquirido en España, una condición que en el 80% de los casos tiene su origen en un ictus y que, en la gran mayoría de los afectados, genera algún tipo de discapacidad para las actividades básicas del día a día. En la Comunitat Valenciana, la respuesta a esta realidad acaba de recibir un impulso económico significativo: la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia destinará un total de 1.956.164 euros a la atención de este colectivo, a través de la acción concertada y de programas especializados de atención integral.

142 plazas y cuatro centros de día en el corazón del modelo valenciano

El grueso de la inversión, concretamente 1.562.198 euros, se canaliza a través de plazas concertadas en centros de día. Son 142 plazas repartidas entre cuatro centros especializados en daño cerebral adquirido ubicados en la Comunitat Valenciana. No son cifras abstractas: cada plaza representa una persona que puede acceder a rehabilitación, estimulación cognitiva o apoyo psicosocial en lugar de quedarse en casa sin recursos. El modelo, basado en la acción concertada, permite que entidades sin ánimo de lucro con experiencia específica gestionen estos servicios con financiación pública, un enfoque que la Conselleria defiende como garantía de calidad y cercanía.

La consellera Elena Albalat se reunió con el equipo directivo de la Federación de Daño Cerebral Adquirido de la Comunitat Valenciana (FEDAVACE) —que agrupa a nueve entidades sociales especializadas— para abordar las necesidades del colectivo y reforzar los vínculos entre la administración y el movimiento asociativo.

"Conocen específicamente la realidad de las personas con daño cerebral adquirido, lo que les permite atender las situaciones de discapacidad y dependencia de manera integral, proactiva y humana" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

393.000 euros para lo que los centros no pueden dar solos

Más allá de las plazas en centros de día, la Generalitat financia con 393.965 euros adicionales un abanico de programas que atienden lo que los muros de un centro no siempre pueden cubrir: el agotamiento de las familias, el aislamiento social o la falta de información en los municipios más pequeños. Son programas de intervención, respiro familiar, convivencia, formación y sensibilización, y se distribuyen entre las distintas entidades de FEDAVACE según su ámbito territorial y sus líneas de trabajo.

Ateneu Castelló es una de las más destacadas en este apartado. Recibió el año pasado 94.129 euros para programas de intervención, apoyo y respiro familiar, además de financiar cinco itinerarios individualizados y dos programas de estancias vacacionales. Y eso sin contar su centro de día: la entidad gestiona 40 plazas financiadas íntegramente por la Generalitat mediante un concierto específico de 508.032 euros, el más elevado entre los centros vinculados a FEDAVACE.

En el norte de Castelló, Ateneu Maestrat, con sede en Benicarló, recibe 55.822 euros para programas de respiro familiar y doce itinerarios individualizados, mientras que la Asociación de Daño Cerebral Adquirido y Esclerosis Múltiple (DACEM) del Alto Palancia y Mijares cuenta con 27.888 euros para intervención, respiro y sensibilización en una zona con menor densidad de servicios especializados. En Valencia capital, la entidad Nueva Opción obtiene 68.737 euros para impulsar programas de intervención, sensibilización, convivencia y dos estancias vacacionales.

La provincia de Alicante, en el mapa de la atención especializada

La distribución también llega con fuerza a la provincia de Alicante, donde operan cuatro de las entidades de la federación. ADACEA, la más financiada de esta demarcación, recibe 73.678 euros. Le siguen CEREBRUM, con 34.914 euros; DACERELX, con 18.573 euros; y la Asociación de Daño Cerebral Adquirido e Ictus de la Vega Baja, con 4.355 euros. Sus actuaciones incluyen itinerarios personalizados, convivencias, estancias, actividades formativas, campañas de sensibilización y programas de intervención directa. La propia FEDAVACE, como entidad federativa, recibe 15.867 euros para líneas de convivencia, formación y sensibilización a nivel autonómico.

"Todas estas entidades especializadas cumplen una misión fundamental en la promoción, mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional de las personas con daño cerebral adquirido y en la orientación, apoyo y asistencia a sus familias" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Un colectivo invisible que necesita respuestas visibles

El daño cerebral adquirido es el resultado de una lesión súbita en el cerebro que produce diversas secuelas de carácter físico, psíquico y sensorial, provocando anomalías en la percepción, alteraciones cognitivas y cambios en el plano emocional. Sus efectos son, con frecuencia, invisibles para quienes no conviven con ellos: dificultades para hablar, para recordar, para controlar las emociones o simplemente para seguir una conversación. En España viven más de 435.400 personas con daño cerebral adquirido, siendo el ictus la causa principal en más del 80% de los casos. Y sin embargo, sigue siendo uno de los colectivos con menor visibilidad social en el debate público sobre discapacidad y dependencia.

La inversión anunciada por la Generalitat Valenciana no resuelve por sí sola una situación compleja y acumulada durante décadas, pero sí manda una señal clara: que la autonomía de las personas con daño cerebral adquirido no es un lujo ni una prioridad secundaria, sino el eje sobre el que debe construirse una atención digna. Para las familias que cada día asumen una carga que va mucho más allá de lo que puede verse desde fuera, ese reconocimiento también cuenta.