Casi 400 contratos firmados en un día: así funciona la feria de empleo que da trabajo a colectivos desfavorecidos en Valencia

La jornada 'Clece Emplea' en València adjudicó cerca de 400 puestos de trabajo a personas en situación de vulnerabilidad, con el respaldo de la consellera Elena Albalat.

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Visita de Elena Albalat
Visita de Elena Albalat

Imagina entrar a una sala por la mañana sin trabajo y salir por la tarde con un contrato firmado bajo el brazo. Eso es exactamente lo que ocurrió el 2 de junio en València durante la celebración de la jornada 'Clece Emplea', un evento de contratación exprés donde se realizaron cientos de entrevistas en directo y se adjudicaron 370 puestos de trabajo a personas en situación de vulnerabilidad. 

Un modelo de empleo que no espera

La fórmula no es nueva, pero sí cada vez más ambiciosa. En su quinta edición, la iniciativa ofrece más de 2.500 oportunidades laborales a personas en situación de vulnerabilidad en toda España. Este año, las entrevistas se han celebrado en seis ciudades españolas en un periodo de poco más de un mes: Valladolid abrió la ruta el pasado 28 de abril, seguida de Málaga, Barcelona, Madrid y Santa Cruz de Tenerife, con Valencia cerrando el recorrido el 2 de junio. No es una feria de empleo al uso. Esta presencia territorial responde a la intención de acercar las oportunidades laborales a diferentes comunidades y facilitar la participación de las personas candidatas sin necesidad de realizar largos desplazamientos.

La iniciativa se desarrolla gracias a la colaboración entre Clece y más de 170 entidades públicas y sociales —entre las que se encuentran organizaciones como Cruz Roja, Fundación Adecco, Cáritas o Corazón y Manos—, encargadas de identificar, orientar y derivar a las personas candidatas que posteriormente participan en los procesos de selección. Es decir, antes de sentarse frente al entrevistador, cada candidato ya ha pasado por un filtro de acompañamiento social. El acceso al empleo continúa siendo uno de los principales desafíos para miles de personas en España, especialmente para quienes pertenecen a colectivos en situación de vulnerabilidad: personas desempleadas de larga duración, ciudadanos en riesgo de exclusión social, personas con discapacidad o mujeres que han sufrido violencia encuentran con frecuencia importantes barreras para incorporarse al mercado laboral.

El Consell respalda el modelo

La clausura del acto contó con la presencia de la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, quien subrayó el apoyo institucional a este tipo de iniciativas. También participó la secretaria autonómica del Sistema Sociosanitario, Rosa Ferrando.

"La importancia de que las personas participantes puedan acceder a una oportunidad laboral real independientemente de sus circunstancias sociales o personales, tanto si viven en zonas urbanas como rurales" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana

Albalat destacó también que muchas de las personas asistentes formalizaron un contrato ese mismo día, lo que calificó como "un paso fundamental en su inserción sociolaboral". No es un detalle menor: para alguien que ha pasado meses o años fuera del mercado laboral, salir de una jornada así con un contrato en la mano puede significar mucho más que un empleo. Puede significar recuperar una rutina, una identidad y, en muchos casos, una vivienda.

Empleo como palanca de cambio social

La descentralización de los procesos de selección también permite detectar necesidades específicas de empleo en distintos territorios y adaptar parte de la oferta a las demandas locales. Es precisamente esa sensibilidad territorial lo que diferencia a 'Clece Emplea' de un proceso de selección convencional. Iniciativas como esta se consolidan año a año como herramientas clave para fomentar la inclusión y generar oportunidades reales de integración social y profesional.

La apuesta del Consell por respaldar estos modelos de colaboración público-privada con entidades sociales apunta a una conclusión que los datos van confirmando edición tras edición: cuando se eliminan las barreras del proceso de selección y se acompaña a la persona desde el origen, el empleo deja de ser un privilegio y empieza a ser una posibilidad real. En una sociedad donde la exclusión tiende a retroalimentarse, acortar ese camino puede marcar la diferencia entre quedarse fuera del sistema o volver a formar parte de él.